Las recientes intervenciones arqueológicas llevadas acabo en El Curuchu, en el concejo de Lena, han permitido documentar una estructura defensiva altomedieval que creo que tiene una gran relevancia histórica: una torre datada en el siglo X, levantada en un momento de fuerte inestabilidad política y militar en el noroeste peninsular.
La excavación, desarrollada hace unas semanas con la participación de un equipo multidisciplinar de arqueólogos e investigadores dirigido por Alfonso Fanjul Peraza, ha puesto el foco en los restos de una construcción y el entorno que habría formado parte de un sistema de vigilancia y control del territorio en un momento clave para la historia de Asturias.
Las dataciones sitúan la estructura en un contexto marcado por las incursiones y tensiones fronterizas del periodo final del Reino de Asturias y los inicios del reino leonés, en el que tienen lugar acontecimientos que ponen en peligro la estabilidad del territorio astur, como las campañas de Almanzor en León. Entre 977 y 1002, dirigió más de medio centenar de expediciones de saqueo sobre los territorios leoneses.

Lo cierto es que la posición estratégica del enclave, dominando visualmente el entorno y los pasos naturales de la zona, pone de manifiesto que se trataba de un punto de observación y defensa. Los trabajos arqueológicos han permitido identificar elementos constructivos que apuntan a una arquitectura militar adaptada al relieve, en un espacio de enorme potencial para comprender mejor la articulación del territorio altomedieval asturiano. Este tipo de hallazgos ayudan a completar el mapa de fortificaciones de montaña vinculadas a la protección de rutas y comunidades locales.
Más allá del valor material de los restos, esta intervención aporta una nueva pieza para reconstruir la historia de las comunidades que habitaron y defendieron estos territorios hace más de mil años.

Haber podido formar parte de esta excavación ha sido, además, una experiencia especialmente enriquecedora: no solo por el valor del descubrimiento, sino por la oportunidad de contribuir directamente al estudio y puesta en valor de un patrimonio que sigue ofreciendo respuestas —y nuevas preguntas— sobre nuestra historia.
La intervención forma parte del proyecto Pintaius, promovido por el Ayuntamiento de Lena y dirigido por Jorge Oca. Busca promover el conocimiento de la historia del concejo a través de las fortificaciones que jalonan este espacio de la montaña central asturiana.


