En esta fotografía de un componente de la asociación Boquique vemos una de las formas posibles de poner el sagum. Foto: Irene Salgado

Hoy me detengo en una de las pocas prendas utilizada por los astures de las que nos ha llegado una referencia histórica. Se trata del sagum o sagos, que es mencionado por Estrabon en su descripción de los pueblos del norte de la península ibérica. Se trata, como veremos, de una prenda que resulta indicada para el clima atlántico y para la que contaría con materia prima local según los restos de fauna recogidos en castros astures.

En Hispania lo usaban los pueblos del norte y los celtíberos. Estrabón (Geo. III, 7) dice: «Los hombres van vestidos de negro, llevando la mayoría el sagum , con el cual duermen en sus lechos de paja […]». Era tan efectiva para combatir los fríos del norte peninsular que el ejército romano lo adoptó para su indumentaria. Sobrevivió al final de la época romana y pasó a la medieval. De su nombre derivan palabras como «sayo».

Pero qué es un sagum.

Podríamos definirlo como la prenda, de lana basta, que se colocaba por encima del resto de prendas y que se sujetaba con una fíbula. Las referencias que encontramos sobre esta prenda en los autores clásicos nos dicen que la usaban en Iberia, la Galia y Germania, además de en otras partes de Europa. Generalmente se le atribuye un origen celta, ya que la palabra «sagos» proviene de esa lengua. Aun así, con más o menos variaciones está presente en muchas culturas de la Antigüedad.

Se trata por tanto de una especie de manta que servía de abrigo envolviendo al individuo que la sujetaba con una fíbula sobre el hombro derecho. Se utilizó desde los siglos anteriores al cambio de era hasta el periodo medieval, incluso algunas variaciones de esta prenda se han usado hasta casi la actualidad.

Sagum celtibero. Imagen. Numanciamultimedia.com

Como dije más arriba hay distintos tipos de sagum, el otro más conocido, aparte del hispano es el galo. Se diferencia sobre todo en el uso de color en el tejido del mismo, y que de la lectura de algunas fuentes (Polibio sobre todo) se deduce que podría haber uno más grueso y otro más fino para su uso en distintas épocas del año. El de los hispanos era único como veremos ahora.

Te puede interesar   La estela de Duesos

Color, forma y tamaño

De la cita de Estrabón se ha deducido que era de color oscuro o negro, liso, sin decoración rayada, lo que lo diferenciaría del sagum galo, tejido en franjas y cuadrados de distintos colores. Volviendo al hispano, la lana negra era probablemente abundante en el norte. Precisamente las razas autóctonas, de las que las variedades xalda, por ejemplo, son descendientes, tienen ese color, a diferencia de otras razas de ovejas de la península. Hay varias citas que así lo afirman, siendo el sagum ibérico o celtibérico negro, sin tintura posterior.

Por las fuentes escritas que hacen referencia al sagum galo o al de los celtas peninsulares, sabemos que debía tener una forma cuadrangular. Es un tema del que se ha ocupado Carmen Alfaro 1 en un fantástico trabajo que os dejo en la bibliografía también García Cabo 2 que ha llevado a cabo trabajos de experimentación textil con este tipo de prendas.

Carnero de Xalda. Foto Gema Sánchez


La autora especula con la posibilidad de que el sagum fuera una pieza cuadrada que se llevara doblada a la mitad, con lo que duplicaría el grosor y su capacidad de abrigo, sirviendo desplegado para otros usos (por ejemplo el que menciona Estrabón, de envolverse en él para dormir).

En cuanto al tamaño Alfaro propone casi dos metros de tela para el hispano, de ahí que defienda el uso de costuras para unir distintas piezas de tela ya que un telar de esas dimensiones no sería viable. Existe además una cuestión técnica. En la Antigüedad se usa el telar vertical, que condiciona el ancho de las piezas al ancho del propio telar. Una medida aproximada podría ser de 2.25 metros de alto por 1,80 de ancho. Tiene sentido ya que una prenda de un tamaño menor, como se ha propuesto por ejemplo, que no pasara por debajo de las rodillas, no cumpliría la función de servir para taparse durante el sueño que nos describe Estrabón.

Te puede interesar   El papel de las lanzas en el armamento astur

Cómo se viste un sagum

Por las artes plásticas como la escultura, tenemos ejemplos de uso de esta prenda, y sabemos que se sujetaba sobre el hombro derecho con una fíbula. El otro lado se pasaba por debajo del brazo izquierdo para dejarlo libre. En algunos ejemplos de escultura se ve que los hombres que lo portan lo pasan también por encima del hombro izquierdo, seguramente para favorecer la libertad del mismo, por lo que no es descartable que se pudiera utilizar de distintas maneras según las necesidades. Por ejemplo no parece lógico pasar por debajo de la axila una prenda de abrigo en un día frío.

Sagum hispanicum (Alfaro, 1992)

Todas estas prendas destacan por una sencillez bastante notable. Para su confección se usaban piezas de formas simples, que eran las más sencillas y sobre todo eficientes de fabricar con los telares de la Prehistoria reciente. Debemos pensar en el uso de costuras para ampliar el ancho de estas prendas, pero no en cortes complejos que provocarían una pérdida de material así como aumentarían la dificultad de fabricar la pieza.

Por tanto con pliegues y una fíbula es relativamente sencillo vestir a un individuo y que esté preparado para combatir el frío o la humedad tan característicos de los distintos ambientes del norte peninsular.

Cuánto valía un sagum en época romana

Debemos pensar que era una pieza laboriosa de fabricar, tanto por las dimensiones como por el tratamiento de la materia prima. Manuel García Cabo calculó en 145 días de trabajo completo (874 horas) la elaboración de esta prenda. Si en otro lado hablamos del elevado precio de la lana astur, podemos imaginar que no sería barato. No tenemos referencias exactas del precio pero sí de otros, como el africano, que valía 500 denarios, y el galo 2000. Lógicamente el precio dependería, como apunta Alfaro, de la calidad de la lana, los acabados, etc…

Te puede interesar   ¿Cuántos castros hay en Asturias? (y por qué)

Notas al pie y bibliografía

  1. Alfaro, C. (1992). Sagum Hispanum. Morfología de una prenda ibérica. Homenaje a Enrique Plá, Valencia, 373-379.
  2. Cabo, M. G. (2020). Sagum hispanum. Una aproximación experimental a la producción textil en época romana. Arqueología y Territorio, (17), 103-120.
Artículo anteriorEstas son las directrices del acondicionamiento del castro de Mohías para ser visitable en 2023
Artículo siguienteEl proyecto de restauración y apertura de la Era del Moro, León. Puesta en valor de la muralla tardoantigua

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí