De viaje por la Celtiberia. Una visita a Numancia

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Hace unos días tuve por fín la oportunidad de visitar uno de los yacimientos más icónicos de la Edad del Hierro de la península ibérica, Numancia. Os voy a describir en sitio y contaros cosas concretas del mismo en varios posts, pero este va a estar orientado a una visita, algo así como el relato de mi experiencia en el asentamiento siguiendo un recorrido físico que cualquiera puede hacer. A ver qué os parece.

Visitar Numancia es acercarse a uno de los iconos de la resistencia de los pueblos prerromanos a las legiones romanas. Es inevitable revivir el largo asedio que terminó con la conquista de la ciudad en el año 133 a. C. Sin embargo, tras visitar el yacimiento, me parece que reducir Numancia a aquel episodio significa dejar fuera buena parte de la información que proporciona este lugar.

Recreación de las puertas de Numancia. Garray, Soria.
Recreación de las puertas de Numancia. Garray, Soria.

Un asentamiento milenario en el cerro de Garray, Soria.

Numancia es también una ciudad, un espacio habitado durante siglos, con calles, viviendas, almacenes, sistemas de abastecimiento y espacios destinados a diferentes actividades. Recorrer el yacimiento permite, precisamente, ir más allá del relato transmitido por las fuentes antiguas y aproximarnos a cómo era la vida en una comunidad celtibérica.

El yacimiento se encuentra sobre el Cerro de la Muela, en Garray, a pocos kilómetros de la actual Soria. Desde esta posición elevada se domina un amplio territorio y se controla el entorno del Duero, al tiempo que el relieve proporciona unas condiciones defensivas favorables. La elección de este lugar parece deberse en parte a la confluencia de los ríos Duero y Tera, un lugar relacionado con el cruce de varias vías pecuarias del entorno de la Serranía norte por la que transitaban ganados desde los valles fluviales a los pastos de montaña. Este sistema viario se vió reforzado en época romana por vías que transitaban de este a oeste hacia Astúrica, como la vía XXVII.

Numancia es un yacimiento que se sigue investigando.
Numancia es un yacimiento que se sigue investigando.

La ocupación del lugar se remonta a época anterior a la ciudad celtibérica que conocemos por las fuentes, de hecho las excavaciones actuales están retratando un asentamiento surgido de otro previo de la edad del Bronce. De todas formas fue durante la Edad del Hierro cuando Numancia alcanzó su desarrollo como asentamiento. En el siglo II a. C. entró en conflicto con Roma, dentro del proceso de conquista de la Celtiberia.

El paisaje que vemos hoy en día no refleja el de hace más de 2000 años. Apiano dice que estaba rodeada de espesos bosques donde la recolección de bellotas ocupaba un lugar importante en el abastecimiento de la población. Algo que me resultó curioso fue saber que el Duero en este sector era navegable y por él se transportaba vino y cereales.

Paisaje actual en torno a Numancia. Se percibe en el centro superior de la foto la recreación de uno de los campamentos romanos de asedio de Escipión.
Paisaje actual en torno a Numancia. Se percibe en el centro superior de la foto la recreación de uno de los campamentos romanos de asedio de Escipión.

Las murallas, un símbolo de resistencia

Las murallas son uno de los primeros elementos que permiten comprender la posición estratégica de Numancia. El sistema defensivo aprovechaba las condiciones naturales del cerro. En su ejecución se combinaban técnicas propias de la arquitectura celtibérica con soluciones adaptadas al terreno, utilizando principalmente mampostería de piedra local colocada en seco o con un aglutinante muy rudimentario, lo que generaba paramentos irregulares pero eficaces. En algunos tramos se documentan refuerzos mediante rellenos de tierra y piedra que ayudaban a estabilizar el conjunto, así como la integración de la muralla con afloramientos rocosos naturales, que actuaban como parte del propio sistema defensivo.

En el yacimiento se pueden ver dos elementos defensivos recreados. Quizá la que mejor permite comprender la forma de construirlas es la que se sitúa al lado de la vivienda de la Edad del Hierro. Han colocado en su parte superior una estructura realizad en bloques de adobe y enlucido en barro propias de la arquitectura de la Meseta en ese periodo. Aumenta la altura de la muralla de forma artificial y permite reparaciones rápidas además de tener una resistencia sorprendente a impactos de proyectiles.

Recreación de las icónicas murallas de Numancia. Garray. Soria.
Recreación de las icónicas murallas de Numancia. Garray. Soria.

Pero como os decía arriba, la imagen de una ciudad permanentemente preparada para la guerra puede resultar engañosa. Las defensas son una parte de la ciudad, pero no explican por sí solas su funcionamiento.

