En la foto Antonio Justel acompañado de miembros del grupo Misión Rescate, que intentaron proteger el lugar en los 70. (D. Gustavo López, 2024
En la foto Antonio Justel acompañado de miembros del grupo Misión Rescate, que intentaron proteger el lugar en los 70. (D. Gustavo López, 2024

Hay lugares cuya trascendencia se mantiene a lo largo de los siglos. Son muchos más de los que pensamos, ya que no es infrecuente que determinados santuarios cristianos se sitúen sobre antiguas necrópolis de época romana, e incluso en algunos casos sobre túmulos y castros.

Esta es una historia compleja que está abierta y precisamente estos días de actualidad. El monumento del que os voy a hablar ya se ha perdido para siempre, pero todavía se puede salvar otro conjunto de ellos que podrían estar relacionados y que están en serio peligro de desaparecer.

Un lugar de una relevancia ancestral

El lugar del que os hablo en este post está al alcance de cualquiera. Si viajas desde Oviedo a León, saliendo de la A-66 en La Magdalena asciendes por una carretera con unas cuantas curvas hasta llegar a una llanura que ya prácticamente no abandonas hasta la capital de la provincia. La propia carretera se transforma en largas rectas al pie de una de las cuales se encuentra un santuario.

Camposagrado está situado en una planicie entre extensas repoblaciones de pinos plantadas por el ICONA a mediados del siglo pasado. La gran iglesia, que destaca en el entorno a la orilla de la carretera, es del siglo XVI aunque en su origen fue una capilla de una sola nave, del siglo VIII. Su recuerdo nos habla de los procesos de repoblación (mejor dicho, de reestructuración de la ocupación) de este territorio en la Alta Edad Media. Está dedicado a la Virgen de Camposagrado cuya fiesta se celebra el 8 de septiembre, con romería y desfile de pendones.

Ermita de Camposagrado. Foto. Ayto. de Cuadros.
Ermita de Camposagrado. Foto. Ayto. de Cuadros.

La zona está plagada de leyendas relativas a batallas míticas entre moros y cristianos que recogió el canónigo de la Iglesia de León, Antonio Fernández Álvarez y Miranda en 1653 en «Antigüedad de la Milagrosa Imagen de Nuestra Señora de Campo Sagrado de las Montañas de León, Estatutos y loables Exercicios de sus Cofrades». Él mismo era hermano de la cofradía. A veces se habla de un ciclo mitológico de batallas que ha llegado a denominarse «la Covadonga leonesa». A través de estas tradiciones, en el imaginario popular se explica el paisaje. Un paisaje que es, vamos a decir, peculiar.

En investigación histórica, estas leyendas suelen ser una constante que nos da pistas sobre lugares cuyo origen es mucho más antiguo que la Edad Media. Analizando el paisaje en seguida te das cuenta de que este fue un lugar de paso. En las cercanías había hospital de peregrinos. En su entorno debió haber una vía romana, posiblemente a partir de la cual se trazarían los caminos medievales, que conectaba las explotaciones mineras romanas del entorno con Legio, no muy distante.

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Pero no es aventurado pensar que su origen es anterior ya que todavía se puede transitar por una antigua vía pecuaria, referenciada en el Mapa Topográfico Nacional como «el cordel de las merina», por la que transitaban rebaños de ganado ovino. Estas vías suelen tener una antigüedad considerable que, a grandes rasgos, nos remonta a los procesos de trashumancia o quizá más acertadamente trasterminancia en la que se llevaba al ganado en dirección a los frescos pastos de verano de la montaña cercana. Tanta antigüedad suelen tener que no sólo sería utilizadas por los astures en época prerromana sino que muchas veces transitan cerca de viejos monumentos megalíticos, levantados al final del Neolítico por pueblos de pastores, que seguían el mismo camino. Quizá aquí comienza la historia de este sitio.

El calendario lunar de Camposagrado

En cuanto este monumento os podéis encontrar poca información y muy confusa, así que uno de los objetivos de este post es precisamente poner un poco de orden sobre él y mostraros fuentes de información fiables. Empecemos por el principio.

Hacia 1950 se documentó la existencia de una serie de estructuras de piedra en la zona por parte de un inspector de Educación, don Antonio Justel Carracedo. Publicó en el nº 19 del Boletín de la Inspección de Educación de la provincia de León, un estudio que en realidad era una llamada de atención sobre la, más que probable, destrucción de todo este conjunto por una repoblación de pinos en los ampos de lino y cereal ya abandonados por aquel entonces.

