La llegada y difusión del cristianismo entre los astures. Episodio 10.

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Actualizado: 19 diciembre, 2025

El tema que abordamos en este episodio del podcast (tenéis abajo el audio) es uno de los que más tiempo ha intrigado a historiadores y más recientemente a arqueólogos. Se trata de la llegada del cristianismo al territorio de los astures. Daos cuenta de que esa expansión de una nueva religión tiene muchas implicaciones, tanto religiosas como sociales, porque a través del cristianismo, de la adopción del cristianismo, vamos a ver qué estratos sociales son los que lo adoptan primero y cómo es ese proceso de expansión. Os adelanto que es un tema en el que, por supuesto, nada está dicho definitivamente y que sigue siendo objeto de estudio.

Un planteamiento de la cuestión

Como os podéis imaginar, este es un tema de estudio que ha sido abordado desde prácticamente desde que hay estudios históricos. Además, es curioso porque como es un tema tan antiguo, en él podemos ver la evolución de los propios estudios históricos. Me explico. Por ejemplo, podemos partir de los estudios del siglo XVI por esas grandes crónicas nacionales, estilo a la crónica general de España de Ocampo, en la que ya se percibe un intento de averiguar o de definir cuál es el origen del cristianismo entre los pueblos proromanos de la península ibérica.

Es interesantísimo porque nos muestra cómo hay una intencionalidad por parte de los autores como de expresar que hay una predisposición de esos pueblos, a ser completamente paganos, a recibir la palabra de Dios y a ser buenos cristianos y a creer en un Dios único. El propio Ocampo muchas veces fantasea, digamos, con unas interpretaciones sobre lo que nos dicen las fuentes y sobre el carácter de estos astures idealizados y ahí ya nos intenta definir que son cristianos. Es una verdadera locura, pero tenemos que entenderlo como que forma parte del objetivo general de la obra en sí, que es la justificación de la idoneidad de esa corona, que por otra parte es la que paga la obra, nunca lo olvidemos, y que está dotado de una intencionalidad clara.

Pasado el tiempo, me atrevo a decir, después de la Ilustración y quizá incluso en tiempos más recientes como el siglo XIX, es cuando empiezan a hacerse algunos estudios críticos sobre la epigrafía, sobre los descubrimientos epigráficos que se han ido recopilando y en los que se han hecho algunos análisis. Se hacen análisis ya con un criterio lingüístico y con un criterio más científico, entre comillas, de esos epigramas. En ese momento ya se intenta ofrecer una información demostrable, empírica, de lo que se dice.

En mi opinión, y quizá no es una opinión compartida por los epigrafistas, el estudio de la introducción del cristianismo entre los astures ha venido a ser completado y mucho, y sobre todo precisado, por la arqueología, puesto que la arqueología nos está ofreciendo dataciones reales de algunos momentos que ya podemos clasificar claramente o etiquetar claramente como cristianos dentro de los astures. Estoy refiriendo, por ejemplo, al análisis de jarritos litúrgicos de época visigoda que responden a rituales cristianos y, por ejemplo, también al estudio de edificios. Tenemos la suerte de tener en el territorio astur una iglesia paleocristiana, como es María Álvaro de la Rivera, donde se puede estudiar perfectamente la cronología de esa evolución.

Jarro de Alesga. Avello.
Jarro de Alesga. Avello.

Uniendo estas tres fuentes, arqueología, fuentes escritas y epigrafía, es cómo vamos a llegar a las conclusiones a las que quiero llegar con este episodio. Como os digo, es un tema abierto, es un tema que está siendo investigado en la actualidad, puesto que podéis imaginaros que está llenísimo de matices. Hay trabajos súper interesantes, recientes, que, por ejemplo, se centran en el priscilianismo, es decir, en algunas de esas ramas cristianas, porque no todo el cristianismo viene en un paquete cerrado ya desde el principio, sino que se va forjando.

Como también han llegado a este territorio influencias del norte, como por ejemplo la iglesia céltica del Obispado de Britonia, etcétera, etcétera. Es un tema extenso y entonces voy a dividirlo en tres partes. La primera parte va a ser una brevísima exposición de cuál era la situación de partida.

Lo que vamos a ver a continuación es cómo llega la religión cristiana a través del ejército, vamos a decir, y por último vamos a ver cómo se va extendiendo el culto cristiano en todo el territorio astur, que ya tendremos que hablar de la tardo antigüedad. Y por último vamos a llegar a la pervivencia de cierto paganismo, a ciertos cultos paganos en la sociedad medieval, de la cual nos informan las fuentes, además. Empecemos por el principio.

La situación previa en el territorio astur

¿Cuál era la situación que existía previamente a la llegada del cristianismo en el territorio del conventus astur? Territorio astur, después de la conquista romana, comienza a ser articulado a través de distintas figuras jurídico-territoriales, como los conventus y las quibitates, en las cuales se establecen los primeros signos de romanización, digamos, empezando por el territorio, por supuesto, pero luego también por la aparición de determinados centros de poder, por ejemplo, las villas romanas, tanto en el territorio trasmontano como en el cismontano. Entonces, esas villas se van a convertir en auténticos difusores de esa cultura romana y de eso que llamamos romanización en todo el territorio, tanto al norte como al sur de la cordillera. Centrándonos ya en el tema religioso, no podemos decir que haya una sustitución radical del culto astur, del culto indígena, a la llegada de los romanos.

Estela votiva dedicada a la diosa Degantia por Flavia, de los Argaelos
Estela votiva dedicada a la diosa Degantia por Flavia, de los Argaelos

Sin embargo, sí que se produce una imposición probablemente de determinados cultos, por ejemplo, el culto imperial, por supuesto, pero también de prohibición, no sé si decir tanto como prohibición, pero sí sustitución del culto a determinadas deidades indígenas que puedan funcionar como agregadores sociales o como agregadores tribales. Si rompes esa cohesión religiosa, pues rompes también esa independencia de esos pueblos o ese deseo de independencia de esos pueblos. Al final es una manera muy eficiente de integración dentro del mundo romano.

