El refugio de la Cuesta en la Tardoantigüedad. Ilustración de Iván Cuervo

Ayer se presentaron en la Casa de la Cultura de Grau/Grado, Asturias, los resultados de la segunda campaña de excavaciones arqueológicas en la conocida como Cueva de La cuesta / Godulfo, en Berció. En ella, como sabéis, se descubrió un enorme tesoro de monedas romanas en 2021. Un botín que atesoró la comunidad que vivió en este lugar hace más de 1500 años, y que ahora va empezando a salir a la luz.

Así era la pequeña comunidad que vivió en la cueva de Berció hace 1500 años
Algunas de las monedas del tesoro de Berció durante el proceso de excavación en 2021

El ilustrador Iván Cuervo se puso manos a la obra para devolver a la vida este lugar tan especial. Participa en el proyecto arqueológico por lo que su experiencia sobre el yacimiento es valiosísima como vais a poder comprobar. Tenemos que ponernos en situación. A partir del siglo III d.C. se produce un periodo de inestabilidad en todo el Imperio romano. Para que os hagáis una idea, es el momento en el que se suelen levantar las murallas de la mayoría de ciudades de Hispania.

Así era la pequeña comunidad que vivió en la cueva de Berció hace 1500 años
Algunos bocetos del proyecto. Iván Cuervo

El poder imperial se debilita y las extensa red de ciudades romanas interconectadas de época altoimperial (aproximadamente del siglo I al III d.C.) empieza a transformarse en un mundo más individualizado, donde cada uno «se busca la vida como puede». La amenazas, son varias, el poder estatal es debil, hay una crisis económica, o mejor dicho, varias en distintas provincias romanas y entre otros problemas aparecen grupos armados que reciben el nombre de «bagaudas» en otras partes de Hispania y la Galia, y que se rebelan contra las élites estatales y rurales de las provincias. Entre ellos hay desertores del ejército, colonos que no pueden pagar las rentas, en general todos aquellos a los que un sistema en decadencia va dejando fuera y tienen que huir. Estos movimientos son consecuencia del mundo feudal en ciernes, y van a pervivir hasta bien entrado el medievo.

Te puede interesar   Conferencia "Una aproximación a la arqueología de la Edad del Hierro in territorio Gauzone y su entorno: los territorios fortificados

Tras la excavación del año pasado se nos plantearon dos hipótesis. El pequeño grupo que vivió en este lugar, dos familias de tipo antiguo, es decir, diez o quince individuos, podían ser o bien un grupo de «bandoleros» de se refugiaron en este lugar, y desde el que podrían incluso preparar incursiones por las villas y asentamientos de los alrededores, o bien un grupo de refugiados de uno de estos asentamientos que se tuvieron que fugar en un momento de especial peligro.

Así era la pequeña comunidad que vivió en la cueva de Berció hace 1500 años
Campaña 2022 en Berció. Foto Alfonso Fanjul Peraza

Si pensamos en la primera opción debemos imaginar que en este lugar se refugia uno de estos grupos de individuos al margen de la ley. Lo cierto es que explicaría bastante bien tanto la presencia de un botín considerable como las estructuras que se detectaron durante las excavaciones. Sería un lugar recogido aprovechando la cueva abierta en una de las paredes que el Nalón ha ido excavando a lo largo de miles de años. Hoy en día es casi imposible verlo desde cualquier ángulo debido a la espesa vegetación que ha tomado el monte, pero antaño, hace unas décadas, el ganado subía hasta la cueva, y la ladera que bajaba hasta el río era más practicable, probablemente habría menos árboles, pero sin duda sería un lugar discreto, pero conocido, cercano, pero no visible desde las vías de comunicación.

