Algunas de las hachas procedentes del descubrimiento de Langreo. Foto Detección Metálica en Instagram

El descubrimiento se produjo a mediados del mes pasado en Langreo. Un aficionado a la detección de metales exploraba un lugar en el que ya había encontrado otros objetos sin valor. El conjunto de hachas de bronce puede ser el mayor atesoramiento de este tipo en nuestra región.

Algunos de los detalles que publica la prensa esta mañana son interesantes: «Saqué una, pero ya sabía que había más, porque resulta que estaban colocadas, apiladas. Posiblemente, dentro de una caja». 

Es probable que se trate de un ocultamiento provisional, no de un depósito votivo ni nada similar. Es una ocultación de un material valioso que puede ser recuperado en el futuro. Parece que en estos ocultamientos el valor es el del metal en bruto para su fundición posterior. Pero ¿es un ocultamiento antiguo?, es reciente?…

Otra cosa que dice:  Así que, tras cambiar el plato del detector y una hora de excavación, «apareció la primera pieza como a 30 o 35 centímetros de profundidad». Y, así, una tras otra, desenterró diecisiete hachas, las guardó «en una bolsa de tela» y, ya en casa, empezó «a buscar por internet, porque no tenía ni idea de lo que había encontrado».

El problema es que se ha destruido el contexto arqueológico para extraerlas y eso ya no tiene remedio.

El descubridor aparece contando el hallazgo en este vídeo del conocido canal de Youtube Detección metálica.

El conjunto fue entregado al Museo Arqueológico de Asturias, donde están depositadas, y por su parte la Consejería de Cultura ha abierto un expediente para determinar si hay algún hecho que sea constitutivo de delito contra el Patrimonio.

Espectacular depósito de hachas de la Edad del Bronce en Asturias
hachas de bronce atlántico de la colección del Museo Arqueológico de Asturias

En cuanto al debate abierto sobre la detección de metales creo que es más sencillo de lo que se hace creer. Hay una ley de Patrimonio que dice claramente que no se puede utilizar el detector en lugares arqueológicos. Creo que en eso estamos todos de acuerdo. Si este detectorista no estaba en un yacimiento no veo cuál es el problema.

Por otro lado, quizá lo que deban entender algunos detectoristas es que no se debe alterar el yacimiento una vez encontrado el hallazgo. Pongamos el ejemplo de este caso concreto. Una vez que se encuentra la primera, no debes desenterrar las 17, meterlas en una bolsa y luego buscar en Google a ver qué has encontrado.

En cuanto al hallazgo arqueológico no todo está perdido. El conjunto viene a añadir información a la distribución de estos conjuntos en nuestro territorio. Las tipologías pueden estudiarse y también el metal del que están compuestas para averiguar su procedencia.

Las hachas de bronce1  presentan una morfología muy frecuente en la península Ibérica, con dos anillas, y pueden ser datadas a finales del II milenio a.C., y principios del primero. Su uso está relacionado con tareas tanto diarias como bélicas. Las hachas de talón y dos anillas tienen su prototipo original en las islas británicas donde aparecen modelos con una sola anilla lateral. No son infrecuentes los conjuntos de estas piezas que parecen haber sido atesoradas durante el periodo castreño por el valor de su material.

Os dejo una publicación del MAN que os va a gustar si sois aficionados a este tema.

Notas al pie y bibliografía

  1. GALÁN, E., GARCíA-VUELTA, O., & MONTERO-RUIZ, I. (2016). Hachas de talón del Museo Arqueológico Nacional. Catálogo y estudio arqueometalúrgico.
Artículo anteriorEstos son los seis castros del Naranco y necesitan muchos cuidados
Artículo siguienteUn día en Asturica Augusta (ruta romana de Astorga)
Fon S.P.
Apasionado por la arqueología e historia del pueblo astur. Pateando museos y yacimientos entre el Cantábrico y el Duero. Excavando cuando puedo. Divulgando desde hace más de 20 años.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí