Las estelas funerarias son monumentos que se erigían en memoria de un pariente, amigo, señor, etc. en el que se inscribía una dedicatoria. Lo que sigue siendo en la actualidad una lápida. Entre los astures se utilizan estelas funerarias con inscripciones en latín, por tanto sabemos que son de época posterior a la conquista. Hay una línea de investigación que plantea que esta costumbre ya estaba entre los pueblos prerromanos peninsulares, y que vive su esplendor adaptándose a los nuevos gustos.

Todas ellas siguen un patrón más o menos establecido, con una fórmula dedicada a los Dioses Manes, los datos del difunto o difunta, con su afiliación, y quién se la dedica. Hace poco por ejemplo vimos la de Bodocena, que llegaba al Museo Arqueológico de Asturias.

Así eran las tumbas con estela funeraria
Estela de Bodocena. Museo Arqueológico de Asturias.

Pero estoy seguro de que muchos de los lectores os preguntáis algo más. Cómo era el enterramiento. Si nos fijamos en un cementerio actual, vemos que la lápida se sitúa a la cabecera y a los pies se sepulta al finado. Pues bien, en ese tiempo se hacía de forma muy similar.

En la foto de abajo veis una reconstrucción de una tumba con lápida funeraria que tienen en el Museo de Arte romano de Mérida. Me pareció un recurso didáctico muy bueno, que debería estar en todos los museos para que los visitantes se hicieran una idea de lo que están viendo.

Así eran las tumbas con estela funeraria
Recreación de una tumba de «cista» con su estela funeraria, proveniente del Museo nacional de arte romano de Mérida.

Como podéis ver, se trata de una tumba de incineración. En ella se depositaron algunos objetos de la vida cotidiana de la persona así como las cenizas. Os dejo un paper 1 donde se habla de esta tumba, que existió realmente, y que ahora se encuentra expuesta en el museo.

Te puede interesar   El mundo funerario protohistórico en las cuevas. Una nueva frontera para la arqueología astur

Posteriormente aparecen otro tipo de enterramientos, sobre todo en época tardoantigua, en la que las tumbas ya son de otra manera. Se construyen auténticos sarcófagos hechos de tegulae. Son por ejemplo los que vemos en la necrópolis tardo romana de Paredes, en Siero, en el parking de Parque Principado.

Así eran las tumbas con estela funeraria
Tumba recreada de la necrópolis de Paredes, Siero.

Generalmente las salas epigráficas con simples muestrarios de inscripciones, que por cierto son muy útiles para el investigador, pero para el visitante que no sabe latín ni epigrafía simplemente son un rollo (o si no lo son, al menos pierden parte de su sentido original, al no poder hacerte una idea de lo que realmente estás viendo).

Sin embargo estamos ante una de las manifestaciones culturales más íntimas que nos ha sido transmitida de nuestros antepasados por la arqueología. El recuerdo de la muerte. Por tanto poder tener ante los ojos una representación completa de la última morada de los restos funerarios, en este caso de una mujer, vale más que mil descripciones que os haga.

Notas al pie y bibliografía

  1. Pérez, J. M., BARRERO, P. D. S., & Edmondson, J. (2004). Un enterramiento de incineración con estela de granito fechado en el s. I d. C. documentado en el entorno viario del Circo romano de Augusta Emerita. Mérida, excavaciones arqueológicas, (10), 509-521.
Artículo anteriorUnas notas sobre la presentación de los tres últimos años de excavaciones arqueológicas en Lancia
Artículo siguienteLos cascos de Ribadesella en el boletín nº195 del RIDEA

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí