Detalle del fragmento de sítula decorada de Peñales. Estos objetos aunque no son raros, tampoco son muy frecuentes. La decoración de entrelazados circulares es muy típica del ámbito galaico y astur de la Edad del Hierro

Ya está depositado en el Museo Arqueológico de Asturias este fragmento de borde de sítula (caldero de bronce) que procede del castro de Peñales, recién documentado por nuestro equipo. Es evidente que esta es la llave que nos dio la confirmación exacta de que había un asentamiento en este lugar.

De momento os enseño este fragmento decorado que tiene unos patrones de entrelazados muy típicos del arte castreño. (A mi me gusta la definición de cultura castreña para divulgar, no sé a vosotros).

Se trata de objetos que tienen en su superficie una decoración de bandas paralelas que suelen encerrar botones en medio de círculos. Hay muchos ejemplos de este tipo de decoración en Asturias, Galicia, León, etc… extendiéndose hasta el mundo lusitano.

Este tipo de recipientes, tendrían una forma de caldero con asas y anillas, con un pie que lo sujeta. Aparecen representados, o al menos eso se cree, en la metalurgia castreña, como la Diadema de Moñes, cuyo fragmento os añado aquí, y algunas hachas votivas descubiertas en el ámbito galaico.

El borde de sítula del castro de Peñales (La Peñona)
Sítulas de la Diadema de Moñes, izquierda y de hacha votiva de Lalín, derecha. (Seoane, 2017)

Se considera que es un fenómeno representativo de la metalurgia castreña. Estos objetos tienen una decoración muy peculiar, en forma de bandas o metopas que rodean a botones o círculos y que aparece representada en otro tipo de soportes, como piedra, arcilla, etc…

Sabemos además cómo se fabricaban ya que han aparecido moldes cerámicos con esa decoración que nos indican que eran fundidos en piezas y luego unidos remachados en frío.

El borde de sítula del castro de Peñales (La Peñona)
El mismo motivo en Llagú. Museo arqueológico de Asturias

Sus antecedentes directos son los calderos atlánticos de los que en la Península ibérica tenemos varios ejemplos, algunos de ellos en el área astur, como el de Lois, pero estas piezas son distintas, más tardías, con un auge en el siglo I a.C. y un posible origen a mediados del primer milenio a.C.

Te puede interesar   Los cascos de Ribadesella en el boletín nº195 del RIDEA

Su área de dispersión1, al comienzo de la investigación se circunscribía a la zona de Santa Tecla, pero pronto se encontraron paralelismos en otras zonas más al este, en territorio astur, aunque vinculados al área galaica.

El borde de sítula del castro de Peñales (La Peñona)
Moldes cerámicos para la fabricación de este tipo de objetos. Castro de Chano. Museo de León

Esta pieza está dentro de las más orientales que se han descubierto hasta el momento, formando un conjunto con las de la Campa Torres y el Picu Castiellu de Siero2

Nos han pedido que no la publiquemos completa hasta que salga el artículo, así que os paso un detalle de la decoración.

El borde de sítula del castro de Peñales (La Peñona)
Detalle de la decoración de la sítula de Peñales, Olloniego. Asturias.

Notas al pie y bibliografía

  1. Burgos, F. A. (2017). SÍTULAS Y BANQUETES DIVERGENTES EN EL MUNDO CASTREÑO DEL S. I AC. Conimbriga56, 41-73.
  2. Seoane Novo, C. (2017). Sítulas de bronce y barro en la Edad del Hierro del noroeste peninsular: motivos, técnicas y patrones decorativos. Investigaciones arqueológicas en el valle del Duero: del Paleolítico a la Edad Media: actas de las V Jornadas de Jóvenes Investigadores del valle del Duero. Del Paleolítico a la Edad Media, Glyphos Publicaciones, 192-206.
Artículo anteriorLas leyendas del Castiellu de Alesga
Artículo siguienteUna historia en torno a la lápida de Cofiño

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí