Diadema de Moñes. Fotografía Museo Arqueológico Nacional

Hoy nos paramos en una de las piezas cumbre de la orfebrería de la céltica atlántica de Iberia, nuestra famosa diadema de Moñes. Inicialmente atribuida a otros lugares del noroeste las últimas investigaciones ubican su procedencia, ya casi sin duda, en la zona de Piloña, Asturias.

Pero cuando hablamos de esta diadema, ¿de qué hablamos realmente?. Bueno, primero hay que decir que la pieza está dentro de un grupo de 10 descubrimientos, hasta el momento, repartidos entre el centro de Asturias, otra en la parte occidental, atribuible ya a pueblos galaicos, y por último algunos ejemplares del noroeste de Galicia, en tierras de los Artabros.

Las diademas áureas

Lo excepcional de la pieza asturiana, es que es la única de ellas que tiene representaciones figurativas, es decir, formas de guerreros, animales, calderos… mientras que el resto solo tiene motivos geométricos. Tampoco todas tienen el mismo estilo de trabajo, por tanto es muy dificil sistematizar o clasificar los hallazgos, pero sin duda pertenecen a un mismo estilo de orfebrería. Bueno, en realidad a dos, ya que se puede reconocer una escuela asturiana y otra galaica, ambas con sus diferencias pero con muchas características en común.

Se llaman diademas, pero en realidad desconocemos su función 1. Básicamente son tiras de oro de más o menos anchura y con sistemas de sujección a los lados, en forma de ganchos y «ojales» o argollas. Por su longitud, algunas pueden haber tenido esa funcionalidad. Otras al contrario, tienen un tamaño demasiado largo para este objetivo. Tampoco parece que se pueda confirmar la teoría de que tienen un uso solo ritual, ya que algunas presentan bastante desgaste, y parece que se usaron de forma intensiva, otros fueron reparados ya en la antigüedad. Bien hasta aquí lo que han conseguido deducir los arqueólogos (muuuuuy resumido lógicamente. Para más información os enlazo dos documentos que son fundamentales para entender estas piezas y que os van a gustar).

La diadema de Moñes en García-Vuelta y Perea, 2020.
La diadema de Moñes, parece que cuenta una historia. Pero ¿cuál?

Lo primero que tenemos que saber es que la pieza está fragmentada en varios pedazos y que se encuentran repartidos en varios museos actualmente, sin duda porque fueron descubiertos entre finales del siglo XIX y principios del XX. En cada uno de esos pedazos encontramos distintos motivos decorativos (aunque son figurativos los dos) pero también tienen diferente ancho, por lo que algunos estudiosos están convencidos de que en realidad estamos hablando de dos diademas diferentes.

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En una de ellas aparecen motivos de guerreros, que portan calderos, guerreros a caballo y también de animales. En la otra aparecen guerreros portando armas y guerreros a caballo 2. Lo cierto es que las dos parecen del mismo estilo, o taller, o artesano, con lo que se podría explicar la confusión provocada. También puede suceder que la estrecha sea un trozo recortado de la que presenta más anchura. La controversia está servida.

Antes de seguir tenemos que matizar algo importante. No todos los expertos están de acuerdo en que la diadema tenga que tener una interpretación narrativa, es decir, hay quien cree que se trata de una historia y hay quien considera que simplemente se trata de una repetición de varios motivos sin finalidad narrativa, con el objetivo de decorar la pieza sin más.

Los motivos figurativos3 podrían definirse como una procesión de guerreros con cascos de tres penachos, algunos con torques, y repartidos entre los que van a pie y a caballo. Les acompañan animales relacionados con el agua, como aves y peces, probablemente salmones. Algunas de las figuras humanas portan calderos. Y qué significan?

Para algunos autores se trata de un sacrificio, de animales, concretamente de un caballito solitario que aparece en uno de los motivos. Para otros autores puede ser un enterramiento, de un guerrero, y muestra como se arrojan armas al lecho de un río representado por puntos estampados. Personalmente me parece muy acertada la interpretación de Quintela sobre el mito del río del olvido y los guerreros 4. Básicamente viene a decir que se trata de una representación de un mito pan-céltico del paso al más allá de guerreros, que atraviesan el mítico río Lethes (en su forma griega, pero del que existe una versión en lengua celta con el mismo significado). Las series de puntos, los salmones, las aves zancudas, etc. parecen representar un río. La pieza fue hecha entre los luggones o para ellos, un pueblo sin duda céltico, como afirmó en su momento Marco Simón (Simón, 1998)

Reconstrucción del diseño de la diadema de Moñes con los fragmentos que faltan.

Por último otros creen que se trataría de una representación de un culto céltico, una historia como las que nos encontramos en la mitología galesa, relacionados con calderos de la resurrección, a semejanza del ritual del caldero de Gundestrup en el que se representa a Dagda, el dios padre, introduciendo guerreros muertos en el caldero y saliendo vivos. Este mito aparece representado en la tradición de Irlanda y de Britania, y se considera el antecedente pagano de las leyendas del Grial cristiano en Europa Occidental.

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Además de los guerreros estarían representados animales que en su totalidad aparecen en la mitología celta, por ejemplo los salmones, que en la tradición irlandesa significan el conocimiento. Recordemos las leyendas de transmigración como la de Tuan Mac Cairill, y otras leyendas de los Tuata Dé Danaan. También las aves acuáticas, (las vemos con peces en el pico), son personajes frecuentes en las leyendas de las islas.

Por tanto todo apunta a la representación de mitos celtas, en plena edad del hierro ibérica, nuestro pequeño caldero de Gundestrup en el sur de la céltica 5.

No es el objetivo de esta entrada hacer un estudio exhaustivo de la pieza, sino presentaros solo unos hechos y datos que quizá sirvan para que os motive a investigar un poco más. Abajo tenéis bibliografía consultada y recomendada para profundizar más en el conocimiento de esta magnífica pieza de arte astur.

Notas al pie y bibliografía

  1. Cid López, R. M., González Santana, M., & Adán Álvarez, G. E. (2009). El castro de Caravia y la Edad del Hierro en la Asturias oriental: Caravia–Diadema de Moñes-Vadinienses.
  2. Schattner, T. G. (2013). Sobre la interpretación de la decoración de las diademas de Moñes. Palaeohispanica. Revista sobre lenguas y culturas de la Hispania Antigua, (13), 717-752.
  3. Vuelta, Ó. G., & Perea, A. (2001). Las diademas-cinturón castreñas: el conjunto con decoración figurada de Moñes (Villamayor, Piloña, Asturias). Archivo Español de Arqueología74(183-184), 3-23.
  4. Quintela, M. V. G. (1997). Las puertas del infierno y el río del olvido:(un tema mítico céltico en la etnografía ibérica de Estrabón). Gallaecia: revista de arqueoloxía e antigüidade, (16), 145-157.
  5. Simón, F. M. (1998). Heroización y tránsito acuático: Sobre las diademas de Mones (Piloña, Asturias) (pp. 319-348). Ediciones Clásicas.
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