Llar (hogar) típico de Asturias. Foto CC

Si aceptamos que las religiones antiguas se transforman tras el periodo romano y en la antesala de la Edad Media en una serie de supersticiones y creencias populares, no podemos dejar de fijarnos en una de las creencias más arraigadas en la mitología asturiana como es la del trasgu o trasno como se le conoce en la zona occidental.

Decía Constantino Cabal a principios del siglo XX los asturianos eran ya escépticos respecto a la existencia de esta criatura, y que lo consideraban una creencia de sus antepasados. Sabemos que la sociedad rural asturiana creía en el trasgu todavía en el siglo XVII, por ilustres como el padre Jerónimo Feijoo, quien trata sobre él en sus Cartas Eruditas, intentando aportar luz a una sociedad que todavía tenía fuertes creencias paganas junto a una fuerte fé cristiana. El trasgu sobrevive en la medida en que la sociedad lo necesita para explicar algunas cosas, como el resto de criaturas de la mitología. Vamos a conocerlo un poco mejor. No voy a repetir los cuentos que se han recogido en la abundante bibliografía sobre mitología asturiana desde el siglo XX, pero os añado unos esenciales al final del post.

El trasgu. Descripción en Asturias

En el imaginario popular se trata de un ser de una estatura pequeña incluso para un niño pequeño humano. Aparece siempre caracterizado con ropaje y un  sombrero de color rojo, por lo que le llaman «el del gorru colorau». A veces lo describen con cuernos, y a veces con un rabín. Su rasgo más característico en la tradición asturiana es que tiene en la mano izquierda un agujero que la atraviesa, un rasco común al del norte de Portugal. Veréis que tiene una importancia crucial, pero es una característica que en otras zonas donde aparece este personaje mitológico no se cumple.

Mitología asturiana: El trasgu / trasno
El Trasgu. Ilustración de Alberto Alvarez Peña

Recibe en Asturies diversos nombres. Trasgu, Trasno, Sumiciu e incluso Diañu o diablo burlón. Aunque algunos autores como Cabal creen que se trata de la misma criatura, parece que si analizamos las generalidades de las diversas leyendas, encontramos distintos personajes con atributos entremezclados. Lo mismo sucede en otras tradiciones, como la bretona o la irlandesa, aunque en ellas el personaje parece estar más definido.

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Estrictamente, los cuentos y tradiciones que nos han llegado sobre el trasgu, lo describen con los atributos que os decía arriba. Es quizá en las cosas que hace en lo que se entremezclan sus atributos con los del Sumiciu o los del Diañu, que presentan también sus propias características físicas diferenciadas.

No es un demonio, aunque durante la cristianización de la sociedad tradicional astur se encargara de atribuirle determinadas características que provienen del diablo cristiano. Por ejemplo, en algunos cuentos aparece cojo, según los etnógrafos como Cabal, porque al identificarlo con el demonio, está cojo como él al caer del cielo expulsado por sus maldades. En el norte de Portugal, en Tras os montes, recibe el nombre de  Strego, y también «demonio de la mano agujereada».

Mitología asturiana: El trasgu / trasno
El Trasgu. Ilustración de Alberto Alvarez Peña
El trasgu en la casa

Es  esencialmente, un ser doméstico. Ejerce su poder y se manifiesta casi siempre en el hogar, al igual que el Sumiciu, y a diferencia del Diañu, que al igual que los duendes de otras latitudes se mueve por los campos y caminos. Al pequeño trasgu le agrada vivir entre humanos, y enredar con sus cosas. Además es fiel a la familia, para bien o para mal, claro, y si su actividad es tan insoportable para la familia que tiene que mudarse de casa, él se va con ellos. Una excepción lo constituye el molino ya que en ocasiones tenemos cuentos donde aparece haciendo trasnadas a los que van a moler.

De todas formas no tiene maldad, sino que podríamos decir que es un fastidio. Revuelve la ropa, hace ruidos en el desván, tira las cosas, o las esconde (principal rasgo del Sumiciu), es decir, cuando algo desaparece en casa se le echaba la culpa al trasgu. Nos puede parecer descabellado, pero hoy cuando un cristiano pierde algo le reza a San Antonio, o le ata un nudo sobre los imaginarios testículos de San Cucufato, muy científico todo 😀

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Si se le trata bien es extremadamente ordenado, y cuida las cosas y animales de la casa. Si se le trata mal rompe las cosas, estropea la comida, o roba cosas. De todas formas no es muy exigente y simplemente con dejarle unas brasas junto al fuego para que duerma caliente o alguna pequeña ofrenda en la casa para que coma o beba, se siente agradecido y todo vuelve a la normalidad.

Mitología asturiana: El trasgu / trasno
El Trasgu. Ilustración de Alberto Alvarez Peña
Cómo deshacerse de un trasgu

Como digo, el trasgu no siempre es una criatura entrañable, a veces la vida en la casa se hace insoportable debido a sus trastadas, («trasnadas» se sigue usando en el occidente de Asturies para definir las «trastadas» comunes, equivaldría a decir «trasgadas»). La tradición nos ha dejado algunas instrucciones sobre qué hacer para deshacerse de él ya que, como decía arriba, ni cambiarse de casa sirve para perderlo de vista.

En Asturies, una de las cosas que se hacía era dejarle un montón de maíz o mijo para que lo contara esparcidos por el suelo. El trasgu es muy ordenado y al ir a coger los granos y posarlos en la mano se le caían al suelo, y acababa frustrándose y se iba. En Galicia le arrojan directamente granos para que los cuente. Según dice la tradición, como no sabe contar más de 100 se confunde pasada esa cifra y tiene que volver a empezar, así que se cansa y se va a otra parte.

También se le mandaba dejar blanco el pellejo de un cabritu negro, es decir, hacer cualquier tarea considerada imposible es la mejor manera de deshacerse del personaje y que abandone la casa. El trasgu andaba por los lavaderos frotando la piel hasta que se desesperaba.

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El trasgu en la Europa atlántica

Nuestra criatura doméstica es simplemente una variedad más de toda una familia de seres mitológicos domésticos que aparecen en el continente de Europa con el nombre de Duendes. No es sólo una creencia europea, sino una creencia común en las sociedades tradicionales de todo el mundo. Lo único que presenta una serie de rasgos comunes son algunas características regionales con las que los identificamos en el ámbito europeo atlántico y centroeuropeo.

A mi me recuerda mucho a las andanzas del kobold germánico, incluso hay cuentos sobre él en Asturias y centroeuropa que son literalmente iguales. Quizá se trate de un mito que ha ido adquiriendo características a lo largo de los siglos, y posiblemente se note en él la influencia de los pueblos germánicos de la Península.

De todas formas, en la Europa Atlántica encontramos personajes similares, que trataré en otros post con más profundidas, pero que podríamos enumerar como los korrigan bretones, los leprechaun irlandeses (que por cierto, antes de la politización rebelde del día de San Patricio, vestían de rojo también en vez de verde), los trasnos galegos, o los boggarts británicos.

Mitología asturiana: El trasgu / trasno
Una ilustración antigua de una serie sobre duendes irlandeses. Fijaros en las características que tenían antes de la imagen actual. Gorro rojo y cojera.
Bibliografía recomendada

CABAL, Constantino (1925) Los dioses de la muerte: Mitología Asturiana. Ed. Maxtor (facsímil) [2009].
Martínez, E. (1985) Tradiciones Asturianas – Ed. Everest.
Álvarez Peña, A. (2005) Mitología Asturiana . Ed Picu Urriellu

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