Picu'l Castru. Caravia. Asturias. Foto Google Maps

Dentro del mapa de poblados fortificados en la Asturias actual destaca un vacío en la parte oriental de la región para el que la arqueología no tiene aún una respuesta. Además por otro tipo de hallazgos arqueológicos, como los de la sima de la Cerrosa, en Suarías, sabemos que estos lugares estuvieron habitados.

Lo que parece claro es que no lo estuvieron de la forma en la que se ocupó el territorio en los territorios centrales y occidentales de la región, que responden claramente con el modelo que llamamos «castreño». El paisaje es diferente, con la caliza como elemento predomintante del entorno, y también con acusados desniveles dentro de un paisaje de montaña que se sitúa muy próximo a la mar.

En los últimos años se han identificado varios recintos fortificados en esta zona, que aún esperan una intervención arqueológica que refrente su ocupación y el periodo en el que tuvo lugar. En este sentido es de destacar el trabajo del equipo que está detrás de Arqueoastur, que es quien firma el artículo1 que comento en este artículo.

Los recintos fortificados en corona en el oriente de Asturias. Una interesante reflexión funcional
Castros de Asturias. Basado en Fanjul Peraza, 2006.

En esta reciente publicación en la revista ArkeoGazte, plantean una serie de cuestiones sobre esta tipología de asentamientos fortificados. Hay que tener prudencia a la hora de calificarlos como castros, o aldeas fortificadas, en sentido estricto. Primero porque no se ha excavado en ellos (al menos en los de más reciente inclusión en el Inventario de Patrimonio Cultural de Asturias), el segundo porque en muchos de ellos la habitabilidad sería francamente difícil. Son lugares en corona, es decir, en lo alto de promontorios de forma más o menos cónica y elevada pendiente. Pequeños espacios como para contener una comunidad estable y con el problema de no contar con agua cercana en la mayoría de casos. En resumen, no resistirían el más mínimo asedio. Por ello, en el artículo se plantean diversas posibilidades respecto a su funcionalidad, desde centros ceremoniales, explotaciones mineras, etc…

Los recintos fortificados en corona en el oriente de Asturias. Una interesante reflexión funcional
Planta del Picu’l Castru de Caravia. Aurelio de Llano, 1917

En mi opinión tenemos que dejar de buscar castros al uso en el oriente de Asturias y empezar a buscar distintas maneras de ocupación del territorio que no nos habíamos planteado hasta el momento. Sabemos que los luggones, cercanos a la ría de Villaviciosa todavía viven en poblados castreños, pero que cerca empezamos a tener otras formas distintas de poblamiento. Por ejemplo en el Picu’l Castru de Caravia, que aparece referenciado en este artículo y que tiene unas características diferentes de los asentamientos cercanos citados anteriormente, más próximos al modelo de lugares fortificados descubiertos recientemente en la zona.

En esa línea trabajaban este verano en el asentamiento de Antrialgo en Piloña, donde se mencionaba que no era un castro al uso, pero en el que se documentan cerámicas de la Edad del Hierro y cabañas elípticas de ese periodo.

En Cantabria pasa algo parecido, siendo costa de la la parte occidental de la provincia el lugar donde menos asentamientos hay detectados hasta el momento continuando el «vacío» del oriente de Asturias.

Los recintos fortificados en corona en el oriente de Asturias. Una interesante reflexión funcional
Mapa de castros en Cantabria basado en la información de Castros y Castra en Cantabria. Imagen de historiadecantabria.blogspot.com

Las reducidas dimensiones de estos espacios de los que habla el artículo quizá nos deban hacer pensar en una subordinación respecto a lugares de concentración principales que quizá no estén ni en las alturas, sino en la costa. Por ejemplo las fuentes nos hablan de que la ciudad principal de los Orgenomescos, que habitarían este espacio es un puerto, Vereasueca. Su civitas, Orgenomeskon, parece la típica referencia a poblaciones dispersas más que a un asentamiento principal. Algo parecido pasaría con los luggones y Noega, que por cierto, es la gemela de otra Noega Ucesia que debería encontrarse en el oriente de Asturias, del lado Cántabro y que no se ha localizad por el momento.

Si no son castros ni aldeas, pueden ser recintos temporales para proteger a los rebaños en tránsito, por ejemplo. Es un uso similar al que se le está dando ahora a algunos de esos recintos, cuyos cierres de piedra son recientes y corresponden a la actividad ganadera. Es imprescindible tener la mente abierta a distintas interpretaciones y formas de ocupación de estos castros en corona.

Como veis, se trata de un artículo que ataca de lleno uno de los «enigmas» de nuestra Edad del Hierro en Asturias, y para el que toda aportación siempre es bienvenida. Os dejo la referencia bibliográfica

Notas al pie y bibliografía

  1. Pérez-Fernández, E., Montes, B. G., & García, R. E. (2022). LA CALIZA COMO ELEMENTO CONFIGURADOR DEL PAISAJE FORTIFICADO EN EL ORIENTE DE ASTURIAS: LOS RECINTOS FORTIFICADOS EN CORONA, REVISIÓN TIPOLÓGICA Y NUEVOS DESCUBRIMIENTOS. ArkeoGazte, (12), 217-240.
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Fon S.P.
Apasionado por la arqueología e historia del pueblo astur. Pateando museos y yacimientos entre el Cantábrico y el Duero. Excavando cuando puedo.

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