Castro de San Chuis. Google Earth

De lo poco que sabemos, a través de las fuentes clásicas, de la Asturia Transmontana y de los populi que la habitaron, es de la existencia de las tribus de los Pésicos. Lo cierto es que se trata de un complejo conglomerado de agrupaciones tribales que ocuparon un territorio cambiante a lo largo de los siglos en el centro-occidente de Asturias y norte de León. Además, su evolución es rastreable hasta comienzos de la Edad Media. Vamos a conocerlos un poco mejor.

Los pésicos y su territorio en las fuentes 

Plinio (Historia Natural), es el primero que hace una referencia explícita a los Pésicos, y dice que entre los pueblos astures, están los Gigurros, Pésicos, Lancienses y Zoelas. Un poco más adelante escribe (describiendo la costa de este a oeste)… «La región de los astures, el lugar fortificado de Noega; en la península, los pésicos y, a continuación, el convento lucense a partir del Navialbion…». Es posible interpretar que nos refiere tres hitos en la geografía de la costa astur. Por un lado la existencia de su principal oppidum, la Noega de la costa (sin entrar a detallar si era luggona o pésica). En segundo lugar el cabo más reseñable de la costa (Peñas) que dice habitado por los pésicos. De ahí se ha deducido que quiere decir que habitaban únicamente el promontorio, y eso es un error, se puede interpretar como que los pésicos habitaban el cabo, pero también los territorios hasta Navialbion donde comenzaba el conventus lucense.

Estrabón, describiendo este territorio de oeste a este, dice que «a través de los astures corre el río Melsos y un poco más lejos está la ciudad de Noega, de donde muy próximo, un estuario del océano separa a los astures de los cántabros». Esta afirmación es muy escueta y no hace referencia a ninguna división de tribus astures, simplemente hace una referencia general. Hoy creemos que el Melsos (Nalón) separaba a pésicos de luggones, y que todos ellos son astures. La ciudad de Noega posiblemente no sea la Noega asturum, sino la Noega Ucesia como veremos más adelante.

Con unas fuentes tan escuetas es comprensible que el territorio de los pésicos, y por ende, la distribución de la Asturia transmontana, siempre ha sido objeto de debate. Los primeros estudiosos de la historia de Asturias, como el padre Flórez los ubicaban entre el Navia y el Nalón, en cuya desembocadura, (o en sus proximidades, Santianes de Pravia), se ubicaría Flavionavia, uno de sus asentamientos más importantes.

Mientras el límite occidental en el Navia parece claro, el debate se centra sobre la parte oriental de su territorio. Partiendo del límite del Nalón se han propuesto varias hipótesis. Desde el siglo XIX se ha propuesto que el cabo Torres (ría de Aboño en Gijón/Xixón) es el límite oriental, identificando el gran asentamiento como la Noega Asturum de la que hablan las fuentes clásicas, además estaría la península donde se ubica el castro y el estuario, que sería la ría de Aboño. Esto comprendería todo el Cabo Peñas dentro del territorio Pésico. De esta opinión era también Schulten.

Una Noega o varias. El límite oriental de los pésicos y de los astures trasmontanos

Parece claro que la ciudad astur de Noega era el límite oriental de los pésicos, por tanto, el problema se reduce a saber dónde estaba ese asentamiento. Evidentemente también ha sido objeto de debate.

Estrabon además dice que esta Noega limita con los cántabros. Tradicionalmente se ha ubicado Noega en el cabo Torres, pero entonces toda la costa central asturiana estaría bajo territorio cántabro lo que parece contradecir al resto de autores, que colocan el límite en el Salia (Sella).

Efectivamente, parece que estamos hablando de dos ciudades distintas. De hecho Ptolomeo nos habla de Noega Ucesia, una ciudad en territorio cántabro. Schulten dice que el epiteto Ucesia puede ser para diferenciarlo de su homónima Astur (Noega astur), que estaría en el Cabo Torres. Sería este último el citado por Pomponio Mela en Chrorografía, un oppidum Noega situado en la costa de Asturia.

Posiblemente tenemos que buscar aún una Noega en las inmediaciones del Salia, que es considerado el límite entre astures y cántabros por la mayoría. De hecho ese límite fluvial acaba separando las provincias Lusitana y Tarraconense, dejando a los astures en la primera y a los cántabros en la segunda. Esta Noega, en definitiva, no es el límite oriental de los Pésicos, sino de todas las tribus astures, siendo la Noega de la Campa Torres el límite oriental de este pueblo, y en ella ya habitarían los Luggones, que esta vez sí, limitan con los Saliaenos y Orgenomescos cántabros en el Sella.

