La minería en territorio astur siempre ha estado en la línea de las investigaciones arqueológicas en nuestro país. Sin embargo es relativamente reciente la aportación de nuevas pruebas arqueológicas que están transformando considerablemente la visión que teníamos de esta actividad.

El proyecto BERISO (2017-2021), a propuesta de la Fundación Valdés Salas es una iniciativa de estudio y fomento del patrimonio arqueominero de Salas y Belmonte de Miranda, dos concejos que recogen buena parte de los yacimientos relacionados con esta actividad más antiguos del territorio astur.

Como dice la página  del proyecto en la web de la organización «El presente documento se redacta a petición de la Fundación Valdés-Salas con el fin de mejorar el conocimiento del patrimonio arqueológico de la comarca salense relacionado con la actividad minera durante la Protohistoria y época romana, examinar su estado de conservación, valorar sus condiciones como recurso cultural y, en cada caso, estudiar su potencial conversión en producto didáctico susceptible de rentabilización turística»

La opinión generalizada de los historiadores y arqueólogos que trabajaron sobre esta materia es que la minería astur se desarrolló sobre todo en época Flavia (siglo I d.C), pero esta visión se está transformando adelantando esa fecha a la época de Augusto (I a.C), lo que concuerda con las fuentes escritas que aseguraban que inmediatamente después del sometimiento por las armas, el emperador ordenó que se extrajera oro, y que fueron las propias gentes astures las que trabajaron las minas. De ello se deduce que los astures tenían conocimientos de minería y que su oro y técnica extractiva eran elementos conocidos por Roma previamente a la conquista.

De hecho se constata a través de estos estudios, que la actividad minera, que probablemente comenzó en la Edad del Hierro, continúa sin interrupción durante los inicios de la época imperial y se integra en el ámbito de explotación romano, pero que su origen es claramente anterior a este.

Lo que se pretende con este proyecto es poner en marcha el estudio de la zona comentada a través de distinas vías, incluída la arqueológica en tres yacimientos: Castro de Pena Aguda (Boinás), Castro de Alava y Peña del Culladón en Soto de los Infantes.

En general podemos decir que queda sobrepasada la idea de que los castros de estas zonas tuvieron un momento de fundación en la época de la conquista para el control de los recursos auríferos, ya que como norma general, en los castros excavados en Asturias se está llegando a horizontes de datación al menos cinco siglos anteriores a la conquista romana, integrandolos, como era de esperar en la dinámica de la cultura castreña.

Concretamente en Boinás, aparte de esa antigüedad en las estructuras se ha logrado establecer el uso de galerías entibadas ya explotadas durante la edad del Hierro.

Os dejo enlace a la página del proyecto y sobre todo os invito a acudir al Museo Arqueológico de Asturias, donde se está poniendo al alcance de los visitantes los descubrimientos hechos en este fascinante campo de nuestra historia antigua.

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Fon S.P.
Apasionado por la arqueología e historia del pueblo astur. Pateando museos y yacimientos entre el Cantábrico y el Duero. Excavando cuando puedo.

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