El mitraismo y las religiones mistéricas orientales

Hoy parece que la llegada del cristianismo al territorio está asociada ineludiblemente a la presencia del ejército. Los primeros lugares en donde tenemos evidencias de algún tipo de culto cristiano son aquellos donde la implantación de militares tiene una entidad considerable. Estoy pensando en campamentos militares, sólo hay uno, el de la legio séptima, y ciudades, pues podemos decir Astúrica y Lucus Augusti.

El ejército siempre ha sido un vector que ha traído y ha comunicado y ha expandido determinadas ideas en la antigüedad, ideas, cultura material, etcétera. Por ejemplo, sabemos que el culto a Mitra se difunde en el mundo romano a partir del siglo I después de Cristo. Es interesante estudiarlo porque vemos que es la consecuencia de una especie de globalización, en el sentido de que se trata de un culto procedente de oriente, en origen.

Concretamente viene del mundo persa. Pero esta aceptación que tiene en el mundo romano que acaba transformándose en algo propio o suyo y que está muy adaptado a su idiosincrasia. A veces se le denomina un dios oriental en un culto occidental, precisamente por esto.

Y como os digo, la llegada al mundo grecorromano se produce probablemente a través de las tropas que habían estado acantonadas en Pannonia y en Jerusalén. Así que se considera incluso una religión militar y tuvo especial difusión en las zonas más militarizadas del imperio, como por ejemplo las fronteras. El mitraísmo va ganando poco a poco popularidad hasta su asimilación al dios Sol.

Un culto que estuvo en auge entre el siglo I y el siglo II después de Cristo y que coincide en el apogeo con el de Mitra. El mitraísmo tiene su máxima intensidad entre los siglos II después de Cristo y el IV después de Cristo, cuando ya comienza su declive. En pleno apogeo del culto a Sol invicto era practicado tanto por emperadores como por esclavos y comerciantes.

El epicentro de esta religión mitraica estaba en Roma, en la Gran Urbe, y ahí es donde se han identificado el mayor número de lugares de culto en una ciudad. En realidad, hoy en día es una religión perdida, de la que no conservamos una liturgia y solo la conocemos por las evidencias materiales. En algunos sitios tienen especial consideración las representaciones de Mitra en relieves, estatuas, etcétera, y por eso sabemos más o menos cómo podría ser esta religión.

Mitra tauróctono. Städtisches Museum, Wiesbaden. Vía Pinterest.
Mitra tauróctono. Städtisches Museum, Wiesbaden. Vía Pinterest.

Es una religión mistérica porque las características de sus rituales y el resto de secretos sólo se difunden entre los iniciados. Es por tanto una religión estructurada en distintos grados, en la que los acólitos de esta religión, van ascendiendo dentro del organigrama de esta religión. Sus lugares de reunión eran subterráneos, eso que conocemos como mitreos.

Allí tenían lugar una serie de rituales tanto de iniciación como de culto. Supongo que más o menos os vais haciendo a la idea de que tiene bastantes parecidos con la religión cristiana, por lo menos con los inicios de la religión cristiana. De hecho, fue un rival directo de la difusión del cristianismo en el mundo romano, y lo es porque tiene precisamente eso, muchos elementos en común.

Por ejemplo, la fecha más sagrada en el calendario del culto a Mitra es el natalicio del sol el 25 de diciembre. El banquete sagrado en el mitreo, pues es una especie de eucaristía cristiana, en la que se produce la consagración del soldado a la divinidad. También tiene un rito de bautismo y de iniciación.

Mitra era un dios joven que practicaba una moral de austeridad, y también, al igual que Jesucristo, es un salvador. Si partimos de la presencia de mitraísmo en el territorio de los astures, impulsada por el ejército en primer lugar, y luego por los comerciantes, pues ya tenemos el caldo de cultivo para que se hayan introducido este tipo de religiones mistéricas. Primero el mitraísmo, y posiblemente después el cristianismo, o quizá las dos al mismo tiempo.

En el territorio de los astures, o en sus proximidades, vamos a decir en el noroeste, el mitreo más conocido es el de Lucus Augusti, la capital del conventus lucense, que tuvo una importante influencia sobre todo en el sector occidental del territorio asturiano. Pero tenemos nuestro propio monumento dedicado a Mitra en la Isla.

Estela de Mitra descubierta en la Isla, Colunga, Exposición permanente del Museo Arqueológico de Asturias.
Estela de Mitra descubierta en la Isla, Colunga, Exposición permanente del Museo Arqueológico de Asturias.

Caveda documentó la pieza de la que os voy a hablar, una estela, en 1794, en el pórtico de la iglesia de San Juan. Entró en el Museo Provincial, hoy Museo Arqueológico de Asturias, en 1880. Se trata de una estela, que podéis ver en la exposición permanente, que está realizada en arenisca y tiene unas medidas de 76 centímetros de alto por apenas 22 de ancho.

La inscripción motiva, se reparte en 13 líneas y se ha más o menos establecido con cierta veracidad, que es del siglo 3 después de Cristo, justo en este momento clave que os digo. La inscripción dice lo erige para el invicto dios Augusto Fronto Lebeius, erige este monumento presidiendo el padre de los padres con los leones. Es un poco críptica si no tenemos en cuenta una serie de factores, por ejemplo, no menciona expresamente a Mitra, pero los elementos de la pieza parecen decirnos que está dedicada a esta divinidad.