Al recorrer las calles se hace evidente que era un asentamiento organizado, con un urbanismo definido y espacios destinados a actividades muy diversas. A mi me interesaba sobre todo la perspectiva que proporciona la arqueología y que permite observar esa complejidad con mucha más precisión que el relato tradicional de la resistencia numantina.

La conquista de Numancia

El conflicto entre Roma y Numancia se enmarca en las guerras celtibéricas, iniciadas en 154 a. C. a raíz del enfrentamiento con Segeda, una ciudad de los belos que había comenzado a ampliar sus fortificaciones. Ante la reacción romana, sus habitantes buscaron refugio entre los numantinos, que decidieron prestarles apoyo. Numancia quedó así implicada directamente en una guerra que se prolongaría durante años y en la que Roma tuvo que enviar sucesivos ejércitos para intentar someter a las comunidades celtibéricas.

La situación cambió en 134 a. C., cuando Publio Cornelio Escipión Emiliano, vencedor de Cartago, asumió el mando de las operaciones. Escipión comprendió que un asalto directo resultaba demasiado arriesgado y optó por una estrategia de bloqueo. El ejército romano estableció un complejo dispositivo militar alrededor de Numancia, con campamentos, fuertes, fosos y líneas de fortificación destinadas a impedir cualquier comunicación con el exterior. El objetivo era aislar completamente la ciudad, impedir que recibiera alimentos o refuerzos y provocar su rendición mediante el hambre. Los restos de este sistema de asedio constituyen hoy uno de los elementos arqueológicos más destacados del entorno de Numancia.

El cerco se prolongó durante meses y las condiciones dentro de la ciudad fueron haciéndose cada vez más extremas. Los numantinos realizaron varios intentos de romper el bloqueo y buscar ayuda entre otras comunidades celtibéricas, pero finalmente fracasaron. En el 133 a. C., después de aproximadamente quince meses de asedio, Numancia se rindió. Las fuentes antiguas describen una situación de hambre extrema antes de la capitulación y un final dramático para sus habitantes. Tras la conquista, la ciudad fue destruida y su territorio quedó bajo control romano.

La destrucción de Numancia en 133 a. C. no supuso el abandono definitivo del cerro. Durante mucho tiempo se pensó que el lugar había quedado despoblado hasta su reocupación en época de Augusto, pero la investigación arqueológica ha proporcionado una imagen más compleja. La presencia de monedas celtibéricas y romanas fechadas entre finales del siglo II y comienzos del I a. C. demuestra que el asentamiento mantuvo relaciones con otros territorios después de la conquista.

Además, las excavaciones han identificado sobre la ciudad destruida por Escipión una nueva ocupación de características todavía celtibéricas. Se trata de viviendas más amplias que las de la ciudad anterior, todavía construidas con zócalos de piedra y alzados de adobe y madera. Esta nueva comunidad se ha relacionado tradicionalmente con los pelendones, pueblos vecinos que no participaron en la guerra contra Roma y que pudieron beneficiarse del reparto territorial realizado tras la conquista. El asentamiento también estuvo implicado en las guerras sertorianas (75-72 a. C.), un conflicto que volvió a afectar profundamente al territorio y que habría provocado la destrucción de esta fase de la ciudad.

Será ya en época de Augusto, a partir de finales del siglo I a. C., cuando se produzca una nueva reorganización del asentamiento y comience la transformación de Numancia en una ciudad integrada en el mundo romano. La ocupación posterior presenta un urbanismo diferente, con viviendas más grandes y complejas, y marca el inicio de una nueva etapa en la historia del cerro.

Las calles de Numancia

Precisamente era una de las cosas que iba buscando y me sorprendió gratamente. El urbanismo numantino muestra una organización adaptada a las características del terreno y a las condiciones ambientales de la Meseta. Las calles que conforman un entramado que se percibe perfectamente desde una vista aérea.

Vista aérea de Numancia. Material divulgativo del yacimiento. La foto fue tomanda por A. Jimeno en 1994 desde un globo aerostático.
Vista aérea de Numancia. Material divulgativo del yacimiento. La foto fue tomanda por A. Jimeno en 1994 desde un globo aerostático.

Lo que se ve en la imagen responde al trazado de un urbanismo ya de época romana que ha sido modificado tras la conquista, pero la distribución de los poblados celtíberos previa a la llegada de Roma también aparece distribuida en retículas a los lados de una gran calle central por lo que hay algo de indígena en esta perspectiva.

En el plano de Manuel Aníbal Álvarez de 1921 se percibe perfectamente este trazado. Indirectamente también se adivina que la mayoría de lo que hoy está bajo la vegetación ya fue excavado desde finales del XIX y el siglo XX por lo que la situación actual del recorrido del yacimiento, en mi opinión, no refleja bien el estado de conocimiento de este lugar. Es una paradoja, pero sería mucho más interesante recorrerlo a principios del siglo XX que ahora.

