Cabana de teito en el Valle del Lago. Somiedo, Asturias

Son diez pero podrían ser 100. A mi me funciona muy bien hacerme preguntas que exigen que luego busques información para encontrar una respuesta. Lo difícil es deshacerse de ideas preconcebidas que tenemos sobre el objeto de estudio, y estar preparado para que la respuesta no sea la que esperamos. Algunas de estas preguntas han surgido en discusiones más o menos acaloradas, así que a más de uno/a no le van a gustar las respuestas. Pero el debate es positivo, y espero que se genere discusión con este post, en el buen sentido de la palabra. También espero leer vuestras preguntas.

¿Desde cuándo podemos hablar de Astures?

He elegido esta pregunta porque en realidad es una trampa. Veréis por qué. Generalmente utilizamos el concepto de astur como algo que ha existido siempre para definir a estos pueblos, pero en realidad lo que hacemos es empezar la historia por el final ya que el término astures aparece asociado al territorio «astur» en época romana.

El término astures, está relacionado casi con toda seguridad con el hidrónimo «estura» o «astura» que hace referencia al río Esla. Hasta ahora no hemos encontrado rastro de ninguna gens o gentilitas que se llame así, pero eso no quiere decir que no existiera.

La epigrafía es, por lógica, posterior a la llegada de Roma al territorio, por tanto, todas las piezas encontradas que hacen referencia a los astures son posteriores a la creación del conventus asturum. Todas las fuentes que los nombran los también posteriores a este momento. Por tanto siempre tendremos la duda de que hagan referencia a la realidad socio-jurídica y territorial impuesta por el invasor única y exclusivamente y no al periodo anterior.

ASTVRUM ET LVGGONUM. Museo arqueológico Asturias.

Si pensamos en el caso de Galicia, tenemos documentada una etnia de «callaicos» que se enfrentaron a Bruto en la campaña del siglo II a.C., de ellos sacó su cognomen el general romano, y por ellos se nombró a todas las tribus desde el sur de Galicia hasta el mar. No pasa lo mismo con los astures, como os decía. Por tanto la respuesta probable con la información que tenemos es que usaron un nombre genérico para todas las tribus que se encontraban en el territorio inmediato al Astura, y por extensión hasta los pueblos del norte de la cordillera, con los que debía haber algún tipo de afinidad étnica y cultural.

La respuesta es que, con los datos que tenemos hoy, podemos hablar de astures desde la llegada de Roma al territorio, es decir, siglo I a.C.

¿Dónde hubo astures en este periodo?

Si tenemos en cuenta los límites del conventus, se agruparon en esta demarcación territorial todas las tribus al este de los galaicos y al oeste de los vacceos y cántabros. Desde el Duero hasta el Cantábrico.

Esto, implica que los astures fueran uno de los pueblos más grandes del norte peninsular. Plinio calculaba unos 240.000 hombres libres, a los que hay que sumar mujeres, hijos y otras personas que no estuvieran en edad de luchar. El territorio estaría en su mayor parte despoblado, pero no desaprovechado para la subsistencia.

Mapa del Conventus Asturum. Fanjul Peraza (2019)

Si lo traducimos a regiones actuales, los astures se extendían desde el noreste de Portugal (tras-os-montes), noroeste de Zamora, la mayor parte de León, una pequeña parte de Lugo y Orense, y la mayor parte de Asturias.

¿Los astures eran celtas?

La respuesta es: ¿Qué astures?, como dije arriba el nombre astur engloba a todas las tribus dentro de ese territorio. Eso no quiere decir que todas tuvieran las mismas características. A pesar de las afinidades que pudieran ver en ellos los romanos, lo cierto es que la forma de aprovechar el medio, la cultura material, etc… son distintos en los distintos pueblos (22 decía Plinio) que constituían la nación astur.

Te puede interesar   Ya está online: Actualidad de la investigación arqueológica en España IV (2021-2022)

Si seguimos el axioma de que para encontrar a una etnia es necesario que se den tres factores: cultura material, lengua y religión, en el mismo punto, parece que no podemos decir que todos fueran celtas. También porque aunque conocemos la cultura material y algunos de los dioses a los que rezaban, por la epigrafía, lo cierto es que de la lengua sabemos muy poco. Y lo poco que sabemos es que no hablaban la misma lengua en todo el territorio.

