Lino en distintas fases. Foto CC

Sigo con una serie de post que tienen como objetivo caracterizar la sociedad astur, al menos en el periodo que más conocemos, y es en la que están en contacto con el mundo latino. En este caso me paro en el cultivo del lino entre los astures. Un producto que está bien documentado y que además se extiende por toda Europa en distintos periodos pero con unas características de cultivo muy comunes.

Para este post voy a utilizar también una fuente adicional, la etnografía, que en este caso nos da algunas pautas de cómo podría ser el proceso de fabricación. El cultivo de lino de forma tradicional se mantuvo hasta fechas recientes, pudiendo obtener el testimonio de personas vivas que trabajaron este cultivo y tejido de forma arcaica.

Hablo de la industria del lino en Asturias que es la que mejor conozco, pero la fama la tenían los linos cismontanos, donde la amplitud de los campos de cultivo y la producción de las cosechas era muy superior al norte. Es allí donde Plinio nos habla de un lino de gran calidad.

La materia prima.

El lino textil es una planta herbácea, de cultivo anual, que tiene tallo largo, recto y hueco, de entre 30 cm y 1,10 m de altura. Da flores azules y tiene semillas oleaginosas que se agrupan en una pequeña cápsula en la parte superior de la planta. De estas semillas se extrae aceite (de linaza) y también se molían para hacer harina. El tallo tiene un 70% de materia leñosa y un 30% de una sustancia filamentosa de la que se extraen las fibras para textiles.

Se da bien en todo el conventus asturum ya que necesita de unas temperaturas medias no inferiores a 4 grados bajo cero de media durante el mes más frio del año y cercana a los 15 en los más cálidos.

Se siembra en octubre sobre un terreno previamente preparado y requiere pocos cuidados. Apenas un rastrillado al poco de germinar para arrancar las malas hierbas, y poco más. Se le deja crecer hasta completar el ciclo en Mayo aproximadamente cuando se recoge. La recogida era manual ya que las explotaciones no son muy extensas, y se ataba en manojos que se dejan secar.

Un poco de Historia. 

El cultivo de lino está documentado desde el Neolítico en el Creciente Fértil. En Europa los tejidos de lino más antiguos son los de los lagos de Suiza a finales del IV milenio y principios de III milenio a.C.

La presencia de tejidos de lino en la Península Ibérica más antiguos proviene de la Cueva Sagrada, en Lorca, Murcia. Son del Calcolítico y se trata de fragmentos de dos túnicas halladas en un contexto funerario. Entre ese periodo y la llegada de Roma, ya se encuentra por toda la Península.

Debemos a Plinio1 la noticia de que el lino astur de los Zoelas era muy apreciado en el mundo romano. Incluso afirma que es en la Tarraconense donde se comienzan a hilarse los cárbasos 2 o cendales.

«En Germania las mujeres trabajan el lino metidas en fosas y en cuevas. En forma parecida se hace también en la región de Alia, en Italia, entre los ríos Po y Ticino, cuyo lino posee la tercera palma, pues el de Saetabis se lleva la primera, y la segunda los de Retovio, cuyo
término es lindero con el de Alía, y los de Favencia, en la vía Emilia.

[ ••• ] 1ºDespués de éstos, la Hispania Citerior tiene un lino blanquísimo, debido a las especiales propiedades de un torrente en cuyas aguas se cura, el cual baña a Tárraco; la finura de este lino es asimismo admirable, siendo allí donde por primera vez se tejieron los ‘cárbasos’ o cendales. No hace mucho tiempo se ha traído a Italia asimismo de Hispania, el lino de los zoelas, buenísimo para hacer redes de caza: ése es un pueblo de Gallaecia y vive cerca del Océano. » (Plinio XIX, 10)

El mismo Plinio además nos ofrece una fuente muy valiosa sobre la forma en la que se trabajaba el lino, como veremos más abajo.

El proceso de fabricación de fibra textil. Una comparación entre la etnografía y las fuentes históricas

El proceso está muy bien documentado desde época romana, y se trata de un trabajo laborioso, lo que es confirmado a su vez por la etnografía.

En los siguientes párrafos voy a hacer un ejercicio comparativo entre las fuentes clásicas (Historia natural de Plinio) y los estudios etnográficos del lino en Asturias, sobre todo los realizados por parte de d. José Manuel Feito 3. Veréis que el proceso ha cambiado relativamente poco hasta la introducción del batán en el siglo XVIII.

