Estudio geofísico en Castromao, Ourense. 2022. Foto INCIPIT

Hoy he tenido la oportunidad de hablar con David González Álvarez sobre el nuevo proyecto del INCIPIT que dirige junto a César Parcero. Se trata de una nueva línea de investigación que, de alguna manera, viene a cubrir un vacío tradicional en el conocimiento de la cultura de los castros del noroeste, es decir, saber qué hay afuera de las murallas.

Precisamente hace unos días os comentaba que era necesario salir de las defensas de los castros y estudiar el entorno que los rodea. Algo que llevo oyendo a muchos arqueólogos hace tiempo y que ha dado sus frutos en forma de nuevos tipos de asentamientos, pero también en el conocimiento de los espacios destinados a cultivos, carboneras y otro tipo de formas de explotación de los recursos que, probablemente, rodeaban a los poblados.

Si nos fijamos en los trabajos realizados en el ámbito galo y en Britania, podemos encontrar yacimientos rurales que han aportado gran cantidad de información sobre los sistemas de explotación del paisaje en época protohistórica en el occidente de Europa.

El equipo del INCIPIT comienza una investigación que va a durar tres años y que va a trabajar en áreas del sur de Ourense, noroeste de Coruña y el centro occidente de Asturias. Son territorios elegidos precisamente por la diversidad de sistemas de explotación que presentan, así como diversos tipos de paisaje en torno a poblados de distintas características.

El proceso es a la par sencillo y lógico. En una primera fase se está trabajando en un estudio sistemático de la información que se ha recogido hasta ahora a través de la arqueología de seguimiento de obras públicas, memorias de excavación, notificación de hallazgos casuales, etc… Esta labor les ha permitido, junto con la experiencia sobre el terreno, comenzar a definir estos espacios de trabajo.

Me explicaba David que una de las finalidades del proyecto es comprobar la viabilidad del sistema de búsqueda. En el punto de mira están los campos de cultivo que rodeaban a los castros, los caminos, otras estructuras externas a las defensas, e incluso posibles necrópolis o lugares de culto. Lo cierto es que las posibilidades son infinitas ya que estamos hablando de un nuevo ámbito de investigación. En esta fase se emplean técnicas de teledetección, fotografía multiespectral, LiDAR, etc…

Sobre los resultados obtenidos tocará verificarlos sobre el terreno, acotando más el área de investigación. Estos espacios concretos serán investigados con técnicas de prospección geofísica. Al final, donde los resultados sean más prometedores es donde se realizarán las excavaciones arqueológicas pertinentes.

Hace unos días hicieron las primeras pruebas en el castro de Castromao en Ourense y los resultados han sido muy prometedores. Primero se hicieron análisis del espacio del interior del castro que aún no habían sido estudiados y ya se ha confirmado la presencia de estructuras circulares y algunas cuadrangulares que van a servir para orientar las futuras excavaciones del asentamiento.

 «Hasta ahora, los arqueólogos hemos concentrado nuestra atención hacia el interior de las murallas, por lo que el espacio extramuros de los castros es un reto investigador pendiente que promete ofrecer sorpresas en los próximos años».

Y no le falta razón. El exterior de los castros como mucho ha sido estudiado muy parcialmente, sobre todo en cuanto al paisaje vegetal. Pero esto va más allá ya que se va en busca de huellas en el suelo que sin duda van a dar sorpresas.

«Estas zonas pueden albergar evidencias arqueológicas de interés poco o nada conocidas hasta la fecha, como las relacionadas con las zonas de cultivo de los habitantes de los castros, encerraderos para el ganado, caminos de acceso, sistemas defensivos externos que pudieran haber sido borrados por las actividades agrarias recientes, zonas de actividad artesanal al exterior de los poblados, o incluso espacios de prácticas simbólicas”.

Además no olvidemos que nos van a ayudar a comprender mejor los castros. Me comentaba David, que una de las cosas que ya se está constatando es que en algunos asentamientos donde los sistemas defensivos no parecen demasiado importantes, las distintas técnicas comentadas antes están permitiendo descubrir una complejidad mucho mayor de lo esperado, con fosos, empalizadas, etc… que hasta ahora han pasado inadvertidos, parándose la búsqueda en los paramentos exteriores visibles sobre el terreno.

Atentos a este proyecto porque estoy convencido de que va a darnos muchas alegrías, y sobre todo, lo más importante, nos va a permitir establecer una nueva metodología de estudio y ampliar las fronteras del conocimiento del mundo castreño más allá de las murallas.

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Fon S.P.
Apasionado por la arqueología e historia del pueblo astur. Pateando museos y yacimientos entre el Cantábrico y el Duero. Excavando cuando puedo.

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