Por ejemplo, la aparición de Invictus, que por sí solo podría confundirse con un culto al sol invicto, viene matizada porque en el conjunto aparece pater patronum o los leonibus, que hacen referencia explícita a los grados en los que se estructura la religión mitraica. Ya os dije que está organizada en grados, es decir, en distintas categorías, digamos, de acólitos que van ascendiendo dentro de ese organigrama del mitraísmo. Uno de esos grados es leonibus, los leones, y otro es el pater patron, que es, digamos, el dirigente de esa pequeña comunidad.

Por tanto, lo que podemos decir claramente es que había una comunidad mitraica entre los asturestras montanos hacia el 200 y pico, es decir, el siglo 3. No es el único lugar donde tenemos un culto a mitra en el territorio de los astures. En Astúrica Augusta también lo hay. No obstante, el epicentro del culto en Hispania tuvo que ser Emérita Augusta, que es donde se producen los hallazgos más numerosos y de mejor calidad.

Emérita, que fue fundada en el 25 antes de Cristo, pues en esta época ya tiene, estamos hablando del siglo 2-3, tiene un desarrollo considerable y consolidado. Y posiblemente el culto a mitra se introdujo en el norte a través de la Vía de la Plata, procedente de esta ciudad. Pero, fijaos, con esta estela pasa algo curioso.

Aparece en un lugar que, a priori, está alejado de cualquier centro militar u urbano. El supuesto carácter militar de la isla, en Colunga, del asentamiento romano de la isla, viene precisamente reforzado por el hallazgo de la estela dedicada a mitra. Pero también os dije que es un culto que comienza con los militares, pero luego lo desarrollan los comerciantes.

Parece más bien que, al ser un momento tardío del culto a mitra, ya en el siglo 3, sea posiblemente un asentamiento civil, es decir, un asentamiento comercial. Os lo digo por la siguiente razón. Es muy llamativo que el legio, donde estaba acantonada la legio séptima, todavía no se ha conseguido documentar el culto a mitra.

Algo que es completamente sorprendente, puesto que, como os digo, es un culto asociado a los militares. Algunos autores, autoras en este caso como Hema Adán y Rosa Zid, consideraron que era porque el reclutamiento mayoritario de los soldados, de la tropa que había en legio, se producía en la población local, lo que impediría que se introdujeran cultos foráneos a través de esa vía. Los militares entraron en contacto con ella en los lugares a donde fueron desplazados, no en el lugar donde fueron reclutados.

Estas mismas autoras consideran que el asentamiento de la isla era comercial, más que militar, y que posiblemente el culto y la comunidad mitraica se fundó en torno al comercio. En la isla había una vía romana que floreció entre los siglos I al III d.C., que estaba donde está la iglesia actual. El parking de la iglesia actual está sobre ese yacimiento arqueológico y, relativamente separado de este lugar, se encontraba el entorno donde está la cueva, que algunos autores han dicho que puede ser el mitreo, y el lugar original donde se halló la estela, que también se sitúa en el entorno del supuesto lugar donde estaba el embarcadero romano, en la parte meridional de la villa.

Quizá ese carácter tardío de aparición del mitraísmo entre los astures y la aparición también en la capital conventual, en vez de medio del campamento legionario, que es donde debería haber aparecido, pues lo que nos indica es eso, que está asociado al comercio y que fueron los comerciantes los que introdujeron ese culto tanto al sur como al norte de la cordillera cantábrica. En síntesis, lo que os quería decir en esta introducción, que es la fase previa, digamos, a la llegada del cristianismo a los astures, es que nos encontramos en un ambiente de sincretismo religioso en el que todavía perviven algunos cultos indígenas, aunque la religión antigua de los astures ya está muy condicionada por la presencia durante al menos dos siglos del ejército romano y de la sociedad romana en general en el territorio. Con lo cual, la introducción de una serie de cultos mistéricos orientalizantes como el mitraísmo, el cristianismo, parece ser la consecuencia lógica de esa apertura, de esa globalización, de esa inserción del territorio astur y de la cultura de los astures en el ámbito imperial, con lo cual, como os digo, pues se ve afectada por las corrientes ideológicas que circulan por todo el imperio.

Los primeros cristianos del territorio. Fuentes

En ese contexto es en el que tenemos que situar la llegada del cristianismo al territorio de los astures, que es la segunda parte de la que os voy a hablar a continuación. Y en esta sociedad plural, una sociedad, como os digo, a caballo entre el alto y el bajo imperio, un momento de transformación económica, social y religiosa, los primeros indicios de un culto cristiano son bastantes casos y en muchos casos además dependen casi más de la interpretación que de la evidencia explícita que contiene. Concretamente en el ámbito de los astures, pues tenemos que hacer una distinción entre el territorio trasmontano y el cismontano, al sur de la cordillera.

El grado de romanización, o si preferís, el tipo de romanización que experimentan unos y otros, no fue el mismo. Es evidente que un territorio que contó con la capital administrativa del conventus, es decir, Astúrica, y la base militar romana más potente de la península en época imperial, el de la Legio VII en León, pues estuvo expuesto a una serie de influencias y nuevas ideas que en el territorio al norte de la cordillera tardan un poco más en aparecer. Aunque ya os digo que no parece que ese territorio trasmontano haya sido ajeno completamente a esas corrientes, puesto que el culto a Mitra está documentado en el siglo III, que es casi en la época final ya del culto mitráico.

Puerta de la muralla de Asturica Augusta
Puerta de la muralla de Asturica Augusta

Estamos en los siglos III y IV y es un momento clave en cuanto a las ideas religiosas en el mundo romano. Aunque aquí hablamos siempre de mitraísmo y de cristianismo, lo cierto es que hay una religión imperial, una religión oficial, y esa religión oficial no es para nada tolerante con determinados credos que pueden cuestionar la autoridad romana. Por tanto, estamos en el periodo de las persecuciones, las persecuciones a los cristianos.

