Recreación de guerreros visigodos. Foto. Clan del Cuervo

Antes de entrar en materia de este post me gustaría avisar de que este asunto es objeto de una antigua discusión historiográfica que aún dista de haber quedado resuelta definitivamente. Intentaré hacer un pequeño resumen de los diferentes planteamientos del tema, y trataré de exponer la que considera que bajo el nombre de Ruccones se esconde una vieja tribu astur, la de los Luggones.

El periodo entre la caída del imperio romano y la fundación del reino de Asturias es un tiempo en el que apenas tenemos fuentes escritas. De las que nos hablan de la Asturia trasmontana en este momento la mayoría se refieren ya a los tiempos en que Pelayo se alza como princeps de los astures y se enfrenta a los invasores musulmanes de la península.

Sin embargo, hay algunas crónicas que narran hechos más antiguos, aquellos referidos a los tiempos en los que visigodos y suevos peleaban por la supremacía de sus reinos sobre el territorio. No estaban solos, en el medio subsiste una población hispanorromana, que en algunos casos parecen surgidos de épocas más antiguas. Es el caso de unas gentes, llamadas «ruccones» o «runcones» que son el objetivo de campañas militares de reyes como el suevo Miro, o el visigodo Sisebuto de la mano de Suintila. No son los únicos, también se habla en el noroeste de otros grupos como los aregenses o los sappos, que no aparecen, a priori, entre las tribus sometidas por los romanos siglos atrás, pero que pueden derivarse de entidades indígenas. Vamos a ver primero lo que nos dicen las fuentes y luego lo que se ha interpretado de ellas.

Las fuentes de los siglos «oscuros»

Desde el agrupamiento administrativo de las tribus astures tanto al sur de la cordillera como al norte dentro de la provincia de Gallaecia, no tenemos más noticias sobre la ubicación de los distintos grupos sociales que los constituyen. Cuando los germanos penetraron en la península, el noroeste presenta un fraccionamiento que aparece reflejado en las crónicas, y que posiblemente sea la respuesta a ese desmembramiento una vez caída la autoridad estatal. En ese periodo los terratenientes son las élites rurales que mantienen la autoridad sobre grandes franjas de terreno, con un campesinado en régimen de servidumbre que ha sustituido a la mano de obra esclava desde las crisis del siglo III d.C. en todo el imperio.

Tras su entrada en la península, los germanos dividen el territorio siendo asignado a los suevos el correspondiente a la antigua provincia de Gallaecia. Tenemos la suerte de contar con una fuente magnífica para este territorio bajo la dominación germana. Se trata del parroquial suevo, que es una lista de territorios que se encuentran bajo el dominio de este pueblo. En el caso del antiguo solar astur, sabemos que Asturica augusta es sede episcopal sueva y Pésicos en la Asturia trasmontana es una parroquia dependiente de ella, por lo que podemos pensar que al este de ambas (con el Nalón por el norte y el Órbigo por el sur) se ubicaba la frontera sueva, al menos la efectiva, porque dentro de ella se deben enfrentar a grupos de población que no se someten a la nueva autoridad.

Los ruccones, ¿pervivencia tardoantigua de un etnónimo de la Edad del Hierro?
San Agustín. Retrato más antiguo. Iglesia de Letrán. Fresco. Fuente CC

Por el oeste, hasta los campos góticos (desde el bajo Esla y el Cea), los visigodos no ejercían un control territorial quedando en el medio todavía astures y galaicos que no habían sido dominados de facto tras la caida del imperio. Un ejemplo son los Aregenses, quienes habían sido objeto de campañas militares por parte de Rechimundo en el 460 y que ocupaban un territorio en el actual Ourense.

En ese contexto, sabemos que los suevos bajo el mando de Miro, inician un proceso de presión para someter a las tribus del este. Hay dos fuentes que nos lo confirman. Una es la Historia Suevorum de San Isidoro, que nos dice

«hic (Miro) bellum secundo regni anno contra Roccones intulit»

«En el segundo año del reinado de Miro emprendió guerra contra los Roccones»

La otra es la crónica de Juan de Biclara, que nos cuenta que el rey suevo Miro emprendió una campaña militar contra los runcones en el 572.

