Dibujo de la vaina del puñal tardoantiguo de Lancia. Colección Vives. (García y Bellido, 1964)

Es noticia la creación de una base de datos por parte del ILC donde se recoge información sobre todos los artefactos de los que se tiene constancia que proceden del yacimiento de Lancia en Villasabariego. Tristemente, queda la sensación de que se trata de uno de esos lugares que, dejados a su suerte, han sido expoliados sin control durante todo el último siglo.

Me sorprende la calidad y cantidad de lo extraído, y también el desdén de la administración pública hasta hace apenas unos pocos años, hacia este enorme e importantísimo yacimiento para la cultura astur y provincial romana de Hispania. Creo, sin duda, que de relevancia nacional por su carácter de civitas romana de origen indígena (muy escasas) en el noroeste de Hispania.

Pero más allá de la importancia arqueológica que tenga para los investigadores, la tiene para los leoneses como pueblo. Porque es parte de la memoria colectiva de todo aquel que tenga raíces en el territorio. Sinceramente parece (hasta hace no mucho) que en León, como en Asturias, el pasado comienza en la Edad Media, y si existe un resto arqueológico más antiguo que no es tan evidente como una muralla tardorromana en medio de la calle, no se le presta atención.

Afortunadamente parece que las cosas llevan otro derrotero desde hace algunos años. La creación del centro arqueológico de Lancia va a suponer un cambio para este lugar.

Centro arqueológico de Lancia. Proyecto de Gon Architects. Foto Leonoticias

Cuando se abren las ventanas y entra la luz, se ve la magnitud del abandono. Las piezas expoliadas de Lancia (es decir, otros tantos contextos arqueológicos destruidos durante un siglo), están repartidos entre colecciones particulares y diversas instituciones, como la Hispanic Society, el MAN, el ILV, Museo Cerralbo, el museo romano de Astorga, el de los Pueblos Leoneses de Mansilla y la pequeña aula arqueológica de Villasabariego. Eso los que se sabe que están, pero no se conoce la magnitud de los que han desaparecido en manos de particulares, de los que la entrega voluntaria (y loable, todo hay que decirlo) de personas anónimas que tenían objetos en sus casas, al ILC es una muestra de ello.

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A continuación voy a mostraros información sobre una de las piezas citadas en el artículo. Se trata de la vaina de puñal adquirida por la Hispanic Society. Fue localizada por García y Bellido 1 en los años 60. Es un modelo de época tardoantigua, de los siglos IV y V. Generalmente aparecen en necrópolis, pero de este no tenemos información del lugar del hallazgo, solo se sabe que proviene de «Villasabariego, León, Lancia». La pieza formaba parte de la colección de Antonio Vives Escudero, quien mandó hacer un inventario con dibujos de las piezas más destacadas de su colección. Es la que veis en la imagen destacada del artículo.

Tras la muerte del coleccionista, su colección se dispersó y la mejor parte fue comprada por la sociedad americana, así como la documentación asociada a ella. En la Hispanic Society tiene

García y Bellido lo caracterizó no sólo como una de las piezas no catalogadas de este tipo de puggio hispano tardoantiguo, sino el más destacado de los encontrados hasta el momento en la Península. Se trata de una vaina de bronce de 18.9cm x 6 cm.

Fotografías de la vaina del puñal de Lancia. Hispanic Society. (García y Bellido, 1964)

La vaina está ricamente decorada con motivos figurados. En el centro un jinete cabalgando a la izquierda sujeta con una mano las riendas del caballo y con la otra blande una espada. Está enmarcado en un medallón con un borde de pequeños botones y motivos animales, como dos aves. Le acompaña una escena de caza con dos ciervos, macho y hembra con motivos vegetales. En esta cara del puñal se conserva la inscripción VIVAS que iría seguido por el nombre del propietario en el otro lado de la vaina.

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Al otro lado del medallón del jinete, y hasta la punta, hay otra escena de caza. Un lobo parece huir herido, perseguido por un hombre a pie y un jinete. En otra escena un peón se enfrente a una gran ave ayudado por un gran perro. Esta magnífica obra no tiene a día de hoy paralelo en calidad en la península ibérica.

Notas al pie y bibliografía

  1. Garcia, A. (1984). Puñales tardo-romanos de Lancia y Coaña. Archivo Español de Arqueología57(149), 179.
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