Torques de Langreo. Foto Perea Caveda, Alicia. MAN

Por ejemplo los luggones parece que rezan a dioses celtas, su cultura material tiene elementos celtas y su lengua (al menos algo de la toponimia y la onomástica) parecen celtas. Los Zoelas parece que tienen mucho que ver con la cultura celta meseteña, pero su lengua y dioses apuntan más a la Lusitania (hay un debate sobre la celticidad de la lengua lusitana)

Por tanto, la respuesta es que algunos pueblos si y otros no. Y yo añado ¿Qué es celta?. ¿Es lo mismo un celta insular que un celta de la meseta?. ¿A quién de los dos debe parecerse para considerarse «más» celta?. Creo que es un debate que tiene más que ver con el presente que con la realidad arqueológica.

¿Qué lengua hablaban los astures?

Como comenté más arriba y ya escribí en un post específico sobre este tema, lo cierto es que no sabemos con exactitud la lengua que hablaban los astures. Antes de la llegada de Roma había al menos 5 grandes grupos culturales en la península ibérica. El territorio astur está en la frontera entre dos grandes grupos, el atlántico por un lado y el celtíbero o meseteño por el otro.

Los dos grupos tienen diferencias tanto culturales como lingüísticas, así como religiosas y sociales (origo por pertenencia a una gens y origo expresado por pertenencia a un poblado).

Mapa que permite definir una zona onomástica astur. En ella se repiten los nombres propios de los astures. Vallejo

Los Zoelas, Gigurros, etc… presentan rasgos lingüísticos más aproximados al Lusitano, y no parecen precisamente celtas, mientras que la cultura material de los lancienses, Bedunienses, Superatios, Amacos o Luggones, parecen más aproximados al mundo meseteño, tanto en la religión como en la lengua.

No debemos descartar tampoco distintas capas en la lengua de estas gentes. Habrían heredado una toponimia anterior, como parece en muchos casos en toda la península. También parece que impusieron su lengua al paisaje (de tipo céltico en muchos casos) que parece pertenecer a un periodo más tardío (2ª Edad del Hierro).

La onomástica es distinta también y presenta el mismo patrón de distribución. Nombres celtas mezclados con otros no celtas. En este campo el préstamo es mucho más frecuente de lo que pasa con otros.

Por tanto, mi respuesta sería que desde un sustrato lingüístico proto-céltico, probablemente de la Edad del Bronce, o no céltico (según qué autor lo defina) parece que se avanza durante la segunda mitad del primer milenio a.C. hacia una lengua celta en territorio Astur, de este a oeste que viene acompañada de algunos rasgos de cultura material, y no sabemos si religioso.

Por tanto hablaríamos de una progresiva celtización en la lengua y cultura astur que se vió interrumpida por la llegada de Roma al territorio.

¿Los astures fueron los últimos en rendirse ante Roma?

Es un tópico muy extendido en la historiografía, y creo que incluso genera ciertas diferencias entre algunos estudiosos. Las fuentes son claras. La campaña de Augusto contra los pueblos del norte comenzó con un asedio contra los cántabros en el 29 a.C. y tras el éxito de esa campaña se inició otra estrategia similar contra los astures.

Hay una gran diferencia entre las dos. El casus belli contra los primeros fue que asolaban los campos de los vacceos (que por cierto pocos años antes los romanos habían masacrado por lo mismo). Por tanto «oficialmente» era una guerra defensiva. Sin embargo contra los astures no había una razón objetiva para el ataque, así que fue ofensiva.

El territorio astur era interesante por el oro y esa es la causa de la guerra, y fue posterior a la campaña militar contra los cántabros. Además era impensable un territorio independiente en una provincia totalmente sometida a Roma. El caso es que es lo que menos importa. Roma quería completar la conquista, tanto por el prestigio como por el oro y la necesidad de una estabilidad en la frontera occidental.

Te puede interesar   Conferencias: La villa romana de Puelles, estado de la cuestión

Tras el final de las guerras contra los astures, hubo varias revueltas. Por la epigrafía sabemos que la última fue en el siglo I d.C. en tiempos de Nerón, y estuvo protagonizada por los astures.

Por tanto la respuesta es que si, los astures fueron los últimos de Hispania en rendirse a Roma.

¿La romanización llegó a Asturias?

Otro mito historiográfico es que la romanización apenas dejó huella en Asturias, cosa que no se plantea en León o en el resto de territorios. El relativo aislamiento (cada vez más en entredicho) de los astures podría ser una de las explicaciones a este fenómeno. Sin embargo no creo que sea cierta

Lo que hay que tener en cuenta es que la romanización de los astures no es la misma que la de los pueblos de la Bética. Eso es lógico, pero no por ello debemos pensar que no hay romanización. En la epigrafía vemos un mundo mixto, en la que los nombres indígenas van desapareciendo entre los siglos I al III d.C. aunque por otro lado vemos dedicatorias a dioses en ese último siglo que son completamente indígenas conviviendo con el culto a Júpiter, o los lares viales.