«Miro Sueuorum rex bellum contra Runcones mouet»,

Volveremos más adelante sobre la capacidad bélica de Miro. Ninguna de las dos fuentes nos dice más sobre este año. Pero sabemos que no tuvo éxito ya que la historia gothorum de San Isidoro vuelve a hacer referencia a ellos durante el reinado de los reyes visigodos. La primera referencia es en el reinado de Sisebuto (no os pongo la fuente en latín directamente (la tenéis en la bibliografía), sino la traducción para no hacerlo muy pesado.

[Sisebuto] fue esclarecido en las lecciones de la guerra y en la victoria. A los astures rebeldes, enviando su ejército, los redujo a su dictado. A los roccones, cercados por todas partes en los montes escarpados por los duques, los venció.

Y aquí debemos hacer una pausa. Vemos que nos habla de dos etnónimos: a los astures rebeldes, los sometió, a los roccones, los venció (pero no dice nada de haberlos sometido). Más adelante nos dice que:

Éste [Suintila] habiendo alcanzado bajo el rey Sisebuto el oficio de duque, dominó los castillos romanos, venció a los ruccones.

Por esta fuente sabemos que los ruccones se mantenían independientes del poder visigodo, años después de que Leovigildo conquistara el reino suevo (585 d.C.). Suintila no obstante es el considerado unificador real de todo el territorio peninsular. Murió en el 633 d.C. y es probable que los ruccones ya estuvieran integrados entonces en el reino visigodo.

Pero ¿qué territorio era ese? Discusión en la historiografía. astures, cántabros o vascones

Aquí empiezan los problemas. Voy a plantearos las principales teorías que se han sugerido.

Una de las que más tradición tuvo hasta época reciente fue la de que se trataba de un pueblo vasco.1 Existe el término Ruchonia que hace referencia a un territorio montañoso en la Alta Edad Media en la zona que luego sería Roncesvalles (ronces / runcones). Por tanto, si existe una Ruchonia 2 tardo antigua es fácil deducir que los ruccones son quienes la habitan.

Los ruccones, ¿pervivencia tardoantigua de un etnónimo de la Edad del Hierro?
Reinado de Leovigildo. Desperta Ferro Ediciones. Visto en Lahistoriadeespana.com [19/09/2022]

Otra hipótesis es la de los cántabros. Se basa en la crónica del reinado de Sisebuto3, en la que se dice que emprendió acciones militares contra astures, runcones y romanos. Las fuentes (que son objeto de debate) hablan de una guerra contra una provincia cántabra. Son la del Pseudo Fredegario, del siglo VIII, es decir, muy tardía , o la epístola Sisebuti, un poema atribuido a San Isidoro en el que el monarca mencionaría entre sus obligaciones la de pelear contra cántabros y vascones. El siguiente paso fue identificar por tanto a los ruccones con los cántabros de las fuentes antiguas. En general parece tener menos peso que la opción vasca.

La tercera es la de los astures, más reciente. Desde Diego Santos 4 a finales de los años 70 se ha especulado con que el etnónimo Ruccones sea una corrupción del antiguo etnónimo Luggones. Las fuentes ubican a este populus entre los astures trasmontanos (Ptolomeo), así como la epigrafía hallada en el centro-oriente de Asturias y también la toponimia. El paso de L a R en época tardoantigua es posible y de hecho sucede en varias fuentes de este periodo.

Los ruccones, ¿pervivencia tardoantigua de un etnónimo de la Edad del Hierro?
Mapa del nº 73 de Desperta Ferro Antigua y Medieval. Hay un error claro en la atribución del territorio cántabro a los astures. Visto en despertaferro-ediciones.com [19/09/2022]

Plantea varias cuestiones. La primera es que si Sisebuto hizo la guerra a astures y ruccones 5 ambos pueblos estaban en un nivel organizativo equiparable. Es decir, los ruccones estaban diferenciados de los astures. Este hecho se ha puesto en relación con la inscripción encontrada en el Sueve que menciona a unos «ASTURUM ET LUGGONUM» y que actualmente se encuentra en el Museo Arqueológico de Asturias. Esta inscripción parece datar de finales del siglo I d.C. y sugiere un hito fronterizo entre dos etnias, o al menos entre dos civitates ya de época romana que toman el nombre de su sustrato indígena. En la misma línea estaría el supuesto «moyón de los ungones»6, que aparece citado en época moderna en Piloña, Asturias, y que parece hacer referencia a un mojón o hito fronterizo territorial. El nombre «ungones» es muy sugerente, teniendo mucho parecido con el de «lungones» que es otra forma de escribir el etnónimo «luggones».