El grupo de «crómlech», creo que fue el primero en definirlos así, tenía una orientación este-oeste y debido a su forma y distribución no dudó en atribuirle una finalidad como calendario lunar o solar de origen megalítico. Según leeréis en distintas páginas y en la prensa se trataba de trece líneas o círculos de 28 piedras que se relacionaban por su posición con una gran piedra central perforada.

La realidad es que el esquema que dibujó Justel es este que tenéis debajo, y que acaba de salir publicado en un completísimo artículo escrito por don David Gustavo López1 en el último número de la Revista de Antropología y Tradiciones Populares (podéis descargarla aquí gratuitamente)

Esquema del campo de círculos de piedras y alineaciones de Antonio Justel. Fuente Gustavo López, 2024.
Esquema del campo de círculos de piedras y alineaciones de Antonio Justel. Fuente Gustavo López, 2024.

Como podeis ver se trata de un complejo sistema de círculos de piedras, con una central (probablemente mayor que el resto) así como alineaciones de las mismas. El número es abrumador, y parece que el campo de, llamémosle menhires, era muy elevado. En esta foto que tomé en Carnac podéis ver que las piedras que se utilizan para este tipo de monumentos no son excesivamente grandes.

Alineamientos megalíticos de Carnac, en Bretaña. 2019
Alineamientos megalíticos de Carnac, Bretaña. 2019

Poco duró la dicha del descubrimiento ya que, como podéis ver si os pasáis por allí, la repoblación forestal se llevó por delante el monumento. La historia de este singular conjunto adquiere entonces tintes un tanto bochornosos.

En 1964 la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de León encarga al escultor Víctor de los Ríos una estatua, llamada El Quijote pensante (o el Quijote en Sierra Morena). La obra se instaló originariamente en el alto del Portillo, a las afueras de León, donde se ubicaba la institución, (luego Caja España). Para hacer la base sobre la que reposaba el «pensador» se utilizaron,2 desconozco con qué criterio, bastantes de las piedras que formaban parte del monumento megalítico de Camposagrado. Posteriormente, la pieza se trasladó al campus de la Universidad de León, donde fueron reubicadas las piedras de la base junto con la escultura.

Estatua del Quijote Pensante. Víctor de los Ríos. Con la base formada por los ortolitos del posible monumento megalítico de Camposagrado. Foto Diario de León
Estatua del Quijote pensante. Víctor de los Ríos. Con la base formada por las piedras del posible monumento megalítico de Camposagrado. Foto Diario de León

Hacia 2008, el monumento se retiró para una restauración y cuando se volvió a instalar ya se hizo con la base actual, pero las piedras han desaparecido desconociéndose su paradero desde entonces.

Aspecto actual de la escultura con la nueva base. Foto Unileón
Aspecto actual de la escultura con la nueva base. Foto Unileón

Líneas o círculos ¿Dos historias que se entremezclan?

A pesar de la disparidad de fuentes, me sorprende que en lo que todos coinciden es en la presencia de 28 piedras en cada radio / círculo, lo que suma 364 piedras, más la gran piedra central perforada, 365. Viendo el croquis de Justel que os dejé más arriba, no parece coincidir con lo que él vio.

Representación del calendario radial. Visto en Cuadrosleon.com
Representación del calendario radial. Visto en Cuadrosleon.com

Creo que hay un factor que puede ser el motivo de esta confusión. Son los famosos pozos de Colinas, que acaban de entrar en la lista roja de Patrimonio por su mal estado de conservación. Se trata de una serie de singulares estructuras en el paisaje, de forma circular y un diámetro de 25 metros aproximadamente y una profundidad de 2 a tres metros. Trece como los círculos o líneas que dicen que vio Justel.

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Pero en realidad son más. En el LiDAR que hice para escribir este artículo se perciben al menos 16 de estas estructuras. Por otro lado son visibles a simple vista en Google Maps.

LiDAR del entorno de Camposagrado con los pozos de Colinas y la posición aproximada del monumento megalítico.
LiDAR del entorno de Camposagrado con los pozos de Colinas y la posición aproximada del monumento megalítico.