Debió ser un proceso lento y desigual,  no completado en algunos aspectos, pero si continuado en el tiempo a medida que transcurren los siglos.

Lápida dedicada a Augusto en la Campa Torres. Museo de la Campa Torres. 2021

Si volvemos a los vectores mencionados en las primeras preguntas nos daremos cuenta de que en el bajo imperio (probablemente el momento cuando se abandonan los últimos castros, salvo algunas excepciones), la cultura material ya presenta un alto grado de romanización, la lengua sería un latín provincial bastante marcado con rasgos de lengua indígena y los dioses eran adorados por igual entre los claramente romanos y los indígenas. Cuando decae la epigrafía parece que la mayoría ya son foráneos.

Por tanto si, la romanización llegó a Asturias. Una romanización distinta, provincial, que no sigue los mismos patrones que en otras regiones del imperio. Sobre todo más intensa y acentuada en las clases dirigentes de un territorio rural y minero. Potentados agrícolas que imitan el modelo romano en sus villas, mientras en los vici y los pagi vivirían campesinos libres, o siervos cuyo carácter indígena estaría mucho más marcado. Y ojo, siempre en todas las épocas de la Historia, las clases humildes intentan parecerse a las de arriba.

¿Los astures de Covadonga son los mismos que los de la Edad del Hierro?

No, simple y llanamente. Ni su lengua, ni su cultura material son los mismos. Ahora bien, mostrarían muchas más pervivencias de los siglos anteriores de lo que imaginamos. El sector oriental de Asturias mantenía unas características de una explotación agrícola del territorio, donde las villas ocuparían un papel principal. Las élites rurales son las que jugarían un papel fundamental en la oposición a un nuevo invasor, el mismo que jugaron contra la presencia sueva o visigoda durante toda la tardoantigüedad.

Por cierto, ¿qué papel jugaron las élites cantabro-romanas en este proceso?

No olvidemos que esos caudillos con grandes propiedades territoriales, eran los más romanizados del territorio, las élites descendientes de los potentados hispanorromanos que controlaron el paisaje en esos siglos entre el mundo romano y la Edad Media.

Segunda fase de excavaciones en la cueva de la Cuesta. Berció

El pueblo llano tendría mucha más afinidad con las formas de subsistencia de siglos anteriores, y en ellos perviviría un paganismo que estaba en retroceso con una expansión del cristianismo iniciada desde los núcleos más romanizados del territorio… asentamientos y villas por ejemplo.

Por tanto, estamos hablando ya de otro periodo, en el que quedan sorprendentes pervivencias, como ecos de ese pasado, que de hecho subsisten incluso en la Edad Media, pero no, esos astures reciben su nombre del territorio heredado de siglos de administración romana, lo mismo que reciben la herencia de una cultura material romanizada con fuerte sabor indígena.

Te puede interesar   Exposición: ¿Y después del Paleolítico?. Del Mesolítico a la romanización. Ribadesella
¿Qué relación hay entre la lengua asturiana y la lengua indígena astur?

El latín hablado en las diferentes provincias se va transformando con el paso de los siglos en una lengua donde se entremezclan lenguas indígenas en una pequeña medida con la lengua del Imperio. El resultado es un latin «vulgar» empleado en el día a día, no en los documentos oficiales, etc… que es la lengua que se habla entre la gente.

Áreas lingüísticas de Asturias, según Vicente Zamora. Imagen CC

Las viejas lenguas astures han pasado a mejor vida hace tiempo en los siglos finales del Imperio, y el latín se ha impuesto, pero no de una forma pura. Sobre esta base se va creando una lengua romance que cristaliza en la Edad Media en distintas formas.

En el siglo XI tenemos el documento más antiguo escrito en lengua asturiana, y en él se pueden rastrear esas interrelaciones.

¿Podemos decir que somos descendientes de los astures?

Pues si y no. Lo cierto es que asturianos somos todos desde el Eo hasta el Deva, y como dije más arriba, el territorio astur transmontano no era tan extenso. El límite de los conventus lucensis y asturum no era el actual entre Galicia y Asturias, sino que estaba más hacia el este, pasando el Navia. Por el extremo con los cántabros, si aceptamos el Sella, o mejor aún la línea de montañas al oeste de su cauce, parece el límite entre el conventus asturum y cluniense donde habitaban los orgenomescos y los Vadinienses.

Por tanto los asturianos somos «descendientes» de astures esencialmente, con todos los avatares transcurridos desde la Hispania romana hasta hoy, pero también de galaicos y de cántabros según la zona en la que vivas. Lo mismo les sucede a los leoneses, que tienen territorio astur, vacceo y cántabro, o los zamoranos, con territorio vacceo y vetton además de astur, o los habitantes de lugo y ourense, que también tienen una parte astur y otra galaica. Por no hablar de todos los cambios en estas gentes en todo este tiempo.

