Cerámica del castro de Moriyón. Museo Arqueológico de Asturias

A pesar de que durante décadas fue tentador identificar cultura material e identidad étnica, lo cierto es que gracias a la arqueología podemos conocer objetos y patrones decorativos en zonas amplias que trascienden el territorio de lo que consideramos un pueblo histórico. Este concepto tan rimbombante viene a significar, en el caso de los astures, que utilizaron ciertos patrones decorativos que son comunes a sus vecinos del este y del oeste, e incluso podemos encontrar algunos objetos que, a priori, provienen de otras culturas. Pongo por ejemplo la presencia de cerámicas pintadas en castros astures cismontanos, (y trasmontanos) o las fíbulas de caballito como la de Lancia. Sin embargo supieron darle un carácter propio.

A un nivel superior, incluso podemos encontrar objetos de metal como fíbulas latenienses, o algunos objetos de tradición hallstática, cuyo origen remoto está en centro Europa, pero que se extienden por toda la fachada atlántica del continente a través de contactos culturales. Es presumible que a la Asturia trasmontana lleguen a través de la Meseta.

Motivos decorativos de la Asturia trasmontana, entre el mundo galaico y la Meseta
La gran vasija de la Campa Torres. Una versión cerámica de los calderos de bronce con remaches. La decoración con mamelones es frecuente en el mundo galaico.

En el territorio trasmontano, son dos centros de producción los que nos van a servir de guía. Por un lado la Campa Torres 1, que vamos a considerar el yacimiento astur más importante de la Edad del Hierro al norte de la cordillera. Por otro lado los castros de la ría de Villaviciosa, pertenecientes con toda probabilidad al populus de los Luggones.

Motivos decorativos de la Asturia trasmontana, entre el mundo galaico y la Meseta
Motivos decorativos de cerámicas de la Campa Torres. (Marín Suarez, 2012)

El principal investigador sobre este conjunto de castros es Jorge Camino Mayor. A él le debemos el conocer los entresijos de una sociedad de la Edad del Hierro que se asentó en torno a un accidente geográfico como es la ría de Villaviciosa, una de las pocas que se encuentran en la agreste costa de la Asturia trasmontana. Las rías2 han sido fuente de suministros desde la Prehistoria, y en la Edad del Bronce y del Hierro fueron también puntos donde se llevaban a cabo intercambios comerciales con el Atlántico y el mundo del Mediterráneo. La sistematización de los motivos decorativos de estos castros la hizo sobre las cerámicas del Castiellu de Moriyón.

Motivos decorativos de la Asturia trasmontana, entre el mundo galaico y la Meseta
Mapa de yacimientos arqueológicos de Villaviciosa. Los cuadrados oscuros son castros. (Villa et alii, 1992)
Primera Edad del Hierro

Precisamente Camino Mayor3 defiende un origen de esos poblados fortificados luggones en un Bronce Atlántico, rastreable a través de objetos como las hoces de tipo Castropol, que tienen un claro parentesco con piezas bretonas. Tras esa primera fase se introducen objetos de hierro y posteriormente la tecnología para fabricarlos.

Sobre un sustrato indígena la cultura astur de la primera Edad del Hierro 4 recrea algunos patrones decorativos presentes en periodos anteriores del Bronce junto con influencias de la Meseta, como la cultura de El Soto de Medinilla (que el autor propone revisar en cuanto al alcance de su influencia), como del mundo castreño galaico en gestación.

Precisamente los patrones decorativos más antiguos de Moriyón concuerdan plenamente con las fases más antiguas de la Campa Torres por lo que se plantea la existencia de un complejo cultural uniforme en el territorio en ese periodo. A este momento corresponden estos diseños.

Motivos decorativos de la Asturia trasmontana, entre el mundo galaico y la Meseta
Motivos decorativos de cerámicas del Castieyu de Moriyón. (Camino Mayor, 1995)
Segunda Edad del Hierro

El principal foco de influencia cultural en este periodo, para los castros luggones es seguramente el de Miraveche-Monte Bernorio 5, tanto en la metalurgia como en los motivos decorativos y formales presentes en la metalurgia y cerámica.