Si hay persecuciones, es evidente que hay culto, y lo cierto es que tenemos información escasa, como os digo, pero clara de la presencia de cristianos en el territorio de los astures en el siglo III. Tenemos los textos de la carta de Cipriano de Cartago, los escritos de Valerio del Bierzo, o las disposiciones de los concilios de Elvira, Toledo o Zaragoza. También, por supuesto, la martirología deja evidencias de la presencia de cristianos en el ejército romano, por ejemplo Marcelo en la ciudad de León.

Marialba de la Ribera hacia los años 60 del siglo XX. Foto Museo de León
Marialba de la Ribera hacia los años 60 del siglo XX. Foto Museo de León

Además, en este siglo ya tenemos relacionables algunas evidencias arqueológicas, como por ejemplo la basílica paleocristiana de Marialba de la Ribera, que está vinculada a la Legio VII y que es considerada pues uno de los primeros templos cristianos de la península. Concretamente con el cristianismo sí que parece clara esa relación causa-efecto entre el ejército y la dispersión de la religión cristiana en el territorio de los astures. De hecho, como en el caso del mitraísmo, el ejército y el ámbito urbano son los que debieron acoger a los primeros cristianos en el noroeste y sobre todo a las primeras comunidades que organizaron su culto.

Es más, podemos precisar con seguridad la presencia del cristianismo en el territorio cismontano en torno al 254-255 después de Cristo. Este detalle en la cronología es porque es el momento en el que se redacta la carta de Cipriano de Cartago. En este documento se menciona a dos obispos, Basílides y Marcial, que aparecen como responsables de las actividades de Astúrica y Mérida.

Aparecen porque aceptan un libellum por el que certifican su aceptación del culto romano. Imaginaos, son líderes, digamos, de comunidades cristianas que aceptan el culto romano, el culto pagano. Era una práctica que realmente se hacía para evitar el castigo ya que lo hacen en el contexto de la persecución de los cristianos por Decio, en torno al 250 después de Cristo.

No obstante, las comunidades que estaban bajo su control rechazan la actitud de estos obispos y los deponen. La carta cuenta que Basílides hace una apelación al papa Esteban para que fuera repuesto en la sede de Astúrica. No obstante, acabó depuesto por el obispo Cipriano, que era el poder de la iglesia en Cartago.

Porta principalis sinistra del campamento de la legio VII en León. Hoy Puerta Obispo y aledaños de la catedral de León
Porta principalis sinistra del campamento de la legio VII en León. Hoy Puerta Obispo y aledaños de la catedral de León

Fijaos, no en Roma. ¿Quién escribe la respuesta? La famosa carta de Cipriano de Cartago es el documento, es la respuesta a esa solicitud de Basílides. Por tanto, podemos decir con seguridad que a partir del siglo 3 después de Cristo hay una comunidad cristiana bien asentada en el territorio astur, concretamente en Astúrica Augusta.

Marialba de la Ribera

Otro lugar donde podemos obtener información sobre estos primeros cristianos es en la basílica de Marialba de la Ribera, que está al lado de León, en Villaturiel. Ha sido estudiada desde los años 60 por el Instituto Arqueológico Alemán en Madrid, posteriormente por el Instituto Leonés de Estudios Romanos Visigóticos, y de ahí pasó a un estado de latencia que duró varias décadas hasta que en 2009 se acometieron una serie de campañas arqueológicas que incluso contaban con la idea de hacer un aula de interpretación que a día de hoy sigue sin llevarse a cabo. La excavación realizada en 2009 por la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla de León abarcó 2.000 metros cuadrados, fue una intervención importante, donde se localizaron 237 enterramientos con restos de 282 individuos, más de 3.400 fragmentos de cerámica y cerca de 2.500 fragmentos no cerámicos entre metal, vidrio, azabache, monedas, decoración, ladrillos, etcétera.

Marialba es uno de esos lugares donde hay que fijarse para conocer la llegada del cristianismo al territorio de los Asturias. Es una edificación cuyo origen hay que datarla en el siglo 3 después de Cristo. En un primer momento, vinculado por supuesto a la legio séptima, se trataba de una sala rectangular orientada aproximadamente norte-sur con un ábside semicircular en su cara meridional.

Los muy observadores os habréis dado cuenta de que lo digo porque no se trata del típico templo cristiano con orientación este-oeste que solemos encontrar en las iglesias cristianas. Los investigadores alemanes que lo excavaron por primera vez establecen tres procesos constructivos diferentes. Posiblemente esta primera fase que os digo, esa pequeña sala o esa sala que tenía esa orientación norte-sur, era una construcción relacionada con una villa agrícola.

El problema es que este tipo de construcciones suelen aparecer integradas en un complejo mayor y este no es el caso de Marialba que parece exenta. En ese momento también hay tumbas de las que sabemos que son precristianas tanto por el ritual como por la epigrafía y que están relacionadas con el campamento de Galegio VII que está ubicado a menos de siete kilómetros de ese punto. Es decir, todo apunta al patrocinio de la unidad militar como prometora de este tipo, de este espacio de enterramiento, tanto por la epigrafía como por la técnica constructiva que se repite en la muralla legionaria de la ciudad de León.

maqueta marialba
maqueta marialba

De hecho, técnicamente en ese momento no se la considera todavía iglesia porque el canon constructivo cristiano, como os digo, establece esa orientación este o este para los templos y aquí no se cumple. Es a partir de la segunda fase constructiva, a finales del siglo IV después de Cristo y principios del siguiente, cuando ya se documenta pues una técnica distinta, de más calidad, y en la que se ubican además 13 tumbas en el ábside de la construcción. En ese momento aparecen ciertos elementos edilicios que apuntan ya a un lugar de culto, es decir, un sitio donde de verdad se realiza un culto cristiano y fijaos que estamos hablando del siglo IV.