De cualquier forma, hay que tomar siempre estos datos con mucha precaución, teniendo en cuenta además que durante el largo periodo que estamos estudiando, las fronteras pueden desplazarse por múltiples razones. Por ejemplo se apuntó a una ocupación cántabra más hacia Asturias desde el Sella como fruto de la presión romana sobre ellos. Posteriormente las políticas organizativas romanas favorecieron el establecimiento de fronteras en ubicaciones más acordes a los intereses imperiales.

Asentamientos Pésicos. Flavium Avia, Beriso, Civitas Paesicorum y Passicin

Al menos sabemos que estas ciudades estuvieron entre ellos y que además tuvieron una importancia suficiente como para ser reflejadas en las fuentes clásicas o en la epigrafía.

Respecto a la ubicación de Flavionavia se han escrito ríos de tinta. A pesar de todo hay indicios razonables para pensar que se ubicaba en las cercanías de la desembocadura del Nalón. Se ha propuesto la localidad de Santianes de Pravia como el lugar donde estaría situada Flavium Avia teniendo en cuenta los vestigios arqueológicos de la zona. En cierta manera me recuerda a las hipótesis establecidas sobre Lucus Asturum, en cuanto a que se va constituyendo un poblamiento ya romano que parte de una base indígena probablemente más dispersa por las inmediaciones del territorio (varios castros, villas, etc…)

La salida a la mar por la desembocadura del Nalón se usó incluso en tiempos recientes para transporte de mercancías, y no es descabellado que tuviera una función idéntica en la Antigüedad. Además este lugar mantuvo su importancia hasta época medieval.

Beriso aparece nombrado como castro en la epigrafía, lugar de procedencia de Flavius Cabarcus, en una inscripción descubiera en Ablaneda, del siglo I d.C. Seguramente (según Villa Valdés, se trataba de un asentamiento de segundo nivel en el territorio). Da nombre a un interesantísimo proyecto de investigación que actualmente estudia los castros del Alto Nalón.

La Civitas Paesicorum aparece referenciada indirectamente con la aparición de una inscripción en la localidad de Arganza, en Tineo, dedicada a la Tutela. Esta inscripción votiva se realizaba a la protectora de la ciudad más importante, es de imposición romana.

Passicin aparece en el Anónimo de Rávena, como una mansio o ciudad entre los Pésicos. Se trataría de la vieja Civitas paesicorum en época altomedieval. Tuvo una importancia como lugar administrativo entre ellos. Es clave para estudiar a este pueblo ya que en ella se acuñó moneda en época visigoda, y se cree que era su capital en ese momento.

El asentamiento fortificado más importante en las inmediaciones es San Chuis, por lo que existe la hipótesis de que se trate de este lugar, pero no está confirmado.

El territorio en definitiva ocuparía la costa entre el Navia y la Campa Torres por la costa (ya en territorio de los Luggones). Por el interior ocuparía Somiedo, Miranda, Cangas, Allande, Tineo y Salas, es decir, todo el suroccidente antes del Navia-Eo que ya estaría en territorio galaico. Se extendería incluso al sur de la cordillera cantábrica, adscribiéndose a este pueblo los castros de Laciana y Babia en León.

Asentamientos investigados

Quizá el castro más conocido de territorio pésico sea San Chuis, un potente asentamiento fortificado que fue estudiado ya desde el siglo pasado y que está relacionado con la minería de la zona.

El proyecto Beriso está estudiando en la actualidad castros como el de Alava, en Salas, donde se ha documentado una importante actividad metalúrgica con oro y plata doscientos años antes de la llegada de cualquier tropa romana al lugar. También el de Pena Aguda, en Boinás, donde se constató la especial antigüedad de este asentamiento en un momento temprano de la Edad del Hierro. Este castro estaba asociado también a una importante actividad minera que aún continúa en la actualidad.

Tribus astures. Quiénes eran los Pésicos

Los castros del alto Sil, como La Zamora en Laciana, León, también pertenecían a los pésicos y conformarían la frontera sur de su territorio.

Economía y subsistencia

Si hablamos de un populi que aparece en las fuentes desde la época de la conquista hasta la Edad media, debemos tener en cuenta que su economía y subsistencia habrá variado mucho en ese largo periodo.

