El paisaje de Cabo Blanco. Valdepares. Asturias

Va la segunda parte de la visita a los castros de Mohías y Cabo Blanco de este fin de semana pasado. Hace tiempo escribí un post (creo que bastante completo), sobre lo que denominé «fortaleza castreña». Os lo dejo referenciado abajo para que ampliéis información sobre este asentamiento, que a mi me encanta. Y es que, lo reconozco, el gran foso principal del yacimiento me sigue resultando sorprendente cada vez que lo veo.

Unas notas sobre Cabo Blanco. Una visita guiada

La visita con las indicaciones de Ángel Villa Valdés, fue reveladora en muchos sentidos. Por ejemplo, descubrir que lejos de ser una rareza, esta gente construía sus fosos en la misma línea. El sistema defensivo del castro cuenta con varias líneas de foso y muro en las que se dedicaron a conciencia a profundizar en la roca con el objetivo de crear obstáculos insalvables para el ataque por tierra.

Unas notas sobre Cabo Blanco. Una visita guiada
¿Una barrera infranqueable?. Foso principal. Otra perspectiva.

Esto, al ojo observador le hace preguntarse cómo librarían ese gran tajo en el terreno para acceder. La respuesta debe seguir bajo tierra ya que el foso no está excavado del todo. Se optó por mantener el relleno en la zona actual de acceso y esperar a futuras investigaciones para dilucidarlo.

Anecdota. Un tajo en el terreno de estas dimensiones, cerca de un núcleo urbano pero ligeramente aislado, os imagináis en qué se convirtió ¿verdad?. Efectivamente, más de 20 camiones de basura (coches, lavadoras, etc…) nos contaba que se habían extraído antes de llegar al suelo de relleno del mísmo.

Unas notas sobre Cabo Blanco. Una visita guiada
Huellas de trabajo en el foso. Se podrán estudiar en el futuro para determinar técnica, herramientas empleadas, etc…

Hoy es un placer recorrerlo, y recomendable llegar hasta el final, donde un premio en forma de vistas y fotografía asegurada os esperan, pero en el camino es bueno fijarse en estos pequeños detalles que están esparcidos por toda la roca. Son las huellas de trabajo de los que tallaron el foso y eso, como decía Villa, en arqueología es muy estimulante.

Cabo Blanco es uno de los sitios que siempre recomiendo visitar, aunque en realidad no vayas a ver construcciones domésticas castreñas, para eso está Coaña o cualquiera de los castros del Navia que han sido puestos en valor. Sin embargo en pocos de ellos te vas a encontrar un enclave que te haga sentir como que esta cultura de los castros no estaba aislada. Estás en una atalaya sobre la mar, desde la que se tiene una amplitud visual enorme, pero también estás en un paisaje, que hoy es día es francamente precioso, no me canso de fotografiarlo.

Unas notas sobre Cabo Blanco. Una visita guiada

La vegetación lo cubre todo. Las distintas campañas de excavaciones están ahora bajo un manto vegetal, aunque no lo parezca, protegidas en cierta manera, si no hay planes que garanticen la preservación de las estructuras descubiertas. Cuando se llevaron a cabo excavaciones se tomó la acertada decisión de dejarlo de nuevo cubierto para la posteridad, hoy es casi una norma general en Arqueología, al menos se evita su deterioro y posiblemente en el futuro se puedan reanudar las investigaciones.

Nos despedimos ya cayendo la tarde.

 

Información de interés.

-Castro de Cabo Blanco en Castrosdeasturias.es

-La visita en las fotos de Asturgeografic

-El castro de Cabo Blanco, aquí en Astures.es

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Fon S.P.
Apasionado por la arqueología e historia del pueblo astur. Pateando museos y yacimientos entre el Cantábrico y el Duero. Excavando cuando puedo.

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