-La cosecha

El proceso comienza con la cosecha. Como os contaba más arriba se realizaba de forma manual ya que las explotaciones no eran de grandes dimensiones. Al menos en Asturias. Al sur de la cordillera tanto en León como en Zamora, el cultivo era mucho más amplio. Dice Plinio que «se arranca la planta y se la ata en manojos que quepan en la mano poniéndolos, colgando, a secar al sol con las raíces vueltas hacia arriba durante un día;  después durante otros cinco días, oponiendo las cabezas de los hatillos a fin de que el grano caiga en medio…» (Plinio HN, XIX 16-18)

-Separación de la linaza (semilla) y tallo

En Asturias, el proceso comienza dejando secar los manojos al sol tras la cosecha, para posteriormente desbagar, o separar los tallos de las semillas para tener grana para la próxima cosecha (desbagadoiru o ripu). Una parte se empleaba para la fabricación de aceite que se usaba para barnices de madera, entre otros usos por su capacidad de protección y fungicida. La harina elaborada con el sobrante de este proceso se podía usar para alimentar al ganado.

El lino entre los astures
Manojos de Lino. Foto CC

-Separado de corteza del tallo y fibra para textil.

«después los tallos son colocados en agua tibia al sol y mantenidos en el fondo mediante un peso, pues no hay material más ligero. Cuando la corteza está suelta ya están bastante enriados; entonces se les hace secar otra vez al sol, boca abajo como antes.» (Plinio HN, XIX 16-18)

Lo que sabemos es que la corteza leñosa del lino debe ser ablandada para la extracción de las fibras, y que para ello es necesario disponer de agua, ya que se sumergen en ella durante una semana para que se reblandezca y sea sencillo quitarle la corteza.

Una vez reblandecidos se ponen de nuevo al sol esta vez para eliminar el sobrante de agua y pasar inmediatamente al golpeo para romper las fibras leñosas.

«Después una vez secos, se les muele sobre piedra con un maza al efecto.» (Plinio HN, XIX 16-18)

Este proceso recibe varios nombres según la zona, pero básicamente consiste en golpear primero con un mazo de madera, agramadera, etc (el proceso se llama agramar) y luego se realiza un segundo golpeo, espadar, con una espadilla de madera sobre el borde de una tabla. En otros sitios sobre una tabla vertical con puntas al efecto.

«La parte más próxima a la corteza recibe el nombre de estopa; su lino es de calidad inferior y ordinariamente más propicio para hacer mechas de lámparas; la estopa misma es cardada con peines de hierro hasta sacarle toda la corteza»(Plinio HN, XIX 16-18)

El lino entre los astures
Placa de heirro en forma de peine o «ripo». Castro de Viladonga. Modelo 3D por Museos de Galicia [https://viladonga.xunta.gal/es/museo/coleccions/pezas/placa-de-hierro-en-forma-de-peine-o-ripo]
Posteriormente se rastrilla, es decir se pasa por púas, que están bien documentadas en el periodo castreño a través de peines de metal o de otras materias primas. Las primeras fibras, más bastas, son lo que conocemos como estopa, y las segundas son ya las que se usan para el tejido. Estas se llaman cerro.

Hasta aquí la comparativa ya que Plinio no nos habla del hilado, aunque si de la productividad del lino. Nos dice que cincuenta libras de haces de lino (16,3kg) proporcionan 15 libras de lino peinado (casi cinco kg.)4

-El hilado

Se pasa al proceso de hilado, que con el huso, permitía realizar los primeros ovillos, o cadejos. Es un proceso realizado siempre por las mujeres, y son ellas las que han conservado la tradición del proceso.

El lino entre los astures
Fusayolas del castro de Viladonga. Lugo

El lino tiene una característica en cuanto al color. Cuanto más se usa y se lava se vuelve más claro, se blanquea. En el proceso de elaboración del tejido se lava y se blanquea al sol. Las coladas se hacían con ceniza de madera de roble, haya o fresno, aquí en Asturias, también con hoja de laurel y de hiedra para perfumar, y todo ello con agua caliente. Se repetía el proceso hasta siete veces, aclarando las madejas con cada lavado.