La coincidencia de las más visibles con la supuesta posición del reloj solar-lunar (hacia el km 20 de la vía entre León y La Magdalena) me hace pensar que en el relato que se ha hecho de este lugar se han ido mezclando las cosas. Los pozos tienen una larga trayectoria en la tradición local y en las fuentes siendo el lugar donde se escondieron las huestes de Pelayo para emboscar a los moros (Ya os conté cómo se confunde la figura de los moros históricos con los moros mitológicos). Hubo una excavación en 1924 en uno de ellos llevada a cabo por un vecino y se llegaron a encontrar restos de estructuras pétreas y madera. Este hecho hizo pensar que se trata de respiraderos de un canal de época romana conectado con las explotaciones mineras próximas de este periodo. Lo cierto es que la regularidad de las alineaciones hace pensar en una infraestructura llevada a cabo en un momento corto de tiempo, no a lo largo de varios siglos como suele ser habitual.

Estas estructuras también fueron interpretadas como monumentos megalíticos, aunque el propio Justel (que había contado, con gran acierto, 16) consideró que se trataba de respiraderos del canal romano de «La Griega», que va desde Torre hasta las minas de Villarroquel. Como poco, pensaba que conectarían con un túnel subterráneo en esta zona3. En la imagen os dejo el perfil transversal de uno de los pozos con escala para ver su diámetro, altura y profundidad.

Perfil de uno de los pozos de Colinas. LiDAR
Perfil de uno de los pozos de Colinas. LiDAR


El hecho de que hayan aparecido piedras y madera no descarta en absoluto que sean túmulos ya que en Asturias, por ejemplo, tenemos bastantes ejemplos de cámaras de madera que fueron cubiertas de tierra y piedras sin tener un dolmen en su interior. De hecho incluso en muchos se documentan estructuras de combustión, que podría ser uno de los factores a estudiar en el caso de este conjunto.

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El que aparezcan alineados también es un factor que puede ser común en este tipo de monumentos. Van siguiendo viejas vías, y en muchas ocasiones actúan como límites de territorios ganaderos del periodo neolítico y llegan hasta periodos mucho más recientes. Me viene a la cabeza la historia de que el santuario de Camposagrado tiene dos puertas, una da a una parroquia que dependía del obispado de Asturias y otra al de León. Esta zona reúne todas las características de límite y de lugar de tránsito. No es extraño en un paisaje llano, en el que este tipo de túmulos destacaría poderosamente. En definitiva, una amalgama de historias que van desde lo mitológico a lo prosaico, y que estoy convencido de que una excavación arqueológica esclarecería en gran parte, con el consiguiente beneficio para el patrimonio y la ciudadanía leonesa.

Quiero que este post sea una llamada de atención, y que sirva para difundir el trabajo de Gustavo López y de Promonumenta que está peleando por la conservación de este sitio. En los años 50 del siglo pasado se cometió el error de permitir que fuera arrasado aquí un interesantísimo conjunto megalítico. Parece mentira que hoy tengamos que volver a llamar la atención sobre el riesgo crítico que corre otro conjunto en el mismo sitio.

Notas al pie y bibliografía

  1. Gustavo López, D. (2024) Los pozos de Colinas (Camposagrado, León) un conjunto megalítico en peligro de ser arrasado. En Revista de Antropología y Tradiciones Populares nº17, Madrid. pp. 11-25
  2. Previo pago según he leído de 100.000 pesetas, que me abultan mucho para los años 60.
  3. Badiola, J. J. S. (2008). Entorno a campo sagrado. Visión Libros.

4 COMENTARIOS

  1. Mis felicitaciones por el post, las referencias y el trabajo aportado. Como mi familia materna es de Rioseco de Tapia y en esa zona cercana a Camposagrado mi tía afirmaba haber encontrado una especie de espada, que rápidamente dijeron que sería de los moros (por lo de la historia de la batalla) , pero que se perdió porque la recogió alguien de los que estaban segando en las suertes cercanas y a saber que fue de ella, parece probable que la gente encontrará con cierta frecuencia algún resto y se pueden haber perdido muchos, del mismo modo que podría haber muchos más por encontrar.

    • Gracias por leerlo Víctor. Las espadas, puñales, etc. halladas en estos contextos en el norte de León siempre son una noticia excepcional. Son varias las referencias a hallazgos y los pocos que se han conseguido documentar apuntan a armas de la Edad del Bronce. Un periodo muy rico en esta zona del norte de la provincia. Enhorabuena por la historia.

  2. Encantando de haber llegado a esta noticia, y transmitir mi enhorabuena al autor por el trabajo, la exquisita redacción, el lenguaje adecuado y la multitud de referencias utilizadas. He disfrutado leyéndolo! Saludos desde Barcelona.

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