Son unas pilastras que sujetan una bóveda de arista que completaría el simbolismo de este sitio. Es un edificio de mucha altura, seguramente con ventanales en sus laterales. Durante el siglo IV después de Cristo se documenta en León una pujante comunidad cristiana asociada al campamento legionario y podemos considerar que es el ejército precisamente el introductor del cristianismo en la zona y hacia el noroeste.

De hecho, hay un testimonio, como os decía, de un obispo que acude al concilio de Elvira. Posiblemente el lugar es, en el siglo IV, una iglesia martirial, o al menos eso creen la mayoría de los investigadores actuales y pasados, como Menéndez Pidal, que ya la consideraba una de las cuatro grandes y más antiguas iglesias martiriales de España y que colocaría entre las primeras iglesias del oeste de Europa. Tenéis que daros cuenta que los inicios del cristianismo están marcados por esas persecuciones de época romana, esas persecuciones que vemos en las pelis y que son una realidad histórica y que, pues, evidentemente condicionó el carácter de esta religión y la forma en la que se difundió.

Marialba de la Rivera, por tanto, pues puede ser considerada como la consolidación del culto cristiano en el sur del Conventus Asturum. De hecho, ya estamos hablando en este periodo de la provincia de Galaecia y estamos hablando de la integración de todo el noroeste en una provincia romana con con similares características. La consolidación de lugares como María Álva de la Rivera y otros puntos clave del cristianismo, del protocristianismo del noroeste de la península ibérica, son realmente la demostración de que ese culto había llegado por quedarse y, además, constituyen los núcleos desde los que se va a expandir hacia el resto de lugares de todo el noreste y así consolida la expansión del cristianismo.

El sarcófago paleocristiano de Astorga

De la importancia de esas comunidades cristianas situadas en la capital del Conventus Asturum, Astúrica, nos habla una pieza excepcional, el sarcófago paleocristiano de Astorga. Hablé de él en astures.es en una entrada y, básicamente, es una pieza extraordinaria, con unos relieves, unos bajorrelieves increíbles y que nos habla, además, de que era una comunidad pujante, puesto que esta pieza posiblemente procede de Roma. Se le conoce como el sarcófago de San Justo de la Vega, porque es el lugar donde fue encontrado y es una pieza de mármol blanco aproximadamente 2,44 metros de largo y casi un metro de ancho.

Fue fabricado en Roma entre el 305 y el 312. Volvemos otra vez a este siglo IV d.C. y desde ahí fue importado a la capital del Conventus Asturum. Quiere decir que en este periodo hay una comunidad cristiana con el suficiente poder económico como para poder adquirir algo así.

El sarcófago paleocristiano de Astorga (réplica)
El sarcófago paleocristiano de Astorga (réplica)

Estamos ante una pieza, una auténtica pieza de lujo. No es algo que todo el mundo se pudiera permitir. Es arte paleocristiano porque su iconografía está representada en un friso continuo que narra seis escenas que tienen un fuerte contenido religioso.

Por ejemplo, de izquierda a derecha se representa la resurrección de Lázaro, el arresto de San Pedro, el milagro de la fuente… Está Eva junto al árbol del bien y del mal. También aparece la multiplicación de los panes y los peces y el sacrificio de Abraham. Es decir, es un programa iconográfico cristiano completo que combina tanto episodios del Antiguo como del Nuevo Testamento y es muy típico del arte paleocristiano.

Esta pieza no está exenta de polémica porque en 1869 fue incautado por el Estado y se llevó al Museo Arqueológico Nacional. Ahora podéis ver una réplica en el Museo de Astorga pero es una pena que una pieza tan excepcional no esté en su lugar de origen. Además tiene una curiosidad.

Esta pieza está conectada con la monarquía astur porque hay una tradición, no sé si demasiado fundamentada, que dice que sirvió como sepulcro al rey Alfonso III el Magno tras su muerte en el 910. Pero no hay pruebas que lo confirmen. De todas formas es un testimonio único de la difusión de ese cristianismo en Hispania que es lo que os decía, sobre todo en el Bajo Imperio.

La situación al norte de la cordillera

Daos cuenta que aquí estamos hablando siempre de este siglo cuarto. ¿Pero qué pasa al norte de la cordillera cantábrica? Porque os dije que había que distinguir entre el territorio cismontano y el territorio trasmontano. Bueno, aquí estamos ante el típico caso en el que las fuentes parece que no nos dicen prácticamente nada de esa expansión del cristianismo del siglo 3. Como os digo, al norte de la cordillera, en el siglo 3, nos encontramos básicamente pues esa expresión de sincretismo entre la religión indígena y la religión latina, por supuesto completamente contaminada ya por esta última.

Sin embargo, a pesar de que la situación es completamente distinta a la zona sur más urbanizada, vamos a decir, que es donde están los núcleos de población grandes, el arraigo del cristianismo entre las comunidades asturias trasmontanas tuvo que ser más tardío. Los primeros testimonios aparecen a finales del Bajo Imperio y con seguridad total a la caída del mismo. Posiblemente la ausencia de un urbanismo pujante convirtió al fenómeno del cristianismo trasmontano en rural.

Maqueta de la villa en su plenitud. En primer plano la entrada. Museo de la Villa de Veranes.
Maqueta de la villa en su plenitud. En primer plano la entrada. Museo de la Villa de Veranes.

Así que no es de extrañar que los primeros rastros del cristianismo entre los astures trasmontanos los encontremos en las inmediaciones de esos núcleos de poder que son las villas romanas y también en aquellos lugares donde el ejército tiene mayor implantación, como por ejemplo la minería del territorio trasmontano occidental. En el territorio centro-oriental podemos observar una evolución de esta mentalidad religiosa. A finales del siglo 1 después de cristo tenemos la estela de los Lugoni Arganticaeni dedicando estos monumentos o monumenta a una divinidad, a Lucobio Tavaliaeno, que bueno es una expresión del culto comunitario, del culto de una tribu, en este caso de un clan de los Arganticaeni, siguiendo patrones de religiosidad latina, es decir, a través de una epigrafía escrita en latín.

Sin embargo, en el siglo III ya nos encontramos la introducción de esa religión mistérica oriental que es el mitraísmo en el mismo territorio, por ejemplo, en Columna, en la comunidad de la isla, como os comenté antes. Sí que es cierto que en el territorio de los Lugones no tenemos estelas que nos hablen de cristianismo, pero curiosamente entre los vadinienses, y supongo que gracias a esa esa prodigalidad en cuanto a inscripciones epigráficas de la que hacen gala, pues sí que nos encontramos varias estelas que además nos hablan posiblemente de cristianismo. Aquí vamos a seguir a Santos Yanguas, que nos dice que hay cuatro documentos epigráficos latinos en esa zona, que son de carácter funerario y que se han tratado de relacionar directamente con esos primeros momentos del cristianismo.

Son las inscripciones de Magnentia, Noreno, Dovidena y Superia. Todas estas inscripciones nos ofrecen algunos elementos en común, por ejemplo, el encabezamiento, que no tiene la típica dedicatoria a los dioses manes, o la ausencia de fórmulas funerarias finales como Ixitus est o Sitiviterra levis, que son típicas de la biografía latina. Santos Llanguas dice que por estos caracteres e incluso por algunos de los símbolos representados, algunas cruces y demás que aparecen representados en estas estelas, pues se podría retrasar su cronología a los años finales del siglo III, para que fueran compatibles con esa expansión del cristianismo en torno a ese periodo.

Edificio de planta basilical, triclinium en el plano, que posteriormente se usó como templo cristiano dedicado a San Pedro. Villa de Veranes.
Edificio de planta basilical, triclinium en el plano, que posteriormente se usó como templo cristiano dedicado a San Pedro. Villa de Veranes.

De hecho, este autor distingue dos fases. Una primera, en la que la religión cristiana se apoyaba en los núcleos de población de mayor entidad, pues Astúrica, por ejemplo, Legio, etcétera, lugares que están más romanizados, evidentemente, y que pertenece al siglo III. Y en la siguiente fase, del siglo IV en adelante, las comunidades cristianas parecen buscar su lugar, digamos, en las zonas rurales.

En ese proceso de expansión, por ejemplo, pues vemos una zona rural al norte de la cordillera cantábrica, mientras contrasta, por ejemplo, la existencia de un obispo de León, que firma en el concilio de Elvira, en Granada, y que demostraría la existencia de comunidades cristianas dirigidas por presbíteros, que es un rasgo que parece identificarlos con la iglesia del norte de África. Es iglesia de Cartago, de la que hablamos antes, y que es posiblemente el origen de la iglesia de Hispania, puesto que esta forma de organización cristiana, comunidades presidas por presbíteros, no es habitual en el occidente de Europa, mientras que en el norte de África sí. Por tanto, volviendo al norte de la cordillera cantábrica, no es extraño que sea sobre las villas o en el entorno donde aparecen los primeros templos cristianos de la tardo antigüedad y posteriores.

Los dominus de estas villas son los que están en contacto con las corrientes culturales del territorio al sur de la cordillera, y son seguramente, pues, esos vectores de introducción, tanto de romanización como de culto cristiano en el territorio. Estas comunidades cristianas del territorio transmontano dependerían jerárquicamente de las del sur de la cordillera. No hay constancia de obispos ni cabezas visibles de la iglesia entre los astures transmontanos hasta un periodo muy posterior, pero por ello no debemos pensar que no había una expansión del cristianismo entre ellos.

Características del primer cristianismo astur transmontano

Es un cristianismo diferente, como vais a ver. En el siglo IV después de Cristo se produce la difusión por todo el noroeste de la doctrina de prisciliano. El priscilianismo es el movimiento religioso que gozó de una mayor aceptación entre las comunidades rurales de la vieja Galaecia.

Su credo venía a proponer, con muchos matices, pero venía a proponer una religión cristiana que se oponía a los intereses de los terratenientes, esos dóminos de las villas, y un poco de la iglesia oficial, que estaba encabezada en el territorio astur por los prelados de Astur y Cabo Gusta. Así que aquí, para añadir un poco más de complejidad al asunto, nos encontramos dos corrientes religiosas, una, digamos, oficial y otra priscilianista, que están en pugna por un territorio que todavía está siendo cristianizado, que es el ámbito rural de la Galaecia. ¿Y por qué a finales del siglo 4? Pues bueno, fijaos que os dije al principio que el Edicto de Milán del 313, que fue promulgado por Constantino el Grande, puso fin a las persecuciones y dio la libertad de culto a los cristianos.

Sin embargo, hasta el Edicto de Tesalónica, en el 380 después de Cristo, que promulgó Teodosio, el cristianismo se declara religión única y obligatoria en todo el territorio. Por tanto, es explicable que la llegada del cristianismo, en un momento tardío, a finales del siglo IV, al territorio astur trasmontano, tenga ese carácter ya oficial y tenga ese carácter ya de religión impulsada desde arriba. Es decir, si la religión oficial es la religión cristiana, tiene todo el sentido que los dóminos de las villas sean los primeros que promuevan esa religión en los centros de poder rural, es decir, en esas explotaciones agrarias.

Actual iglesia de Santa María de Tona. Siglo XIX. La antigua se situaba más al este, al lado del cementerio. En este lugar se documentaron restos que apuntan a una villa romana.
Actual iglesia de Santa María de Tona. Siglo XIX. La antigua se situaba más al este, al lado del cementerio. En este lugar se documentaron restos que apuntan a una villa romana.