El hilo se podía teñir utilizando para ello diferentes productos naturales: rojo (con moras), marrón (cáscara de nuez), amarillo (raíz de toxo, azafrán…), negro (corteza de roble, etc).

-El tejido

Se tejía a telar, y una vez hecho el tejido hasta la época industrial se ablandaba a puño, antes de la implantación de los batanes, que realizaban el proceso de abatanar, que los adelgazaba y reblandecía.

El lino entre los astures

Estrabón5 nos da una pequeña referencia a la forma de vestir de los «montañeses», entendiendo por ellos a galaicos, astures, cántabros y vascones. «Todos visten por lo general capas negras con las que se cubren al dormir en sus lechos de paja. Las mujeres adornan sus vestidos con flores.» (Estrabon, Geografía. 3,3,7-8)

Se ha discutido en numerosas ocasiones si la frase «adornan sus vestidos con flores» hace referencia a que podrían teñir los vestidos de alguna manera, con diseños que recordarían a flores a los extranjeros que los vieran, o si se trataría de algún tipo de simbología como la que aparece representada en motivos geométricos y entrelazados en diversos materiales.

https://www.youtube.com/watch?v=KU_GjSNM3Yo

En el proceso tradicional de tejido del lino se realiza en el telar. Tenemos bien documentados telares en el periodo que nos ocupa a través de los pesos de telar, que colgarían de los hilos para mantenerlos verticales. Son del tipo de los telares verticales de pesas que aparecen en el noroeste en el periodo castreño. Al ser objetos construidos tradicionalmente en madera, no se ha conservado más testimonio de ellos. Algo similar ocurre con los husos y las fusayolas, de las que sólo conservamos estas últimas por ser de piedra (por cierto profusamente decoradas). Con el telar se pueden realizar motivos vegetales y florales, así como geométricos, lo que unido a la disponibilidad de hilos de distintos colores, parece aportar verosimilitud al exiguo testimonio de Estrabón sobre la vestimenta de las mujeres astures.

Conclusión

El estudio del cultivo y transformación del lino es una muestra de cómo tirando del hilo de la etnografía y la tradición podemos acceder a un pasado mucho más remoto (siempre con suma prudencia), que en este caso, tenemos la suerte de poder refrendar con fuentes históricas y la arqueología.

El lino en la sociedad castreña, debió ocupar un papel importante, como la lana, en el día a día de aquellas comunidades. Si nos fijamos en todo el folklore que hay detrás del proceso textil en la sociedad rural tradicional de los territorios poblados por los astures, nos damos cuenta de que hay un sinfín de tradiciones orales (filandones), industria relacionada con la madera, costumbres, etc… que sin duda tendrían su paralelo en las sociedades protohistóricas. Me vienen a la mente las canciones tradicionales en torno a los trabajos manuales en todo el occidente atlántico, o la elaborada decoración en madera de muchos de los artefactos empleados en estos oficios. Es fácil suponer que en el mundo astur existirían otras, similares en su tiempo.

La disponibilidad de estas materias primas, sirvió a su propósito sin mayores contratiempos hasta la época de la revolución industrial, cuando tenemos documentada la presencia de nuevos tejidos y telares que acabaron con esta industria tradicional. No obstante no se abandona de forma súbita, sino que la mejor calidad, precio, etc. de los nuevos materiales como el algodón, por ejemplo, acabaron desplazando al lino y a su arcaico proceso de fabricación.

Os dejo un vídeo super interesante sobre el lino y el tejido tradicional con telar en Asturies y aquí uno sobre todo el proceso del lino en Pobladura de Aliste, Zamora.

https://www.youtube.com/watch?v=96rNgp6JGJg

 

Notas al pie y bibliografía

  1. Plinio, Historia Natural, XIX, 10
  2.   Cárbaso: variedad de lino muy delgado que, según Plinio, se halló primeramente en España. DRAE
  3. FEITO, J.M. (1996): “La artesanía popular Asturiana”, en Enciclopedia de la Asturias Popular, Nº 21 y 22.  La Voz de Asturias. Uviéu
  4. Alfaro Giner, C. (1997). El tejido en época romana. Lingua2, 65.
  5. Estrabon, Geografía. 3,3,7-8)
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Fon S.P.
Apasionado por la arqueología e historia del pueblo astur. Pateando museos y yacimientos entre el Cantábrico y el Duero. Excavando cuando puedo. Divulgando desde hace más de 20 años.

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