Los ruccones, ¿pervivencia tardoantigua de un etnónimo de la Edad del Hierro?
ASTVRUM ET LVGGONUM. Museo arqueológico Asturias.

Esta idea sustenta que en territorio trasmontano, además de Pésicos y Luggones habría un tercer populus de Astures propiamente dichos. La teoría de los ruccones astures, sugiere que esta división persiste hasta época visigoda. Esta suposición ha derivado en una cuarta propuesta, y es que los Luggones estaban presentes tanto al norte como al sur de la cordillera cantábrica, por lo que se ha sugerido que los Ruccones sean los del sur y que se situaran en un territorio próximo a la actual Astorga7. De momento no cuenta con demasiada aceptación.

Los ruccones, ¿pervivencia tardoantigua de un etnónimo de la Edad del Hierro?
Mapa genético astur, según Pardiñas

Por lo tanto, tradicionalmente las hipótesis que han contado con más aceptación son la vasca y la astur.

¿Cuál de estas opciones es la más plausible?. Volvamos a Miro

Si volvemos a las fuentes, el momento más antiguo que nos habla de los ruccones es el año 572 bajo el reinado de Miro entre los suevos. Dice que emprende una campaña militar contra los Ruccones. Si desechamos las opciones leonesa y cántabra, sólo nos quedan la vasca y la astur. Diego Santos fue quien propuso una cuestión que parece lógica. En tiempos de Miro los suevos no tendrían capacidad militar para organizar una operación de castigo contra los vascones, principalmente porque tendrían que haber pasado por encima de todas las tribus independientes hispanorromanas y además enfrentarse a los visigodos en su propio terreno.

Los ruccones, ¿pervivencia tardoantigua de un etnónimo de la Edad del Hierro?
Miro de Galicia y Martín de Braga, de un manuscrito de 1145 del De virtutibus quattuor de Martín (Federzeichnung lm Co. 791, fol. 109v), ahora en la Biblioteca Nacional de Austria. Fuente CC

Este simple hecho parece inclinar, por lógica, la balanza a la hipótesis astur. Es comprensible que Miro quisiera completar el dominio sobre la provincia romana que se le había asignado en el reparto de tierras a los suevos. Para ello emprendieron campañas contra las gentes que aún no habían sido sometidas. Parte de la historiografía medieval pone a estos ruccones o aregenses como tribus poco romanizadas. Esto sería objeto de otro debate. Puede tratarse de denominaciones basadas en antiguas demarcaciones territoriales (civitates) de época romana, no necesariamente de nombres de tribus. Pero el hecho cierto es que parecen subsistir hasta época germana.

El hecho de que la epigrafía trasmontana nos ponga a los Luggones / Astures en el mismo plano social, ha sido interpretado como la manifestación del carácter independiente de los primeros, que fue percibido en época romana, y que no encajó con el etnónimo genérico aplicado a todas las tribus entre el Duero y el Cantábrico en el conventus asturum.

Por tanto, y por concluir, la opción más aceptada en la actualidad es que los ruccones se corresponden con el viejo etnónimo astur de los luggones, que debieron mantener un cierto carácter identitario durante todo este periodo del que hablamos. A la vista de hallazgos arqueológicos como los de Argandenes, y otros que se están produciendo más recientemente, creo que debemos ver unas élites astures que no permanecían ajenas a lo que pasaba en el resto del país. La supervivencia de etnónimos, probablemente a través de las estructuras sociales implantadas en época imperial,no deben cegarnos haciéndonos creer en unos astures no romanizados e independientes hasta la llegada de los musulmanes 8.

Por cierto, Sisebuto marcaría el final de la independencia de los luggones como tal, que aparecen a partir de entonces bajo el genérico Astures en la documentación medieval. Cien años después los musulmanes cruzaban el estrecho y terminaba el dominio visigodo en la península.

Si os interesan estos temas os recomiendo la última Desperta-Ferro de Medieval, este número sobre Leovigildo es épico. La foto principal es una recreación de soldados visigodos de El Clan del Cuervo.

