Vista aérea de Cueto Tablao utilizando Google Earth

Hoy se hace público en el BOPA un paso definitivo para la protección de este castro de reciente catalogación en Villar de Vildas, Somiedo y por el que se establece su entrada en el Inventario de Patrimonio Cultural de Asturias así como la implantación de medidas de protección provisionales del emplazamiento.

Seguro que Villar de Vildas te suena más cuando ves esta imagen de abajo. Se trata de la braña de La Pornacal, ubicada en el entorno de esta población de la montaña asturiana, un lugar donde las cabañas de techo vegetal aún subsisten.

Villar de Vildas (Somiedo) ya tiene castro. Cueto Tablao
La Pornacal. Foto M. Modino. Turismoasturias

La descripción del asentamiento en el Boletín es la siguiente:

«El castro de El Cueto Tablao ocupa un agudo y pequeño cerro cónico sobre la margen izquierda del río Pigüeña, en la base de la larga ladera que desciende de la sierra de Cereizales, siendo su cota culminante 1.098 m s.n.m.

El promontorio se une a la ladera por una breve collada de unos 20 m de ancho que, si bien en la actualidad no muestra indicios de un rebaje antrópico, es evidente su uso como foso natural, pues sobre ella se levanta el vigoroso talud vertical que define la fortificación. Este último, con un altura de 4 a 5 m sobre la depresión, cubre todo el frente del cerro y se prolonga de forma arqueada por el costado S y un tanto por el septentrional, sumando una longitud de unos 150 m. El talud debe ser terrero, pues no se observa ningún derrumbe de piedra, aunque este pudo ser utilizado en algunos cierres y cabañas próximas, en tanto en el collado ser limpiado para el aprovechamiento como pradera.

Villar de Vildas (Somiedo) ya tiene castro. Cueto Tablao
Ficha del castro de Cueto Tablao en el Inventario de Patrimonio Cultural de Asturias

El talud remata en todo su recorrido en una explanada de entre 4 y 6 m de ancho que debió acoger la principal zona de hábitat. Por detrás prosigue la pendiente ascendente hasta que algo por encima se define una nueva plataforma con un curso paralelo a la precedente, si bien más corta a causa del estrechamiento del espacio. A continuación el cerro culmina unos metros más arriba en una cumbre redondeada hoy ocupada por un denso bosquete. A lo largo de la ladera parece que ambas terrazas estaban unidas por una rampa oblicua.

Debe agregarse que la rasante de la collada se extiende por el lado S, como solución de continuidad, en una terraza desahogada de unos 10 m de anchura que en su extremo oriental retrepa hacia el cerro. Su lado externo está cortado por un pronunciado talud que acaba embebido en la ladera. De la parte próxima a la collada arranca una rampa, reactivada modernamente, que asciende a la primera terraza por el ángulo SO del talud sirviéndose de un retranqueo de éste. La situación de esta plataforma en el mismo plano que el collado y bajo el talud del recinto del castro, lleva a suponer que corresponda a un espacio complementario relacionado también con el acceso al recinto, no pudiendo excluirse que obedezca a una ampliación del diseño original. Las evidencias, por tanto, reducen el espacio de ocupación a las dos plataformas concéntricas, ocupando la inferior 1.000 m² de superficie y la superior unos 500 m², siempre en un cálculo muy aproximado. El área útil podría duplicarse con los cerca de 1.400 m² de la comentada terraza anexa por el lado S. El resto del perímetro del cerro, por los frentes oriental y septentrional, no ofrece indicios constructivos, en gran medida innecesarios por el pronunciado desnivel que aboca al fondo de valle.

Sin perjuicio de cultivos de ladera, el poblado podía disponer de los terrenos que bordean la vega del río Pigüeña, en especial en el pequeño anfiteatro que se abre por su base septentrional, aunque una vocación pastoril está más en consonancia con el medio, debiendo de anotarse su dominio de los accesos a los puertos que, cerrando el valle, permiten cruzar la Cordillera y de cuyo antiguo aprovechamiento dan constancia algún túmulo neolítico y varias brañas.

El topónimo “El Castro”, que las últimas ediciones del Mapa Topográfico Nacional asignan al emplazamiento, no ha sido ratificado por los informantes de Villar de Vildas que fueron interrogados.

Referencia de catálogo: Jorge Camino Mayor.»

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Fon S.P.
Apasionado por la arqueología e historia del pueblo astur. Pateando museos y yacimientos entre el Cantábrico y el Duero. Excavando cuando puedo. Divulgando desde hace más de 20 años.

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