Esta mañana el Gobierno del Principado de Asturias informaba de la inversión prevista para los dos yacimientos castreños del occidente asturiano. Los dos enclaves, situados en el valle del Navia han sido claves en el conocimiento de esta cultura en la comarca pero el estado actual de los mismos deja bastante que desear.

El año pasado se viralizaron varias fotos de Mohías en las que la vegetación alcanzaba la parte superior de las estructuras de habitación del castro. Lo que se señaló como un hecho puntual debido a la pandemia rápidamente pasó a ser la imagen del escaso interés de la última administración por el mundo castreño en la región.

Desde la llegada de Berta Piñán a la consejería de cultura se han tomado algunas medidas, unas afortunadas y otras no tanto. Se ha impulsado el estudio del castro de Antrialgo, uno de los últimos en incorporarse al catálogo arqueológico del Principado, sin embargo las actuaciones previstas en el Chao Samartín están provocando el rechazo de expertos y asociaciones internacionales que dan la alerta sobre lo que puede ser el próximo desastre arqueológico asturiano, cuando muchos aún tenemos presente Llagú.

La aprobación de sendos planes directores para Coaña y Mohías hará posible las siguientes medidas:

Coaña. Se van a mejorar los accesos e instalaciones de acogida al visitante del castro, con la renovación de la exposición permanente. Se van a excavar más metros de las defensas de la parte meridional y las zonas empleadas como escombreras, para aumentar el área visitable, que por otro lado va a incluir ya la visita a la acrópolis del castro y lo ya excavado de las fortificaciones meridionales.

El plan incluye siegas estacionales con el objetivo de no dejar en tan lamentable estado como estos años el asentamiento cuando la afluencia de visitantes es menor (que es mi preferida).

Mohías. En este asentamiento la necesidad de intervención es mayor, ya que no ha contado con la protección y popularidad del de Coaña. En este caso está previsto un estudio sobre el espacio ya excavado así como la documentación de los horizontes estratigráficos alcanzados en las últimas campañas de excavación que tuvieron lugar en 1989 de la mano de Elías Carrocera.

Se va a realizar un inventario de materiales recuperados así como su contextualización y restauración en algunos casos.

Es necesaria una consolidación de las estructuras arqueológicas, que visto lo que van a hacer en Chao Samartín me despierta todas las alertas. El proyecto incluye un plan de gestión del castro.

La intervención incluye el saneamiento del cauce fluvial cercano, que siempre es una buena noticia, así como la creación de un aparcamiento para los visitantes. Se prevé la redacción de un plan de promoción turística y cultural y de musealización del mismo. Se va a publicar una monografía divulgativa así como incluirlo en las páginas de promoción turística del Principado.

Conocer es querer, y siempre es bueno que los lugares arqueológicos sean estudiados para darlos a conocer al gran público. En definitiva, parecen buenas noticias.

 

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