Uno de los torques más espectaculares de la orfebrería de los astures transmontanos, el de Langreo, acaba de ser objeto de una completa investigación por parte de Óscar García-Vuelta y Alicia Perea1, quienes han analizado en profundidad tanto la «topografía» de la pieza como su adscripción formal y cultural.
El estudio, publicado en Zephyrus, se centra en esta maravilla que formó parte de la colección Soto Cortés, a tenor de la documentación conservada en el palacio de Labra, y posteriormente fue vendido al joyero ovetense Pedro Álvarez quien a su vez lo vendió al Instituto Valencia de don Juan, donde actualmente se encuentra.
Sobre este torques se han escrito muchas cosas, e incluso se le ha definido como paradigmático de una escuela asturiana (conceptualizada por Cuevillas a mediados del siglo pasado), pero lo cierto es que ha habido más afirmaciones que investigación en cuanto a su procedencia o análisis formales.
Las actuales técnicas de análisis (microscopio electrónico, análisis de composición de los metales, etc…) permiten alcanzar nuevas cotas en el conocimiento de estos objetos y, precisamente, este estudio lo hace.
La «escuela asturiana» de orfebrería castreña de Cuevillas
Según autores como Cuevillas o Monteagudo, los torques fabricados en los siglos II y I a.C. en el territorio de la actual Asturias (con frecuencia se cita el sector centro-oriental) por encima del resto, responden a una serie de características comunes. La más significativa son las terminaciones en doble escocia tan características de piezas como la de Langreo o las más recientes de Cavandi. Están decoradas en su parte frontal con distintos motivos geométricos y técnicas de fabricación diversas, como por ejemplo el estampado.
En cuanto a la varilla central, suele tener una sección circular, u octogonal (como la de Langreo) decorada con estrias y bandas en algunos casos y, sobre todo, destaca por el empleo en los dos tercios inferiores un alambre enrollado en torno a ella, que en este caso termina con una espiral sobre la superficie de la varillas.
El análisis de la pieza de Langreo es exhaustiva en este estudio y os recomiendo el análisis por secciones que se hace en la figura 7. Como en anteriores trabajos de García-Vuelta, destaca la reconstrucción posible de la técnica de fabricación de estas piezas que básicamente es fruto del empleo de técnicas avanzadas de orfebrería en las que se pueden rastrear distintas procedencias, y además, distintas soluciones a lo largo del tiempo.

En cuanto al empleo de diferentes soluciones estéticas en el torques, el empleo de triangulos rellenos de puntos, tan habitual en esta escuela, los pone en relación con algunas piezas antiguas del ámbito galaico pero sobre todo con peizas de la meseta norte. Otros como las líneas oblícuas bruñidas se relacionan con piezas del tesoro de Arrabalde o uno de los torques de Cavandi.
Triángulos granulados, los hilos en espiral, cordones en forma de espiga, etc… son típicos de la orfebrería castreña y un aspecto clave; la serie de secuencias decorativas concéntricas de las terminaciones del torques de Langreo se identifican plenamente con la decoración psoterior de las terminaciones del de Cavandi.
Otros aspectos llamativos del torques de Langreo
La composición metálica de las distintas partes del torques de Langreo es distinta. Esto indica probablemente distintas fases y técnicas de fabricación de cada uno de sus componentes. Por ejemplo hay más plata en el aro que en las terminaciones. En ellas, el oro empleado tiene mayor pureza, con menos plata y apenas un 1% de cobre.
Estas diferencias pueden obedecer también a distintas necesidades. Por ejemplo la composición de la varilla es más eficiente frente a tensiones, torsión y enrollado. Mientras que en las terminaciones es necesario un aspecto y una capacidad de decoración mayor.
Por tanto nos encontramos ante un ajuste de la aleación para cada pieza y eso pone de manifiesto el carácter funcional de estos objetos, no eran sólo decorativos.
Una posible reconstrucción en época moderna
Diversos objetos de la colección Soto Cortés fueron reparados cuando entraron a formar parte de ella. Es interesante la hipótesis que se plantea en el estudio en cuanto a que quizá el torques no tenía el magnífico aspecto que todos tenemos en mente, sino que debía estar en mal estado y probablemente se le encargó a un orfebre que lo restaurara.
Los autores se percataron de ello al constatar que la soldaduras entre el aro y los discos traseros de los dos terminales eran distintas. Una estaba ennegrecida mientras que la otra es brillante. Eso les llevó a pensar que hubo un aintervención que es compatible con una manipulación moderna del objeto en la parte de la varilla enrollada en torno al aro central.
Las características de «la escuela asturiana» a la luz de los estudios de García-Vuelta y Perea
Si antes vimos la temprana definición de la tipología de los torques del sector centro-oriental de Asturias, en base a su morfología y decoración. El trabajo actual hace una síntesis muy didáctica sobre las características que tienen estos objetos tras pasar el filtro de 70 años de investigación, que se ha visto acelerada exponencialmente en las últimas décadas.
Hay una prediclección por los terminales de doble escocia y no se han encontrado torques que respondan a morfologías como las perillas de tipo ártabro y otras piezas similares de la Meseta. En el caso del torques de Langreo, una de ellas tiene sonajero, es decir, está dotada de sonoridad. En las terminaciones, el cuerpo frontal es más voluminoso que el anterior y prosterior y todas van decoradas frontalmente con motivos geométricos. En ocasiones la decoración se extiende a la parte posterior de las mismas.
Las varillas o aros están decoradas con chapas a la cera perdida que imitan espirales. La parte central del aro está decorada con bandas de filigrana. Estas varillas pueden tener sección romboidal, octogonal, estriada y también mixtas.
Un torques paradigmático
Lo cierto es que tras leer el estudio, queda claro que el de Langreo es uno de los objetos icónicos de esta orfebrería que se desarrolla en el periodo de esplendor de la sociedad astur transmontana. Las fechas entre los siglos II y I a.C. responden a ese momento en el que se ha consolidado un control territorial y un desarrollo social en el que los clanes y las tribus han tomado el protagonismo en este sector centro-oriental de la región.
Son piezas que evidencian un prestigio de quien lo porta. Las técnicas y materiales empleados no están al alcance de todos los miembros de esa sociedad y lo cierto es que sus características formales y decorativas, sugieren una cierta unidad cultural en este territorio habitualmente atribuido a los Luggones.
Estudios como el de García-Vuelta y Perea son necesarios para profundizar en el conocimiento de piezas que, como en esta ocasión, ven refrendadas las conclusiones previas con la aparición casual de nuevos descubrimientos como el de Cavandi, que podemos incluir plenamente en este grupo, e incluso forma parte destacada dentro de la definición tipológica de esta escuela.
Bibliografía
- García Vuelta, O., & Perea Caveda, A. (2025). Estudio formal y analítico del torques de Langreo. Interacciones de la producción orfebre en Asturias durante la II Edad del Hierro . Zephyrvs, 96, 127–154. https://doi.org/10.14201/zephyrus202596127154 ↩︎


