Todavía no había tenido tiempo de ir a ver esta magnífica obra de arte que se puede visitar en la vieja Legio. Representa a un personaje importante de esa aristocracia rural de época imperial que equiparon sus villas con objetos suntuarios como este.
De hecho, como en todo, el lujo tiene, entre otras, una función específica, mostrar el poder que tiene quien lo ostenta y en este caso lo consigue. La pieza fue confundida con un busto de Marco Aurelio y con uno de San Pedro, algo vieron en ella quienes la recogieron de la cercana villa de los Villares en Quintana del Marco.
Algo vieron también quienes la sustrajeron y partieron para acabar siendo interceptados por la policía en Andalucía como os conté en este otro post.
La pieza se puede ver en el Museo de León y sólo por eso merece la pena acercarse. Os dejo unas fotos.






