Recreación de granja de la Edad del Hierro en Butser, UK.

Cuando pensamos en los siglos anteriores al cambio de era, nos imaginamos un paisaje en el que los habitantes del territorio viven apelotonados en cabañas redondas tras los potentes sistemas de defensa de los castros esperando el próximo ataque. La realidad es que si hacemos un sencillo análisis empiezan a surgir dudas.

La primera, es que si bien hay catalogados en torno a 250 castros en la Asturias actual, lo cierto es que este dato responde a una visión global que no tiene en cuenta las fechas de ocupación de los mismos. Por las dataciones que tenemos (siempre son insuficientes) algunos autores1. suponen que la ocupación simultánea de los castros debió ser escasa. Para que me entendáis, vemos todos los castros en una foto fija, pero la realidad es que dependiendo del momento en que observemos ese mapa veremos que los castros habitados son muchos menos que los que vemos en la foto de conjunto. Algunos habrían sido abandonados, y otros aún no habrían aparecido sobre el terreno.

Las Vallinas, una granja astur no fortificada de la Edad del Hierro
Mapa de castros de Asturias. (Fanjul, 2005). Foto CC

Otro problema añadido es que los recintos fortificados asturianos de media tienen una hectárea, lo que supone poblaciones muy reducidas.

Esto nos plantea una duda, y es de si estos castros serían capaces de albergar toda la población del territorio trasmontano o por el contrario debemos pensar en otros hábitats alternativos a ellos.

Las Vallinas, una granja astur no fortificada de la Edad del Hierro
Recreación de labores agrícolas en una granja de la Edad del Hierro en Britania. Wessex Archaeology

Si echamos un vistazo al exterior vemos que los asentamientos fortificados conviven durante la Edad del Hierro con otro tipo de ocupación del territorio, las granjas, que desarrollan una explotación agrícola y ganadera del entorno, siguiendo unos patrones similares a los que encontramos en todo el occidente europeo, como en la Galia o en las islas Británicas, por poner un ejemplo del exterior.

En 2014 A. Fanjul Peraza documenta2  una de estas granjas en Asturias. El hallazgo se produjo de forma casual al abrir una pista entre dos propiedades en el entorno de Las Vallinas, en las cercanías de la Sierra de la Sobia en Teverga.

La granja se ubica en un terreno de ladera de montaña a 670 metros de altura. La elección de este terreno no es casual, ya que en torno a este espacio se encuentran los mejores terrenos de cultivo de cereal de montaña, la base de producción de estas explotaciones.  Además la intervención arqueológica demostró una larga ocupación del terreno apareciendo restos de época romana, medieval y posterior. Lo que plantea una reocupación, lógica si tenemos en cuenta que es un terreno muy favorable para el cultivo. En este artículo me centraré sólo en la Edad del Hierro, pero en la bibliografía podéis encontrar información sobre el resto de periodos.

La unidad habitacional de la granja de las Vallinas es la cabaña redonda de paredes de urdimbre vegetal y barro. Se documentaron las improntas de las varas (de avellano) sobre el barro de las paredes. La techumbre sería vegetal, quizás aprovechando los tallos de cereal como se hacía en las antiguas pallozas cuando el cereal de montaña era abundante. Además se encontraron materiales similares a los de las viviendas circulares del cercano castro de la Garba.

Las Vallinas, una granja astur no fortificada de la Edad del Hierro

El patrón de subsistencia de la granja de las Vallinas se corresponde plenamente con el detectado en los castros de ese periodo en el centro de Asturias. El paisaje, habría sido deforestado casi mil años antes, en el Bronce Final, lo que nos permitiría ver un paisaje despejado de pastos y cultivo de cereales junto a extensas machas de bosque autóctono, de robles y castaños.

En algún otro artículo os he comentado que debemos ver la sociedad castreña como una sociedad agrícola y ganadera, si atendemos a la economía, donde el comercio ocuparía un lugar menor en comparación con este sector primario. La vida diaria del astur medio de la Edad del Hierro estaría más enfocada a la huerta que a la espada, lo que ocurriría sin duda en el resto de sociedades de su tiempo, llámale galos, britones, celtíberos, o íberos. Este régimen de producción afectaría sin duda al paisaje como parecen indicar los análisis de polen documentados en este territorio. En una primera fase se documenta la quema de terrenos como método de aumento de producción, en una segunda fase, en el nivel de la cabaña circular documentada, se observa un aumento de la producción con una explotación intensiva del terreno. El ganado sería predominantemente vacuno y ovicáprido, y en las Vallinas tiene más sentido si tenemos en cuenta la proximidad de La Sobia, apta para el ganado menor.

Las Vallinas, una granja astur no fortificada de la Edad del Hierro
Cerámicas locales. (Fanjul, 2017)

En cuanto a la cerámica, aparece un nivel con pastas que contienen desgrasantes de grano grueso, con barro proveniente de la misma zona y una factura basta. En el nivel de la cabaña la cerámica ya es de mejor calidad, y se ha determinado que la materia prima no está en el entorno, es decir, proviene o bien de un taller, aún no determinado, o bien de un punto de aprovisionamiento de barro de mejor calidad en las cercanías.

También se documenta actividad metalúrgica, con gotas de fundición de bronce, lo que nos habla de esta actividad enfocada a las necesidades de la granja y al autoconsumo.

La granja sufrió las consecuencias de los cambios ocurridos en la segunda mitad del siglo I a.C. y en el 15 d.C. se detecta otro suelo de ocupación que ya se corresponde con un periodo final astur, muy próximo a la conquista plena del territorio que no se produce probablemente hasta después del 60 d.C. en el que se produce la última rebelión astur trasmontana.

 

Notas al pie y bibliografía

  1. Fanjul Peraza, A. (2019). Los astures. Un pueblo céltico del Noroeste Peninsular. Instituto de Estudios Bercianos
  2. FANJUL PERAZA, A., FERNÁNDEZ
    MENÉNDEZ, S. C., PIS MILLÁN, J. A., ÁLVAREZ GARCÍA, R., Mª ÁNGELES FERNÁNDEZ CASADO, M.A., NAVA FERNÁNDEZ, H.S., BUENO SÁNCHEZ, A., ALONSO FELPETE, J.I., & DÍAZ HERRERO, M. (2017): «Las Vallinas (Teverga, Asturias). History of an Iron Age & roman farm». III encuentro sobre la evolución de los espacios urbanos y sus territorios en el Noroeste de la Península Ibérica. Astioga.
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Fon S.P.
Apasionado por la arqueología e historia del pueblo astur. Pateando museos y yacimientos entre el Cantábrico y el Duero. Excavando cuando puedo.

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