Plano de Numancia de Aníbal Álvarez. Fuente. Numancia Multimedia.
Plano de Numancia de Aníbal Álvarez. Fuente. Numancia Multimedia.

Más allá de esto, se percibe perfectamente el urbanismo a simple vista. Una cosa que me llamó la atención fue la disposición de piedras para cruzar la calle, similares a otras que ví en Itálica y en Pompeya 🙂

Trazado de una calle numantina con los pasos para cruzarla y evitar la suciedad y aguas de la vía.
Trazado de una calle numantina con los pasos para cruzarla y evitar la suciedad y aguas de la vía.

La arquitectura doméstica de Numancia

En el yacimiento se conservan varios tipos de viviendas; las de época prerromana de los Arévacos, las de los Pelendones que son ubicados allí tras la destrucción de Numancia, las de época romana pero tradición indígena y las de época romana siguiendo el modelo constructivo latino. A estas, yo creo que hay que añadir las que no se ven pero que están bajo la ciudad actual y que se corresponderían a las fases más antiguas de poblamiento del cerro de la Muela, es decir, aquellas del paso del Bronce al Hierro en la Meseta y que se están investigando actualmente.

Os hablaré de este aspecto con más detalle en otro post, porque ya sabéis que las casas de la Edad del Hierro me fascinan, pero en líneas generales os cuento que el modelo más antiguo recreado se erige sobre un zócalo de piedra que se recrece en altura con paredes edificadas en adobe. Serían de una factura lo suficientemente potente como para sostener una amplia cubierta vegetal. Una curiosidad es que los Arévacos edificaban casas rectangulares de 16×6 metros, dejando un paso de ronda entre ellas y la muralla.

Tras la reubicación de los Pelendones en Numancia, estos edifican apoyándose en la muralla y distribuyendo las viviendas en una posición oblicua frente a la perspectiva perpendicular de sus antecesores. La técnica constructiva sigue siendo parecida.

La principal diferencia con la posterior de época romana es que estas últimas ya tienen las paredes construidas completamente en piedra.

Recreación de una casa numantina de época romana en la intersección de dos calles.
Recreación de una casa numantina de época romana en la intersección de dos calles.

Las casas numantinas tienen un pequeño patio en uno de sus laterales donde se han recuperado distintos útiles y aperos. Muchas tienen una bodega a la que se accede por una trampilla desde el interior. Afuera hay algunas edificaciones auxiliares. Otro aspecto que define a las casas de Numancia es la necesidad de tener aljibes para recoger el agua de lluvia. Los hay en la mayoría de casas y suelen tener una forma circular. Son muy frecuentes, pero a pesar de todo eran insuficientes para abastecer a la población en los meses de sequía o en caso de asedio. Por cierto, los de época más reciente me recordaron mucho a los de castros astures como la Campa Torres.

Uno de los aljibes de época romana de Numancia. La mayoría de los prerromanos tienen forma de pozo circular.
Uno de los aljibes de época romana de Numancia. La mayoría de los prerromanos tienen forma de pozo circular.

Una ciudad romana

Numancia también es romana. En tiempos de Augusto es una ciudad peregrina, es decir, obligada a pagar impuestos. Esto sucede en el contexto de las guerras contra cántabros y astures, cuando se repueblan algunos asentamientos como Uxama y la propia Numancia, relacionadas con las grandes vías de comunicación de Hispania. La culminación de este proceso tiene lugar a mediados del I d.C. cuando pasa a ser municipio flavio lo que hace crecer a la ciudad y se la dota de un carácter plenamente romano, con una curia, infraestructuras termales, al menos un templo y un nuevo tipo de viviendas que siguen una identidad plenamente latina.

Las viviendas del barrio sur de Numancia son plenamente romanas.
Las viviendas del barrio sur de Numancia son plenamente romanas.

Aquí termino este post introductorio para no alargarlo demasiado. En otro post os hablo específicamente de la vivienda de época celtíbera que es la que más me interesó de todo el recorrido por el yacimiento.

En esta ocasión, más que recomendaros bibliografía que, como os podéis imaginar es extensísima, prefiero indicaros una web: Numancia, arqueología e historia. Es la web oficial del yacimiento y es un tesoro de información para todo aquel que quiera conocer este lugar.

Astures
Astureshttps://astures.es/proyecto/
Me apasiona la historia de Asturias y los astures en todas sus facetas. Pateando museos y yacimientos. Excavando cuando puedo y divulgando como mejor sé.

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