Siguiendo este mismo razonamiento, es en estas zonas urbanas donde se produce una concentración de los efectivos militares, por ejemplo, el entorno de Cimadevilla, Gijón, como posible base militar romana. Igual que en la zona de Colunga, donde os que bueno, pudo haber una unidad militar, pero bueno, también está la posibilidad de que sea simplemente un asentamiento comercial. También en el ámbito de las explotaciones mineras del occidente asturiano, donde hubo una comunidad cristiana que estaba ligada esencialmente a Lucas Augusti, es decir, Lugo, en vez de Asturica Augusta.

De la influencia de las primeras, parece consecuencia directa la aparición de una basílica paleocristiana en el entorno de la Villa de Veranes. No tendría una cronología anterior al siglo cuarto después de cristo y aparece posteriormente vinculada con enterramientos del siglo quinto después de cristo. Este templo paleocristiano sería el precedente del posterior erigido en las ruinas de la villa, esa iglesia de san pedro que os mencionaba antes.

La presencia de cristianos en este lugar viene atestiguada por la aparición de crismones en algunas de las lápidas aparecidas en la necrópolis. Al menos sabemos que en los últimos tiempos de la residencia y explotación rural de Veranes, que se extiende hasta el siglo quinto, pues podemos decir que había esa esa comunidad cristiana en este espacio.

La Tardoantigüedad. Transición del paganismo al cristianismo

Y la última parte de este extenso episodio va dedicada un poquitín a cómo a través de los siglos, esos que se llaman siglos oscuros, que a mí no me gusta absolutamente nada, pero que es ese periodo que va entre la caída del imperio romano y cuando ya podemos identificar un mundo alto medieval, es decir, entre los siglos V y VII después de cristo, pues cómo aún se está produciendo ese confrontamiento entre el mundo cristiano, por un lado, que acaba de llegar, es el recién llegado, por otro lado la larga tradición de paganismo entre las comunidades hispanoromanas y esa religión de los gentiles, que dicen los cristianos, que se mantiene fuerte.

De hecho, son muchos los estudios que han estudiado esa evolución de los diferentes cultos paganos y cómo se van transformando en supersticiones y cómo las figuras mitológicas antiguas se van transformando en ciertos personajes y ciertos mitos dentro de las comunidades rurales, mientras que, por otro lado, el cristianismo emerge como la única religión oficial y tolerada, por cierto. Entonces, en este periodo, en este periodo tardeantiguo, es cuando se producen esos testimonios de los predicadores y de los cabecillas de la iglesia en el noroeste de Hispania que intentan corregir esas costumbres paganas y, bueno, estoy hablando de correcciones rusticorum, por ejemplo, donde se nos enseña un breve catálogo de prácticas religiosas en absoluto cristianas y que y que se mantiene. La caída del imperio no puso las cosas fáciles a la expansión del cristianismo por el territorio astur, aunque confirma a la autoridad eclesiástica como una de las pocas que se mantiene en pie y esto es un factor súper importante para entender la pervivencia y el despego del cristianismo en el territorio.

Los obispos son los auténticos líderes sociales en ese momento. De hecho, sufren las consecuencias de ello en muchos momentos. En el territorio astur, como en el resto del noroeste, llegan los vándalos, que son arrianos, los suevos, que son paganos directamente, y posiblemente para estas comunidades cristianas no debió ser demasiado fácil.

Baptisterio paleocristiano de Santianes de Pravia. Foto CC
Baptisterio paleocristiano de Santianes de Pravia. Foto CC

Es en ese momento, bueno, quizá un poco antes, en el siglo quinto, cuando llegan al norte, al cantábrico, comunidades procedentes de las islas británicas y fundan el Obispado de Britonia. Tiene su sede en el norte de Lugo y, bueno, su primer obispo, Maelog, tiene un nombre galés y, bueno, implantan una iglesia céltica en el norte de la península ibérica, que tiene influencia en territorios de Galicia y Asturias. Os lo cito como ejemplo de cómo el mundo cristiano de ese periodo es súper complejo y hay muchas corrientes culturales en él y también todavía sobreviven corrientes paganas y, bueno, pues es una mezcla de cultos germanos, cultos indígenas, hispanoromanos y también de religión cristiana con muchos matices.

Desde el punto de vista del culto privado, sorprende descubrir que se podría dar un sincretismo entre varios cultos. Por ejemplo, los cultos indígenas, pero también los cultos foráneos, que aparece reflejado en algunas expresiones de la mitología que ha llegado a nuestros días. Es un momento en el que está bastante bien documentado que las viejas religiones, digamos, paganas, se acaban transformando en ciertos mitos.

Este proceso se puede reflejar muy bien en el concepto de magia. Es súper interesante. Os recomiendo que leáis algo sobre el tema porque realmente la vieja religión no desaparece, sino que se transforma en una especie de mitología popular.

De hecho, nuestra mitología asturiana está plagada de personajes que básicamente responden a las mismas características que tienen algunas divinidades foráneas o indoeuropeas, mejor dicho. Pero bueno, en este caso, foráneas. Por ejemplo, el caso más claro es el Nuberu, que recuerda en muchos aspectos a Wotan, al dios supremo de los germanos, Odín.

Aún así, lo cierto es que el cristianismo se va imponiendo y que la vieja religión, a mí no me gusta el término paganismo, que por cierto hace referencia a la gente del campo, la del mundo rural, la vieja religión, como digo, se transforma en superstición. Cuando ya no se le puede llamar religión, porque la autoridad no lo permite, se le llama así creencias y supersticiones. Las fuentes nos hablan de un programa sistemático para erradicarlas.

