Picu Castiellu, en La Mortera. Ribera de Arriba. Imagen de Google Earth

En breve comienza una intervención arqueológica impulsada por el ayuntamiento y que se va a prolongar durante un mes. El equipo dirigido por Alejandro Sánchez y Juan Muñiz tratará de obtener información de un lugar fortificado que ya fue reconocido por José Manuel González el 7 de mayo de 19611 pero apenas ha sido objeto de investigación. La intervención consistirá en un sondeo de 5×5 metros en la parte alta de la colina donde se encuentra la fortificación.

Picu Castiello es un castro de unos 90m de ancho por 56, en forma ligeramente trapezoidal. Estaría enclavado en las inmediaciones de un ramal de la vía de la Mesa que transcurriría hacia la llanura central asturiana y la costa. En el concejo de Ribera de Arriba hay cinco asentamientos: el castro de Picu Les Pedreres en les Pedreres, Lavarejos; el castro de Picu Castiello, en la Mortera; el castro de Picu Castiello, en el Picu Castiello en la Carrera de Abajo; el castro de El Cueto, en el Sardín; y el castro de Pico Llanza, en Pico Llanza, en el límite del concejo de Oviedo.

En esta zona se encuentra otro castro, el de Picu Les Pedreres, ambos situados en altura sobre el Camín real de la Mesa. En este trabajo de Patricia Herrero 2 sobre las vías de comunicación del Valle del Nalón, comentaba que los dos se comunican visualmente sin problema, lo que reforzaría esa idea de puesto de control. De todas formas, como os digo, la endémica ausencia de dataciones en la mayoría de castros asturianos, lleva a tomar con precaución cualquier hipótesis.

En la carta arqueológica del concejo de Ribera de Arriba se recoge la información siguiente: «La cima del promontorio presenta algunas explanaciones, aflorando en buena parte del flanco meridional del mismo retazos del roquedo calizo. La planta del primitivo recinto es ligeramente trapezoidal, de contornos sinuosos, rehundidos en sus lados mayores. Particularmente llamativa es la gran acumulación pétrea que se encuentra en el flanco oriental, producto del derrumbe de una gran estructura (a caso de la muralla, o de un bastión). Idéntica huella, aunque de menor entidad, se aprecia el lateral opuesto (oeste) donde se observan, aflorando en su extremo meridional, los bloques calizos pertenecientes al paramento externo de la muralla. Un marcado talud artificial delimita el lateral norte del asentamiento.»3

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Notas al pie y bibliografía

  1. González, J. M. (1966). Catalogación de los castros asturianos. Archivum: Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, (16), 255-291.
  2. Sánchez, P. H. (2017). Las Vías de Comunicación en el Valle del Nalón:: desde la prehistoria hasta el Camino de Santiago. In V Congreso virtual sobre historia de las vías de comunicación: 15 al 30 de septiembre de 2017 (pp. 173-199). Archivo Histórico Diocesano de Jaén.
  3. Estrada García, R. (2007). Inventario arqueológico del Concejo de Ribera de Arriba.
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