El otro día hablábamos del Picu’l Castru de Caravia, excavado por Aurelio de Llano en 1918. En aquellos tres años, revisó varios castros del concejo de Colunga, entre ellos el que hoy se conoce como Castru de Villeda, excavado por él mismo en 1919. Vamos a conocer este pequeño asentamiento

Un poco de historiografía

El primer investigador que da noticia de este lugar es Braulio Vigón1] ya a finales del siglo XIX. La parroquia donde se encuentra el castro, San Juan de Duz, es conocida desde antiguo por los restos arqueológicos que se conservan, muchos de época romana, incluso con información sobre una tumba de tégula, y otros restos pertenecientes a una villa romana.

Os transcribo lo que dice Vigón del asentamiento hace más de 100 años:

«El mismo origen tiene, sin duda, el campamento (él creía romano) contruido en la cúspide de una prominencia cónica llamada el Castru, que se destaca en un extremo de la colina de La Villeda, al N.O. de Colunga; de traza circular con una sola puerta que mira hacia el N. por donde tenía más fácil acceso, constituía su principal defensa el terraplén que aún está ceñido y dos trincheras que resguardaban la entrada. Ningún vestigio revela la existencia de otras construcciones dentro del campamento, si bien pudieron tener con él alguna conexión dos pequeños edificios, cuyas ruinas existen inexploradas en la vertiente meridional, muy próximas al vértice del cono.»

El castru de La Villeda, Colunga
Portada de Antigüedades romanas de Colunga. Braulio Vigón

¿A qué se refería Vigón con dos pequeños edificios?, pues no lo sabemos.

Ya en este siglo, será Aurelio de Llano quien dirija una primera excavación arqueológica y documente algunas estructuras, aún visibles, como un conjunto de fosos y contrafosos que forman la corona del castro. Dicha excavación, no publicada, fue revisada por Gema Adán para la elaboración de la carta arqueológica del concejo en 19922.

Aún así habla de ella en el Libro de Caravia y dice:
«Y en Agosto de 1921 fuí a hacer excavaciones al Castro de la Villeda, sito en el concejo de Colunga. Y el dueño del terreno se opuso en un principio, a pesar de ofrecerle la indemnización correspondiente, a que yo entrara a excavar en la finca.

-«No le permito excavar -me dijo- porque en lo alto del Castro hay un tesoro escondido, el cual consiste en una vajilla de plata y un juego de bolos de oro. Y esto pertenece a mis hijos, porque el terreno es de mi mujer, que en paz descanse…»

Por fin se convenció de que allí no había ningún tesoro, y me dió toda clase de facilidades para llevar a cabo mis investigaciones. «3

Antes, concretamente el 12 de Julio de 1961, José Manuel González4 reconoció este asentamiento y lo incluyó en su catálogo de castros asturianos. Posteriormente Fanjul Peraza lo incluye en su estudio de los castros asturianos5. Este castro pertenecería a las tribus de los Luggones.

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Morfología del castro

El castro de La Villeda es un asentamiento en corona, ligeramente ovalado, situado a 140 metros de altitud próximo a la desembocadura del río Lliberdón en la playa de La Griega. El propio topónimo de la playa hace referencia a una fortificación. Encontramos otra Griega al norte de Lancia en León, y es un topónimo muy común asociado a fortificaciones antiguas.

Consta de dos anillos defensivos concéntricos, teniendo el exterior 130m de diámetro en su parte más larga, y el interior 75m. El área perimetrada tiene una superficie de 0,32ha. En las defensas se percibe la posible entrada que comentaba Braulio Vigón en sus observaciones, apuntando al NO, aunque en la actualidad hay otro acceso por su parte este probablemente realizada por las tareas forestales que han derribado parte de las defensas.

Situación actual

En peligro por la explotación forestal que hay sobre la colina en la que se asienta. A ver, y no me malinterpretéis. El problema de las explotaciones forestales suele ser más por la maquinaria que por los propios eucaliptos, que por sí solos, por otra parte, suponen un riesgo enorme para los yacimientos por el peligro de incendios y el deterioro de las estructuras.

El castro goza del nivel de protección que le otorga la inclusión en el Inventario de Patrimonio Cultural desde 2013.

Notas al pie y bibliografía

  1. Casquero, B. V.(1882) Antigüedades romanas de Colunga (Apuntes para un libro). Imprenta de la Opinión, Villaviciosa
  2. Adán Álvarez, G. E. (1995). Colunga-Caravia: carta arqueológica. 1992. Excavaciones arqueológicas en Asturias 1991-94.
  3. Ampudia, A. D. L. R. (1919). El libro de Caravia. Imprenta Gutenberg
  4. González, J. M. (1966). Catalogación de los castros asturianos. Archivum: Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, (16), 255-291.
  5. Peraza, A. F. (2004). El complejo castreño de los astures transmontanos (Vol. 128). Universidad de Salamanca.
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