Por eso me da un poco de repelús leer o escuchar al nacionalismo rancio hablar de historia propia o foránea.

Entonces…¿Queda algo de aquel tiempo en nosotros?

Pese a que la primera respuesta es que no, ya que ni nuestra lengua, ni nuestra religión ni nuestra cultura material tiene que ver con el mundo astur, lo cierto es que se pueden rastrear algunos hechos interesantes.

Por ejemplo, genéticamente aún se pueden encontrar algunas diferencias dentro del territorio asturiano que coinciden con las fronteras territoriales de pueblos prerromanos. No estamos hablando de «grandes» diferencias, sino de pequeñas variaciones que concuerdan con la extensión de los pueblos del solar antiguo trasmontano.

Mapa genético astur, según Pardiñas

Sobrevive a duras penas una lengua asturiana que es un testigo de excepción entre nosotros y el primer milenio después de Cristo. Conservamos una tradición oral que hace referencia a una vieja religión pagana que se transformó de culto pagano a mitología a lo largo de este periodo. El noroeste peninsular es de los territorios más ricos en este sentido.

El viejo calendario también pervive de alguna manera, bajo un culto cristiano perviven fechas importantes  que ya fueron celebradas por nuestros antepasados prerromanos, e incluso neolíticos si me apuras.

Y es que creo que podemos llamarlos así, antepasados, con todo el derecho del mundo. Asturias no es una región donde se hayan producido enormes movimientos de gentes hasta más o menos el siglo XIX y XX con la industrialización y la minería. Y esos movimientos afectan sobre todo al centro de la región. Las alas han sido, al contrario, tierra de emigrantes a América sobre todo más que receptoras de población.

Decía Jose Manuel González, que apenas podemos encontrar diferencias genéticas y antropológicas entre los habitantes de los castros y los asturianos de hoy en día. De hecho tampoco hay tanta diferencia genética entre nosotros y los habitantes de la Europa de la Edad del Bronce, en la que parece que se produjo la última gran oleada genética del continente desde los Balcanes. Por tanto, la respuesta es que si claro, algo queda.

Artículo anteriorCurso. El estudio interdisciplinar de la Historia a través del análisis paleoambiental y la reconstrucción del paisaje: métodos y técnicas
Artículo siguienteAsí serán las excavaciones de la villa romana de la Estaca en 2022

2 COMENTARIOS

  1. 1)Nadie se deja nombrar como un extraño interpreta su nombre, sin al menos influir en alguna medida en dicha interpretación. 2)Seguramente el invasor simplificó en exceso, denominado Ástures por un igual a todas las tribus englobadas en ese territorio. 3)Coincido con tu explicación, lo cual conecta con la anterior, no todos eran lo mismo. 4) ???? El hecho de no tener escritura propia, dificulta mucho el tema. 5) Coincido contigo, creo que fueron los últimos en ser “conquistados”. 6) Romanización , al modo Ástur, es decir heterogénea, lenta y somera. 7) Coincido con tu explicación. 8) Seguramente partículas en algunas palabras pero sobre todo en topónimos e hidronimos, así como la fuerza en la entonación. 9) desde un punto de vista genético, quizás queden trazas en alguno de nosotros, en cuanto al tema cultural es evidente que si, tenemos una ideosincrasia específica, eso digo yo que tendrá un punto de partida común y primitivo. 10)La anterior, responde a esta.

    • Veo que más o menos estamos de acuerdo. En la 1 creo que te equivocas. Tienes el ejemplo clásico de los germanos. Tácito escribe en su Germania que ellos en realidad no se llaman a sí germanos, sino que ese nombre se lo dieron los celtas del otro lado del Rhin, dice que por el pánico que les tenían (?). (Discrepo en que los celtas «en general» tuvieran pánico de los germanos, ya que fueron los que los mantuvieron a raya hasta que el Divino «pacificó» la Galia y rompió la presa que los contenía).

      Lo cierto es que por las fuentes sabemos que los «germanos» al igual que los «astures» seguían llamándose a sí mismos por los nombres de sus etnias en el siglo I y II d.C. Lo sabemos por la epigrafía, y sólo en un periodo más tardío comienzan a usar ya el etnónimo «astur» de forma genérica, que en realidad es el que se acaba imponiendo, olvidándose poco a poco los nombres de las tribus, que por cierto, no desaparecen, sino que pasan a las civitas.

      Es curioso que las lápidas que hablan de «astures» suelen ser de soldados de las unidades militares imperiales.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí