Castro de Coaña, interpretación del dibujo original de García y Bellido. fuente National Geographic

La semana pasada tuve la suerte de poder asistir online a la conferencia de Ines Sastre sobre las sociedades antiguas en los castros de la Edad del Hierro del Noroeste. Me sorprendió el planteamiento de su exposición así como la manera de describir las distintas formas de sociedad antes y después de la presencia romana en el territorio (incluso un siglo antes de la conquista).

Comenzó exponiendo que es imprescindible conocer las sociedades indígenas para conocer el proceso de expansión de Roma en el territorio ya que los cambios que se perciben en ellas están directamente ligados a la presencia de agentes foráneos.

En el registro arqueológico, (es necesario un registro exhaustivo de los yacimientos), según ella no se detectan diversos sistemas de sociedades en el mundo castreño. Existe un todo homogéneo cuyas características son: independencia política y autosuficiencia y un acceso local a los medios de producción.

Hablaríamos de sociedades igualitaristas, con acceso generalizado a los medios de producción, sin diferencias en sexo y clase. ¿se trata de un campesino sin tributación?. Si eliminamos la desigualdad, las sociedades se parecen a las sociedades campesinas tradicionales.

Se da por supuesto que las sociedades tienden a crecer e intensificar la producción. En los castros no sucede eso en general y cuando sucede es por causas coyunturales. Son sociedades anárquicas, no en cuanto a su organización política, sino a que  son sociedades construidas de forma que los aspirantes a jefes no tienen posibilidad, la sociedad no permite la división. El concepto de campesinado actual es representativo de esas sociedades. No albergaron una sociedad pacífica, no podemos caer en un idealismo utópico, pero sí son sociedades estables, y además no están aisladas sino integrando los estímulos externos en su vida diaria.

Es precisamente la llegada de Roma, considerando contactos desde el II a.C. (romanización temprana, quedaros con este concepto) lo que provoca los mayores cambios en esta sociedad. Es cuando aparecen los grandes poblados (Las citanias del sur de los Galaicos y los oppida cismontanos), y es cuando se fomentan las élites guerreras. Los grandes poblados en unos primeros momentos no funcionan como lugares centrales, aunque luego fueran utilizados por Roma para ello.

Las formas de dominación romana variaron con el tiempo. La corriente historiográfica tradicional, pero está basada en las fuentes latinas, dice que Roma creó un imperio de ciudades y promovió sociedades que cada vez se parecían más a la sociedad romana. El registro arqueológico viene a modificar este concepto.

La dominación republicana implica una economía de guerra y supone el florecimiento de las identidades locales. Las sociedades cambian en contacto con Roma acentuando sus características indígenas. La romanización, en definitiva no se percibe hasta Augusto, pero el contacto ya está establecido en época tardo-republicana. Los elementos mediterráneos llegan al noroeste en este periodo y son introducidos por Roma, pero se integran con las culturas locales que los aceptan. Las comunidades locales cambian «indigenizándose» más, al tiempo que reciben las costumbres romanas ya antes de la conquista.

Le pregunté a la ponente si las características de la sociedad castreña se definieron, por lo que decía, en época de contacto con Roma, y me contestó que son dos cosas distintas, dos formas de sociedad distintas, no una es una evolución de la otra. Entiendo por tanto que hay una ruptura entre ambas motivada por la aparición de Roma en el terreno de juego. Quizá es demasiado determinista, pero no deja de ser interesante como un punto de vista diferente.

No se puede entender lo indígena sin lo romano y viceversa, al menos en los dos siglos anteriores a la era. Os dejo su conferencia.

Inés Sastre, Brais Currás, Francisco Javier Sánchez-Palencia y Almudena Orejas (Instituto de Historia, Madrid) Las sociedades antiguas desde la arqueología: los castros de
la Edad del Hierro del Noroeste peninsular.

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