Sin embargo, y lo que más interesante me parece, es que el autor defiende una cultura material plenamente astur a pesar de esas influencias foráneas, ya que las distancias respecto a las piezas de los núcleos culturales de origen son notables, debiendo hablar más de reinterpretaciones locales de objetos vistos en lugares vecinos más que de la adopción en bruto de piezas o a un proceso de «aculturación» o «celtiberización».

La Campa Torres vuelve a ser un lugar donde se debió reinterpretar el fruto del contacto comercial, tanto por tierra como por mar y se convierte en un foco de irradiación a toda la Asturia Trasmontana. En la cerámica se advierten patrones meseteños que se plasman en formas y motivos como los que veis en la siguiente imagen.

Motivos decorativos de la Asturia trasmontana, entre el mundo galaico y la Meseta
Motivos decorativos de cerámicas del Castieyu de Moriyón. (Camino Mayor, 1995)

Una personalidad propia

Muchas veces se ha definido a la cultura astur como de transición entre el mundo galaico y el celtibérico6. A mi me parece una inexactitud, posiblemente motivada por cuestiones ajenas a la arqueología. Es evidente que cualquier cultura va a tener influencias de sus vecinos lo que no significa que no tenga una identidad propia. Siempre he dicho que los astures tomaron de fuera lo que les convenía y lo rehicieron adaptado a su estilo y necesidades… como el resto de culturas.

Hemos hablado de murallas de módulos, de broches astúricos, fíbulas de caballito, motivos pétreos de entrelazados… todo ello reinterpretado localmente. Esto nos habla de dos cosas. Una capacidad técnica desarrollada tanto en alfarería como en metalurgia, como están poniendo de manifiesto las últimas investigaciones, y un mundo mucho más interconectado en la Edad del Hierro de lo que suponemos.

Estos motivos que recojo en este pequeño post son netamente astures, o al menos fueron usados como tales por astures de la Edad del Hierro, y gracias a la arqueología han llegado hasta nosotros.

Motivos decorativos de la Asturia trasmontana, entre el mundo galaico y la Meseta
Reproducción de cerámica indígena. Museo de la Campa Torres. Gijón

Notas al pie y bibliografía

  1. Maya, J. L., & Cuesta, F. (1992). Excavaciones en la campa Torres (1986-1990). Excavaciones Arqueológicas en Asturias (1986-1990), 145-152.
  2. Villa, A. M., Pagés, O. R., Cabo, C., & Sánchez, M. J. (1992). LAS CARTAS ARQUEOLOGICAS DE GIJDN Y VILLAVICIOSA. METODO Y RESULTADGS. In Excavaciones arqueológicas en Asturias 1987-90 (pp. 237-245). Servicio de Publicaciones.
  3. Mayor, J. C. (1995). Excavaciones arqueológicas en castros de la ría de Villaviciosa: apuntes para una sistematización de la Edad del Hierro. In Excavaciones arqueológicas en Asturias: 1991-94 (pp. 117-126). Servicio de Publicaciones.
  4. Maya, J.L. y Cuesta, F (2001) El castro de la Campa Torres. Periodo prerromano. VTP Editorial. Gijón/Xixón.
  5. Suárez, C. M. (2012). La cerámica de la Edad del Hierro en el sector centro-occidental cantábrico. Munibe Antropologia-Arkeologia63, 165-198.
  6. Mayor, J. C. (2003). Los castros de la ría de Villaviciosa: contribución a la interpretación de la Edad del Hierro en Asturias. Trabajos de Prehistoria
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Fon S.P.
Apasionado por la arqueología e historia del pueblo astur. Pateando museos y yacimientos entre el Cantábrico y el Duero. Excavando cuando puedo.

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