Las aras votivas dedicadas por Lucio Didio Marino en el noroeste de la Península constituyen uno de los testimonios epigráficos más interesantes para conocer cómo se desarrolla la presencia de altos funcionarios imperiales en el territorio astur y galaico durante el alto Imperio. Se conocen principalmente dos inscripciones relacionadas con este personaje: una en Asturica Augusta y otra procedente de Santa Comba de Bande, en Ourense. Ambas fueron estudiadas por Marcelo Macías1 a comienzos del siglo XX y resultan fundamentales para reconstruir la articulación entre poder militar, religión y administración en el territorio astur-galaico.
La estela de Astorga
La primera de estas aras apareció en Astorga al derribarse uno de los cubos de la parte sur de la muralla. Se trata de una estela de mármol de noventa centímetros de altura, decorada en su parte superior con motivos vegetales semejantes a los que aparecen en otras dedicaciones militares de la ciudad. La inscripción conservada dice: Marti Gradivo L(ucius) Didius Marinus proc(urator) Aug(gg) ex voto fecit, es decir: “Lucio Didio Marino, procurador de los Augustos, hizo este monumento a Marte Gradivo en cumplimiento de un voto” .
La importancia principal de esta dedicación reside en la advocación a Marte Gradivo. El epíteto gradivus deriva del verbo latino gradior, que significa marchar, y designa a Marte en su faceta guerrera, como dios que acompaña al ejército en campaña. En Roma existían distintas formas cultuales de Marte: Mars Quirinus, protector pacífico de la ciudad; Mars Ultor, vengador imperial vinculado al programa augusteo; y Mars Gradivus, el Marte guerrero cuyo templo se situaba extramuros y al que los cónsules dirigían súplicas y votos antes de iniciar las campañas militares. Marcelo Macías subraya que esta es la única dedicación hispana conocida a Marte con el sobrenombre de Gradivo, lo que convierte la inscripción en una pieza excepcional dentro del conjunto epigráfico peninsular . Esta singularidad refuerza la idea de una fuerte vinculación militar del dedicante y de su estrecha relación con las tropas asentadas en el conventus Asturum.

Presenta además un detalle de enorme valor histórico: la segunda G de la fórmula AVGG aparece picada intencionadamente. Esta mutilación indica que originalmente las dedicatorias estaban dirigidas a los dos Augustos reinantes, Caracalla y Geta. Sin embargo, tras el asesinato de Geta en febrero del año 212 d.C. por orden de su hermano Caracalla, se decretó su damnatio memoriae, es decir, la condena oficial de su recuerdo. Se ordenó entonces borrar su nombre de monumentos públicos, inscripciones y monedas. La supresión de esa segunda G constituye una prueba material directa de este proceso político y permite fechar ambas aras con bastante precisión antes de febrero del año 212 d.C.
Gracias a ambas aras puede reconstruirse parcialmente el cursus honorum de Lucio Didio Marino. En la inscripción de Santa Comba aparece como praefectus cohortis milliariae, es decir, prefecto de una cohorte auxiliar reforzada, probablemente vinculada a la primera cohorte legionaria, la unidad encargada de custodiar el águila legionaria y las imágenes imperiales. Se trataba de un puesto militar de notable prestigio dentro del orden ecuestre . Posteriormente, en la dedicación de Astorga, figura ya como procurator Augustorum, cargo que suponía un ascenso importante hacia la administración imperial. El procurador augustal era un funcionario encargado de la gestión fiscal, patrimonial y administrativa en nombre del emperador, especialmente relevante en una ciudad como Asturica Augusta, centro administrativo del noroeste y núcleo fundamental para el control de las explotaciones auríferas del territorio astur.
Bibliografía
- Macías, M. (1911). Aras votivas de Lucio Didio Marino. Boletín de la Real Academia de la Historia. Madrid. ↩︎