Notas al pie y bibliografía

  1. Sáenz del Castillo Velasco, K. (2017). Los vascones en las fuentes posteriores a la conquista árabe.
  2. Garai-Oiaun, A. A. (1994). Algunas consideraciones sobre el siglo VII en el entorno circumpirenaico occidental. Trabalhos de Antropologia e Etnologia34(3-4).
  3. González, J. J. G., & de Mata, I. F. (1998). La Cantabria trasmontana en épocas romana y visigoda: perspectivas ecosistémicas. In La vida cotidiana en la Edad Media: VIII Semana de Estudios Medievales: Nájera, del 4 al 8 de agosto de 1997 (pp. 337-352). Instituto de Estudios Riojanos.
  4. Santos, F. D. (1979). De la Asturias sueva y visigoda. Asturiensia medievalia, (3), 17-60.
  5. Quiroga, J. L. (2022). El segundo final del reino suevo. Desperta Ferro: Antigua y medieval, (73), 32-35.
  6. ANDRÉS MARTÍNEZ VEGA. Las parroquias de Piloña, según el apeo de Cepeda, pax 579. B.I.D.E.A. nº 127.1988.
  7. Badiola, J. J. S. (2010). Asturia en la transición a la Edad Media. Argutorio: revista de la Asociación Cultural» Monte Irago»14(24), 38-44.
  8. Bueyes, L. R. M. (2001). Reflexiones críticas sobre el origen del reino de Asturias (Vol. 114). Universidad de Salamanca.
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Fon S.P.
Apasionado por la arqueología e historia del pueblo astur. Pateando museos y yacimientos entre el Cantábrico y el Duero. Excavando cuando puedo.

2 COMENTARIOS

  1. Dos anotaciones de índole llingüística y una anécdota:
    – en dellos idiomes indoeuropeos, como nel griegu clásicu por exemplu, cuando se presenta la duble consonante «g» (gg ó ΓΓ) la primera nasaliza, como nel casu d’ÁΓΓΕΛΟΣ, pronunciáu «ánguelos». Nun sedría estrañu que «luggones» aballicara a «lungones» pa un falante avezáu.
    – la variación dialeutal de los autónimos tamién pervive anguaño, ocúrrenseme los casos de los aboríxenes mal llamaos sioux qu’ente ellos distínguense como «dakota», «lakota» o «nakota» según pronuncien la misma palabra en cada dialéutu o’l caso de los mal nomaos delaware que, según la variante, llámense a ellos mismos «lenape» o «renapo».

    L’anécdota ocurrió va casi una trentena d’años, n’un concursu televisivu, un participante tenía qu’aldovinar el nome d’una ciudá española contando con cinco pistes. Les dos primeres fueron: que la población yera dende antiguo «afamada pol so mercáu de ganáu caballar» y que «fue la fortaleza más meridional de los ruccones'»(yo nun taba prestando atención al programa, pero al oyir eso llevantároseme les oreyes). Pues resulta que la ciudá yera Trujillo.

    Nunca consiguí atopar datu algún que venceyara Taraxillum colos luggones, pero tovía nun lo descarté.

    • Si, no puse todas las posibles ubicaciones de los ruccones, pero algunos investigadores se basaron en el nombre de algunos hidrónimos de Extremadura para ubicarlos. Al menos eligieron territorios aledaños al reino suevo. Otra opción era en la Rioja, pero la teoría tampoco se sostiene frente a la opción vasca. Date cuenta que los luggones son un populus que no tiene apenas repercusión en la historiografía contemporánea hasta finales de los 70. Es Diego Santos el que primero apunta esta posibilidad y es la que actualmente goza de mayor credibilidad. Todas las demás son anteriores, donde no se había escrito apenas nada sobre ellos.

      Efectivamente para un hablante de griego la traducción más verosímil de «luggones» es «lungones». Pero no se tiene en cuenta que tanto Ptolomeo como el resto de cronistas solían transcribir literalmente la grafía de los nombres indígenas a caracteres griegos, lo que no significa que haya que leerlos en griego. Es una transcripción no una traducción. Mariana y todos los humanistas que hablaron de los luggones lo pronunciaron como hablantes de griego, y de ahí la costumbre hasta Diego Santos que fue quien propuso la lectura literal del nombre.

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