El pasado 28 de febrero estuve acompañando a David Henales en la presentación de su nueva novela «Los últimos hijos de Bodo«.
Nada mejor que la sinopsis para poneros en contexto:
«Año 27 a.C., Octavio Augusto desembarca en Tarraco con la finalidad de preparar la conquista de los territorios de cántabros y astures, los únicos que aún no han sido sometidos en Hispania. En el frente astur, el Caesar envía a su legado de la Lusitania, Publio Carisio, que se pone al frente de tres legiones para tal cometido. La guerra no será fácil, los clanes astures realizan una alianza como nunca antes frente al enemigo común. Esta es la historia de aquellas intensas y dramáticas guerras. De la resistencia del gran asentamiento astur de Lancia. De personajes variopintos, como el gran caudillo luggón Gausón, el mercader griego Diocles, o el esclavo kushita Mentulo, entre otros. Pero, sobre todo; esta es la historia de Curuenno, un montañés perteneciente a una antigua hermandad de guerreros denominada «Los Hijos de Bodo», y Polma, una hermosa joven astur. Con el tiempo, su historia acabaría convirtiéndose en leyenda.»

El evento tuvo una buena asistencia de público y me gustaría resaltar la colaboración del personal de la Campa en que todo saliera bien. Asaltamos el salón de actos del Museo de la Campa Torres 🙂 y hablamos de la trama del libro y del entorno sociocultural de las tribus que se enfrentaron a Roma entre el 29 y el 19 a.C.
Mi aportación consistió en un breve análisis de la conquista romana al norte de la cordillera y las implicaciones que tuvo para esos astures prerromanos entrar en contacto con una sociedad estatal en guerra. Tomé como ejemplo a la tribu de los Luggones, en cuyo territorio podemos incluir a Noega, asentamiento que tiene una importancia especial en el libro ya que Polma pertenece a esta tribu.

El libro se puede comprar aquí y, sinceramente, os lo recomiendo.



