Excavación arqueológica del Castillo de San Martín, en la desembocadura del Nalón. Se puede ver la potencia estratigráfica, así como varias edificaciones (muralla?) y otras evidencias. Catálogo Astures.

El sábado tuvo lugar esta conferencia sobre los castros astures de Soto del Barco por parte del dr. en Arqueología Alfonso Fanjul Peraza con motivo de la presentación de su libro Los astures, un pueblo céltico del noroeste peninsular. Comenzó con una revisión del estado actual del conocimiento sobre la cultura de los castros astures, tanto en el territorio asturiano como en el resto del conventus asturum, y nada mejor que un baño de realidad para los asistentes. Queda mucho por hacer y prácticamente no conocemos casi nada.

El estado de la investigación sobre los castros astures

Es sorprendente ese dato que aportó Fanjul de que de los cerca de 500 castros documentados hasta la revisión realizada por el autor se quedan en menos de la mitad aproximadamente. Lo que supone una reducción drástica de este tipo de poblamientos. Además hay que contar con que muchos son simplemente torres de vigilancia de caminos más que asentamientos. Hay que tener en cuenta además que lo que vemos actualmente es una foto fija de todos los asentamientos a la vez, pero no estuvieron poblados simultáneamente.

Por tanto, surge la gran pregunta. ¿Dónde vivía la supuesta población de la edad del Hierro astur trasmontana?.

Se ha abordado el problema desde distintos puntos de vista, como por ejemplo la de la arqueología del paisaje, muy popular hace unas décadas y que se muestra insuficiente para dar una respuesta satisfactoria a la cuantificación de la ocupación de los castros.

Al final, Fanjul cree (y coincido con él) que lo que hace falta son más excavaciones, pero encaminadas a dar respuestas concretas a este tipo de preguntas. De todos los castros son muy pocos los excavados en extensión, y un buen número de ellos ni siquiera han sido investigados. Por no hablar de la ausencia de dataciones que es un problema de base.

Conferencia. Los astures a través de los castros de Soto del Barco. Alfonso Fanjul Peraza
Los Astures. Un pueblo céltico del noroeste peninsular. Alfonso Fanjul Peraza. Editado por Instituto de Estudios Bercianos
El castro del Castillo de San Martín

Además hay que contar con que en las décadas pasadas las cosas no se han hecho bien en muchos casos. Puso el ejemplo del Castillo de San Martin, en Soto del barco.

Es probablemente el yacimiento clave para comprender la cultura astur trasmontana. Un castro de frontera entre luggones y pésicos, con acceso a la costa (comercio), a orillas del río más grande de la región. Con una potencia estratigráfica (podéis ver la foto de la noticia), enorme, que daría mucha información sobre un largo proceso de ocupación que entronca con la Edad Media.

El castro fue excavado en los 90 y todavía no se han entregado los materiales ni la memoria de excavación. Por haceros una idea de lo poco que se conoce de aquella intervención, esta foto es la única, o de las pocas que han sido publicadas, y lo fue por su autor en el catálogo de la exposición Astures.

Una visión parcial y poco argumentada de los astures

Con estos precedentes se ha creado una visión, a todas luces parcial y sesgada, de los astures que como veis no tiene un fundamento sólido, sino que parece más bien fruto de las corrientes de opinión de la época, de marcado carácter romanista (por ejemplo se decía que los castros del occidente de Asturias eran todos de fundación romana), cuyos argumentos poco a poco se van cayendo a base de los trabajos de investigación como el de Fanjul y otros.

Por poner un ejemplo, uno de los rasgos que se empeñan en mantener los arqueólogos que se alinean con estos postulados es un supuesto igualitarismo de estas gentes, donde no hay una estratificación social. Esto se asocia inmediatamente a un escaso nivel de desarrollo económico y social, es decir, barbarie. Este planteamiento es fruto primero de las propias fuentes latinas, llenas de prejuicios y de propaganda que justificaba la invasión por parte de Roma, y que tuvo su eco como respuesta a los planteamientos celtistas y supremacistas de la primera mitad del siglo XX defendidos por los totalitarismos, en forma de un nuevo romanismo exacerbado, donde hablar de jerarquías equivale a hablar de celtismo pero ahora entendido como independentismo o regionalismo, y que incluso tiene conexiones con planteamientos políticos contemporáneos.

Como dice Fanjul, los astures, no pueden ser la excepción atlántica ni europea. Todos, absolutamente, todos los pueblos que los rodean presentan élites guerreras, o un nivel de estratificación social.

Entre los astures hay élites y lo sabemos porque demandan productos de orfebrería como torques y otros objetos. Hay diferencias dentro de los castros (jerarquía de edificación). Por cierto, ni hay un «caos urbanístico», ni hay «ausencia de planificación». Lo que no hay es un patrón de asentamiento reticular como el característico del mundo mediterráneo o meseteño, pero hay organización espacial, con barrios, calles, etc… y entre ellos hay jerarquía sobre los lugares de ocupación del castro. En la representación gráfica también parece haber una jerarquía, como en los antropomorfos de Castro colorado, en León.

Por tanto el panorama que vamos vislumbrando a través de las últimas investigaciones es bastante más complejo y rico que lo que se presupuso a la luz de los datos que existían hace unas décadas y que sentaron la caracterización del mundo astur.

Me pareció interesante la referencia al ámbito social astur. El ejemplo es el castro de Tiñana, que cuando se excavó se planteaba como una gran fortaleza romana, pero al avanzar en la investigación aparece un poblado fortificado con un potente nivel de incendio y una ocupación puntual. Un foso espectacular, probablemente más imponente que los de castros del occidente de Asturias, que se habita menos de 50 años. Se incendia antes de que lleguen los romanos, astures contra astures. Pruebas de conflicto 300 años antes de la llegada de los romanos.

El final, Roma

Los astures son conscientes del avance de Roma hacia el norte. Los castros se van agrupando en torno a las aristocracias locales desde el norte de Portugal. Las evidencias arqueológicas son los campamentos militares que se han duplicado en los últimos años, y varios de ellos en territorio trasmontano.

El castro de Llagú fue arrasado, con puntas de flecha romanas, y tiene también un nivel de incendio de la época. A la llegada de roma se abandonan castros. Aparecen muchas torres, o fortificaciones que ya son de fundación romana y que aparecen diseminados por el paisaje, pero no podemos interpretarlos como asentamientos indígenas sino como fortalezas romanas de control del territorio.

El debate de que si los astures tienen una identidad material está pues superado Hay piezas, como broches que son exclusivamente astures, parece que además esa realidad la debieron percibir los romanos a su llegada al territorio. Quizá es demasiado decir que tuvieran concepto de nación, o de unidad como pueblo, pero se sabían distintos a los cántabros y a los galaicos.

El trazado del conventus, de todas formas es una división administrativa que, a grandes rasgos, delimita zonas, más que etnias, pero que ha debido tener en cuenta este factor a la hora de su configuración.

En definitiva, una conferencia super interesante, como todas las de Fanjul y que tuvimos la suerte de poder ver online. Enhorabuena al Ayuntamiento de Soto del Barco por organizar este ciclo. Estaremos atentos a próximas ediciones.

Conferencia. Los astures a través de los castros de Soto del Barco. Alfonso Fanjul Peraza

Artículo anteriorPublicaciones: Revista la Piedriquina nº15
Fon S.P.
Apasionado por la arqueología e historia del pueblo astur. Pateando museos y yacimientos entre el Cantábrico y el Duero. Excavando cuando puedo. Divulgando desde hace más de 20 años.

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