Así era la pequeña comunidad que vivió en la cueva de Berció hace 1500 años
Infografía descriptiva del asentamiento. Iván Cuervo

Viviría un pequeño grupo de personas, tenían algunas cabezas de ganado, pero hay que imaginar que el ganado no es como el de ahora, son especies más pequeñas, sobre todo el vacuno, así como las ovejas, de tipo céltico, acostumbradas a terrenos duros. El ganado se recogería en la cueva probablemente, por lo que no habría demasiados animales. Más abajo, en el río, aprovecharían los recursos que ofrece el lugar, alimento, agua, etc… En la excavación se documentó uno de los conjuntos más importantes de útiles de pesca de época tardorromana en Hispania, ahora en estudio. Hay plomos de redes, algunos de ellos todavía con enganches metálicos entre ellos, así como otros útiles, incluido un lingote de plomo para la elaboración de este tipo de objetos.

Así era la pequeña comunidad que vivió en la cueva de Berció hace 1500 años
Hacha procedente de la cueva de la Cuesta en Berció. Fotografía A. Fanjul

El grupo que habitó la cueva utilizó un sistema sencillo de pilotes de madera (que dejaron su huella en forma de agujeros de poste en el suelo). Sostienen una plataforma que amplía el espacio habitable. La vida se hace ahí y no tan al interior, que tendría otras funciones, como redil, o almacén. Los restos materiales encontrados nos hablan de armas (una punta de jabalina y un hacha completa), herramientas, etc, así como cerámicas, como terra sigillata hispánica tardía y otras cerámicas más bastas. No hace falta mucho más, quizá tenía una ocupación temporal nada más, estas bandas probablemente recorrían grandes distancias moviéndose de un lugar a otro.

Te puede interesar   Visita a Augusta Emérita
Así era la pequeña comunidad que vivió en la cueva de Berció hace 1500 años
El refugio de la Cuesta en la Tardoantigüedad. Ilustración de Iván Cuervo

El segundo supuesto puede responder a los mismos parámetros de poblamiento pero por causas completamente opuestas. Gente que escapaba de los tumultos en periodos concretos de especial dificultad. Esta zona del Nalón tiene algunos asentamientos astur-romanos de cierta relevancia, así como un castro en los alrededores.

Quizá eran habitantes de los núcleos rurales del entorno, que se refugian en un sitio escondido que conocen, a la espera de que pase el peligro. Se llevarían allí una fortuna en moneda y también algunas de sus pertenencias más preciadas, cabezas de ganado y las herramientas necesarias para sobrevivir una temporada. No me olvido de las armas.

Cualquiera de las dos hipótesis dejaría restos más o menos similares a lo que muestra la cueva en estos dos sondeos, pero quedan aún muchos interrogantes, porque aparece una vértebra humana…

Carmen Alonso Llamazares explicó en la presentación que la vértebra pertenece a un adulto, del que no se puede precisar la edad, pero en la que se detectaron algunos síntomas de desgaste producidos por los años, o por la vida dura. Está claro que no era un joven. También sabe que era un varón de una altura aproximada de 1,75.

La vértebra aparece en un lugar donde se han acumulado distintos materiales arrastrados por procesos kársticos en la cueva. Lo que está claro es que el asentamiento fue una «tumba» en algún momento pero no sabemos cuándo, ni si se podrá datar debido a su estado de deterioro. Sería fundamental buscar este enterramiento.

Las preguntas están ahí. ¿Fueron descubiertos los rebeldes y el lugar arrasado?, ¿Es un individuo enterrado en un momento anterior a la ocupación, cuando ya no queda ni rastro de alguna ocupación antigua?.

Te puede interesar   El Museo arqueológico de Asturias confirma la entrega de los materiales de Treslailesia, Bañugues

Es el cauce del Nalón, en cuyas orillas se han encontrado restos desde el Paleolítico en adelante… la historia de La Cuesta, en realidad no ha hecho más que asomar a la luz de la Arqueología.

Así era la pequeña comunidad que vivió en la cueva de Berció hace 1500 años
De izquierda a derecha. Alfonso Fanjul Peraza, Carmen Alonso Llamazares e Iván Cuervo Berango. En la presentación de las excavaciones de 2022 en la cueva de La Cuesta.

Artículo anteriorEsto es lo que va a pasar en Lancia en 2023
Artículo siguienteCastro de Peñales (La Peñona). Descubrimos un nuevo asentamiento en Olloniego, Oviedo

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí