La montaña siempre es vista como un territorio marginal de ocupación. Es una visión que tenemos grabada a fuego desde que construimos nuestras ciudades en los llanos, cerca de los grandes nudos de comunicaciones. Pero no siempre fue así, y no hace falta volver dos mil años atrás para descubrirlo. Las montañas asturianas han sido hogar durante los últimos tres o cuatro milenios sin interrupción hasta las aldeas y brañas actuales.

La vida en esos territorios puede haber sido tan dura desde entonces, cuando se fabricaron algunos de los objetos presentados, como a principios del siglo XX, con poblaciones autosuficientes en la mayoría de los casos, que se abastecen de lo que tienen en su entorno conformando un sistema socio económico que resultó exitoso prácticamente hasta hoy.

Una espectacular daga de bronce descubierta en la sierra de Sobia. Presentación arqueológica en Quirós

La presentación tuvo lugar en la sala del Museo etnográfico de Quirós, con un lleno total. Un éxito de convocatoria que pone de manifiesto el interés de la gente por la arqueología, y por el pasado que nos hace ser como somos.

El conjunto que fue presentado al público, (antes de que pase al Museo Arqueológico de Asturias, donde le realizarán los estudios pertinentes y los tratamientos adecuados para su preservación), consta de tres piezas excepcionales cada una en su tipología.

La primera y objeto central del acto, fue el llamado «puñal de Quirós», una hoja que igual es más correcto denominar daga debido a su forma, ya que parece hecha más para pinchar que para cortar. Se realizó en bronce y aunque mantiene aún un tamaño considerable, en su momento tuvo una longitud mayor ya que aparece partida, faltándole unos centímetros adicionales. Nos contaba A. Fanjul que no se trata de una pieza ritual, sino que es un objeto plenamente funcional.

Una espectacular daga de bronce descubierta en la sierra de Sobia. Presentación arqueológica en Quirós
Puñal de Quirós. Descubierto recientemente por Alfonso Fanjul Peraza

La segunda pieza es una enorme fíbula de bronce, de una tipología bastante antigua y probablemente fabricada por un artesano local. Es llamativo su tamaño, de casi el doble que una de su tipo, en la que se empleó una gran cantidad de bronce para realizarla. Su función sería la de sujetar el nudo de una tela de abrigo (de lana probablemente), cuyo grosor hizo necesaria esta pieza. ¿Un objeto de ostentación por parte de quien lo portaba? pues como todo adorno personal, seguro.

Una espectacular daga de bronce descubierta en la sierra de Sobia. Presentación arqueológica en Quirós
Enorme fíbula de la Edad del Hierro, probablemente fase temprana de La Tene, descubierta en La Sobia

La tercera pieza presentada destaca por lo contrario. Es un hacha de bronce pequeñita, de unos 10 cm, con un tamaño que no hace probable que fuera usada para trabajar, sino como moneda de intercambio, o lingote de bronce apreciado por la cantidad de metal que porta.

Una espectacular daga de bronce descubierta en la sierra de Sobia. Presentación arqueológica en Quirós

La prospección de la sierra de Sobia

Los hallazgos se realizaron en un sector de la sierra que ha sido poblado tradicionalmente. Un lugar de brañas, donde se realizan actividades ganaderas incluso en el presente.

Hace 4000 años no debió ser muy diferente, en el sentido de que estaba poblado por ganaderos que subirían sus reses a los puertos en determinados periodos del año. El lugar donde fueron hallados los objetos, que permanece en secreto hasta que no se realice una excavación arqueológica, presenta varios puntos en los que parece haber enterramientos antiguos en forma de pequeños túmulos, apenas apreciables en el terreno.

Una espectacular daga de bronce descubierta en la sierra de Sobia. Presentación arqueológica en Quirós
Paisaje de la sierra de Sobia, Teverga. Foto A. Fanjul Peraza

Se comenzó a prospectar en superficie y usando detector de metales, a partir de septiembre, lo que impidió que se realizaran demasiadas jornadas y ante la aparición de los objetos presentados hoy y los de Teverga se optó por centrarse en una zona concreta de la sierra antes que intentar explorar un territorio que es inabarcable por un equipo pequeño.

Lo que si nos confirmó es que no se trata de un lugar fortificado, no es un castro, ni nada parecido, sino que parece un hábitat tipo granja de alta montaña. Si se trata de esta opción podemos estar ante una braña para aprovechar los pastos en verano, como hacen en la actualidad todavía los vaqueiros. Estos asentamientos nos ofrecen una nueva perspectiva del hábitat de montaña que apenas está comenzando a estudiarse en las últimas décadas, y que nos puede dar mucha información sobre un periodo poco conocido en Asturias por la falta de restos.

Quizá tampoco hay que dejar de lado la opción de que se trate de un lugar de culto. Un depósito votivo en un lugar donde dejar ofrendas a los dioses. No sería extraño encontrar una acumulación de piezas de este tipo en lugares que por su orografía o su posición en el territorio hubieran sido elegidos para este tipo de ceremonias.

Lo que está claro es que el lugar debe ser excavado para descubrir si realmente nos encontramos ante uno de los asentamientos más antiguos del concejo, o quizá mejor aún, con un lugar de culto que añadiría una relevancia religiosa a la sierra de Sobia, un lugar, que gracias a esta presentación muchos hemos descubierto lo espectacular que es.

Como os dije, las tres piezas pasarán al Museo Arqueológico de Asturias donde quedarán depositadas definitivamente.

Una espectacular daga de bronce descubierta en la sierra de Sobia. Presentación arqueológica en Quirós Una espectacular daga de bronce descubierta en la sierra de Sobia. Presentación arqueológica en Quirós

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