La sima de La Sobia, situada en el concejo de Teverga, vuelve a convertirse este año en escenario de una investigación arqueológica. El pasado 23 de mayo dio comienzo una nueva campaña de excavaciones dirigida por el arqueólogo Alfonso Fanjul Peraza, en la que participa de forma permanente la Universidad de Kiel (Alemania), representada por los investigadores Ben Krause y Almut Lebel.
El yacimiento fue descubierto en 2021 durante las labores de prospección arqueológica desarrolladas en la sierra tevergana. Desde entonces, diversos estudios han permitido documentar en el interior de la cavidad un extraordinario conjunto de restos humanos y animales que abarcan varios milenios de historia.
Los primeros análisis revelaron la presencia de abundantes restos de fauna datados desde el Neolítico, junto con varios individuos humanos pertenecientes a distintas épocas. Entre ellos destaca una mujer de la Edad del Hierro y al menos dos individuos de época asturromana, fechados a comienzos del siglo II d.C. Estos hallazgos han convertido a la sima en un enclave excepcional para investigar las formas de vida, la alimentación y el aprovechamiento de los recursos en las montañas asturianas a lo largo del tiempo.
Las investigaciones realizadas hasta la fecha, que han incluido estudios de ADN antiguo, análisis de dieta y dataciones radiocarbónicas, han proporcionado una valiosa información sobre las poblaciones que habitaron o frecuentaron este territorio. Los trabajos han contado con el apoyo de la Consejería de Cultura, la Fundación Caja Rural de Asturias, el Ayuntamiento de Teverga, ASEAMO y la DOP Sidra de Asturias.
La campaña de 2026 tiene como principal objetivo profundizar en el conocimiento de la estratigrafía de la cavidad. Asimismo, se espera recuperar nuevas muestras humanas y animales que permitan reconstruir con mayor precisión la historia del yacimiento.
Otro de los aspectos más destacados de esta intervención será la incorporación de estudios medioambientales destinados a reconstruir la evolución del paisaje de montaña en Asturias. Estos análisis permitirán conocer mejor las transformaciones del entorno natural y su relación con las comunidades humanas que ocuparon la región durante la Prehistoria y la Antigüedad.
En el ámbito internacional, la Universidad de Kiel continuará desarrollando nuevos estudios genéticos sobre los restos humanos recuperados, mientras que especialistas de la Universidad de California se encargarán de ampliar las investigaciones sobre la fauna hallada en la cavidad.