Es lo que vemos en la carta de Martín de Braga, De correctione rusticorum, que os comentaba antes, y que, como os decía, es un maravilloso catálogo de cómo ser un buen pagano en el siglo V. Él dice, por ejemplo, porque encender velas junto a las piedras y los árboles, y las fuentes y en las encrucijadas, ¿qué otra cosa es sin oculto al diablo? Observar la adivinación y los agüeros, así como los días de ídolos, ¿qué otra cosa es sin oculto al diablo? Observar las vulcanales y las calendas, adornar las mesas, poner coronas de laurel, observar el pie, derramar en el fogón sobre la leña alimentos y vino, echar pan en la fuente, ¿qué otra cosa es sin oculto al diablo? El que las mujeres nombren a Minerva al urdir sus telas, observar en las nupcias el día de Venus y atender en qué día se hace el viaje, ¿qué otra cosa es sin oculto del diablo? Hechizar hierbas para maleficios e invocar los nombres de los demonios con hechizos, ¿qué otra cosa es sin oculto del diablo? Y otras muchas cosas que es largo el decirlas. Como veis en los tiempos de Martín de Braga pues parece evidente que en esa sociedad rural el paganismo sería vigente, bastante vigente y con mucha fuerza. Oficialmente en ese culto público que se diferencia del culto privado pues esta gente iría a misa y estaría pues al servicio del nuevo poder que es el que impone los obispos y la religión.

En este caso religión cristiana es religión, es igual a poder, como siempre. Los viejos dioses y los espíritus son transformados en demonios, digamos, por este nuevo culto y aunque Martín predica entre los huevos habría que ver cuánto de lo que dice se refiere a la tradición germánica y cuánto a la pervivencia del culto prerromano. En realidad de lo que conocemos de los cultos germanos precristianos y los que tienen las sociedades prerromanas de la península no hay demasiadas diferencias.

Suevos. Samson Goetze
Suevos. Samson Goetze

Hay ofrendas en espacios abiertos, pequeños sacrificios, emplean hierbas… Todo esto sigue estando ahí y en el mundo prerromano pues no debió ser demasiado diferente. Otro factor a tener en cuenta es que la conversión tiene un carácter político, responde más bien a ese culto público. Entre los astures trasmontanos y otros grupos no hay ni siquiera un control territorial pleno de los pueblos germanos por lo que difícilmente las estructuras eclesiásticas van a marcar la conversión de pueblos como por ejemplo los rucones, esos pueblos que vivían un poco al margen de los dominios territoriales tanto de suevos como de visiegodos.

En Asturias concretamente estamos hablando del viejo territorio de los luggones. Pero es que ni siquiera entre el pueblo llano en estos territorios controlados por los propios suevos es posible que la conversión fuera total. Estamos hablando siempre del siglo V o VI todavía.

De hecho el noroeste no es un caso aislado. Martín de Tour se escribe en el siglo IV que en la Galia todavía hay festivales y templos paganos en el siglo IV. En el siglo VI el obispo de Mérida es alabado por convertir a los paganos de Lusitania que todavía no habían aceptado el cristianismo.

Y es que para entender todo esto tenemos que pensar que el primer cristianismo tuvo que tener mucho de pagano. De este momento tenemos evidencias de cristianización, como os digo, tenemos necrópolis, sobre todo necrópolis como la de Argandenes o otras en las que bueno pues se percibe perfectamente que el cristianismo ha llegado a estas comunidades. Por ejemplo los jarritos litúrgicos, platos, incluso la epigrafía son el reflejo de esa mayor presencia de cristianos entre pésicos y lugones.

La iglesia más antigua de Asturias es la de San Martín de Arguelles en Siero que sabemos incluso la fecha de fundación el 28 de abril del 583. A partir de ahí pues bueno ya estamos hablando de templos cristianos y que agruparían a pequeñas comunidades en su entorno. En cuanto al ámbito privado como os digo las viejas costumbres paganas son las que sirven para enfrentarse el día a día y esas son difíciles de erradicar.

De hecho, y ya para terminar, tenemos una fuente que nos habla de los últimos paganos dentro ya del reino de los Asturias. Ramiro I que reina entre el 790 y el 850 es quien mandó construir Santa María del Naranjo. Tenía un apelativo este monarca, vara de la justicia, que le fue otorgado entre otras cosas por reprimir severamente a los magi o magos, es decir, las últimas personas que mantenían una religión precristiana en el reino.

Sabemos además que fueron exterminados por el fuego como dice la crónica alberdense. En ese momento el paganismo hace tiempo que ya se consideraba pues un delito. En la legislación visigoda está definido el castigo y dice literalmente los desmenuzaremos así como el viento hace al polvo ante sí y los desaremos como el lodo es deshecho en el campo.

Esto aparece en el Liber Iuridicorum y en el Fuero juzgo. Responden a todas estas amenazas pues por una simple cuestión de supervivencia y de hecho se van a plear a fondo. A los ladrones le sacan los ojos, a los paganos los queman.

Pienso que es curioso que el fin del paganismo oficial entre los transmontanos tuvo lugar a la vez que terminó también la idea inicial del reino de Asturias como algo propio y diferente. La apariencia de cristianismo totalmente impuesto entre los astures nos llega pues simplemente por las fuentes. Las fuentes las escriben los reyes, las escribe la corte y lo cierto es que esa corte es cristiana y bueno pues es como si las crónicas las escribieran los cristianos del bajo imperio desde Constantino.

Pues son todos super píos, super cristianos y super religiosos pero bueno la realidad entre el pueblo llano debió ser otra puesto que ese testimonio silencioso de creencias y mitología sobrevive incluso hasta mediados del siglo XX con lo cual difícilmente podemos decir que se haya erradicado. Pero bueno esa es la dualidad real. Eso lo explica muy bien mi compañero de Belenos Cristóbo de Mlio Carrín en esa religión mestiza de los campesinos europeos que incluye mezclas entre entre religión cristiana y religión pagana.

Os dejo el episodio en Ivoox. Gracias por llegar hasta aquí

Astures
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Me apasiona la historia de Asturias y los astures en todas sus facetas. Pateando museos y yacimientos. Excavando cuando puedo y divulgando como mejor sé.

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