Recientemente ha sido publicado un nuevo artículo que aborda el problemático origen de las dos piezas excepcionales descubiertas en el Picu Las Torres, en Ribadesella. El objetivo del trabajo de Mª del Carmen Calderón Berrocal1, no es presentar nuevos datos arqueológicos, sino contextualizar el hallazgo dentro de las redes de intercambio y de la evolución del armamento europeo durante el Bronce Final y la Primera Edad del Hierro y, en realidad, parece más un análisis divulgativo del artículo original de M. A. de Blas Cortina y Ángel Villa Valdés2.
Parte de las características de la fabricación de los cascos, es decir, láminas de bronce martilladas, la presencia de remates apicales y elementos tubulares laterales, las diferencias constructivas entre ambos ejemplares, el empleo de bronces plomados en determinados componentes y la cronología propuesta a partir de los análisis realizados, situada entre los siglos VIII y V a. C.
A partir de esta síntesis, es cuando el artículo desarrolla una interpretación más amplia de su contexto cultural. Y es que en el estudio de Villa y De Blas, aparece una afirmación que resultó un tanto sorprendente. «Según Ángel Villa, coordinador del equipo de investigación, los cascos de Ribadesella, rematados con cuernos, eran semejantes a otros hallados en el noroeste de Francia, Bélgica y el oeste de Alemania. Sin embargo, «dado que su genealogía no puede confirmarse», consideraba que su origen debía adscribirse al ámbito cultural mediterráneo.»
Es aquí donde Calderón difiere del artículo orignal. Subraya la importancia de las conexiones con la Europa centro-occidental, especialmente con el mundo de Hallstatt, los Campos de Urnas y los cascos del tipo Biebesheim, proponiendo que los ejemplares asturianos deben entenderse dentro de un marco tecnológico y tipológico de alcance continental más que mediterráneo. De hecho, el artículo concede un notable protagonismo a la evolución de las panoplias europeas desde el Bronce Final hasta La Tène, estableciendo comparaciones con diversos tipos de cascos alpinos, etruscos y celtas. La autora plantea que algunos rasgos formales de los cascos asturianos no deben interpretarse únicamente desde una perspectiva tipológica, sino también funcional y tecnológica, insistiendo en la necesidad de valorar los conocimientos de los artesanos y la adaptación de las técnicas metalúrgicas a diferentes contextos culturales.
Uno de los ejes principales del trabajo es la hipótesis de que las antiguas rutas de trashumancia y de circulación de metales pudieron desempeñar un papel relevante en la difusión de tecnologías, estilos y objetos de prestigio entre el suroeste peninsular, la Meseta y la fachada cantábrica. En este contexto, la autora concede una importancia destacada a Extremadura y a las estelas decoradas del Bronce Final, interpretando que la iconografía de los cascos con cuernos representada en dichas estelas podría guardar relación con la tradición tecnológica a la que pertenecerían los ejemplares de Picu Las Torres.
En conjunto, el trabajo puede entenderse como una reflexión interpretativa que amplía el debate abierto por Villa y De Blas. Mientras las descripciones técnicas reproducen fielmente las conclusiones del artículo de Zephyrus, las interpretaciones sobre las redes de contacto y la procedencia cultural de los cascos representan propuestas cuya confirmación requerirá el apoyo de nuevas evidencias arqueológicas.
Os dejo enlace al artículo original
- Berrocal, M. D. C. C. (2026). Cascos de bronce tipo Picu Las Torres. Tabularium Edit, 1(13), 207-214. ↩︎
- Villa Valdés, A. y De Blas Cortina, M. A. (2023). Los cascos de bronce del Picu Las Torres (Ribadesella, Asturias): aportación al conocimiento de los sistemas defensivos protohistóricos peninsulares. Zephyrus, 91: 7-50 ↩︎