De lo expuesto hasta ahora parece evidente que la producción minera tuvo mucha importancia en el mundo Pésico. Los asentamientos de los valles del alto Nalón explotaron los recursos minerales siglos antes de la llegada de Roma. Pero una comunidad no se sostiene sólo con oro, necesita comer y si analizamos las vías de comunicación de este territorio, vemos que por él discurre el Camín Real de la Mesa, una vía antigua de cruce de la cordillera cantábrica, desarrollada por los romanos, pero con un trazado indígena con toda probabilidad, que permitiría la subida de ganado a los pastos de la montaña.

Y es que se ha especulado con que el término pésicos esté relacionado con «pasco», del latín «apacentar» y que como en otras ocasiones, el etnónimo sea de origen romano, nombrando a tribus que tenían su principal recurso en la actividad ganadera trashumante.

Estas aseveraciones tan generalistas siempre hay que tomarlas con precaución. Aún así no es improbable, como se especula, que la progresiva ocupación del territorio pésico por las explotaciones rurales, villas astur-romanas, acabaran desplazándolos hacia las montañas. A finales del Imperio y en tiempos de la ocupación germana, su territorio parece constreñido a las montañas suroccidentales, manteniendo quizá esa actividad ganadera trashumante.

En este sentido es muy interesante el trabajo que se está haciendo en las brañas asturianas de la mano del grupo Llabor de la Universidad de Oviedo/Uviéu, que está arrojando restos muy interesantes por su antigüedad en territorio pésico, pero también por su papel de bisagra entre el mundo tardoantiguo y el medieval.

En cuanto al comercio, poblaciones como Flavium Avia, en el Nalón, parecen responder a un auge comercial durante la explotación de la minería romana del territorio y que pasarían a un segundo plano al finalizar el periodo. Posiblemente el mundo rural de las villas tomaría el testigo de estos sitios que desaparecen de las fuentes históricas posteriormente.

El Camín Real de la Mesa sirvió además como vía de salida del oro explotado en el noroeste de León hacia la costa, lo que favorecería el desarrollo de las comunidades establecidas en sus inmediaciones.

De cualquier forma la presencia romana dinamizaría sobre todo esas comunicaciones y una explotación a gran escala conectada con un comercio a larga distancia a través de vías terrestres y de la costa. Los asentamientos, como en otras partes del territorio astur, fueron favorecidos o desfavorecidos según los intereses del Imperio, transformando la vieja organización tribal de los pésicos y la jerarquía indígena de sus asentamientos, fuera la que fuese.

Pervivencia en la Edad Media

Tenemos la suerte de que se hayan conservado referencias escritas de época medieval acerca de los pésicos. Sobre este tipo de fuentes se ha sustentado la creencia de que el territorio trasmontano no fue excesivamente romanizado ya que conservó en cierta manera la división de tribus y clanes hasta más allá de la caída del imperio romano y ya dentro de época medieval.

Durante la ocupación sueva de la Gallaecia los pésicos estaban dentro de su jurisdicción. Lo sabemos por el parroquial suevo, que los incluye en el territorio, dejando a los Luggones fuera de su dominio. Los pésicos ya ocuparían en aquel tiempo los territorios del valle del Narcea, habiéndose reducido considerablemente su primitivo territorio.

En el 585 caen bajo dominio visigodo tras la toma del territorio por parte de Leovigildo. Su parroquia depende de la sede episcopal de Asturica.

En Passicin, en el entorno de Arganza en Tineo, se cree que estuvo su localidad principal, como os decía más arriba aunque se han propuesto otras ubicaciones alternativas como Pesoz (descartada por hallarse ya en territorio galaico), o en el entorno del Narcea sin más detalle. En esta ciudad se emitió moneda en tiempos de Gundemaro (610-612) y Sisebuto (612-621). Se emitía con la leyenda PESICOS.

Tribus astures. Quiénes eran los Pésicos
Triente de Gundemaro acuñado en Pésicos. Vendido en subasta

Otro acontecimiento importante en época de la monarquía asturiana es el traslado de la sede regia a Pravia por el rey Silo. Se ha especulado con que tuviera origen pésico y que esa fuera la causa de establecer en el territorio la corte. Lo cierto es que en Santianes de Pravia, donde se cree que se ubica Flavionavia, se encuentra la iglesia prerrománica más antigua de Asturias, la de Santianes, y el territorio está plagado de restos romanos y prerromanos. Este asentamiento y los de los alrededores, villas, etc. pervivieron hasta la época de la monarquía medieval astur continuando su ocupación en adelante.

BIBLIOGRAFÍA

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Fon S.P.
Apasionado por la arqueología e historia del pueblo astur. Pateando museos y yacimientos entre el Cantábrico y el Duero. Excavando cuando puedo.

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