Réplica de un navío fenicio como los que surcarían las rutas del estaño

Es una pregunta que siempre me he hecho. La protohistoria de la península ibérica suele ser parca en fuentes. Es un reparto desigual ya que en las costas sur y mediterránea el contacto con fenicios, griegos y posteriormente cartagineses y romanos salpicó la segunda mitad del primer milenio a.C.  con noticias y referencias. Sin embargo, el territorio central y occidental permanecía en una oscuridad documental hasta casi el cambio de era.

No es extraño por tanto que se califique a estos momentos de siglos oscuros, en los que la única luz que tenemos nos la aporta la arqueología. No obstante, tenemos la suerte de que nos haya llegado alguna información escrita, de hecho, la más antigua referencia es precisamente el documento del que os hablo en este post.

¿La Ora Maritima de Avieno como fuente para el estudio de los astures?

Se han publicado infinidad de estudios y artículos analizando todos y cada uno de los párrafos, os dejo algunos en la bibliografía empezando por el de Schulten1, pero muy pocos haciendo referencia a la costa cantábrica, luego veremos por qué. Quizá uno de los más significativos es la Asturias Protohistórica de Jose Manuel González2, que para el estudio de la primera mitad del primer milenio a.C. de Asturias hace un análisis de esta fuente.

Sin embargo, mi objetivo con este post es extraer la poca información que nos ofrece el periplo sobre el territorio donde encontramos a las gentes que posteriormente conocemos como astures, lejos de interpretaciones historicistas ni étnicas. Es decir, desgranar los datos puros y duros. Os adelanto que es poco lo que se puede sacar en limpio sin caer en la especulación, pero lo poco que nos aporta es sorprendente, y está a caballo entre la leyenda y la información arqueológica.

Un libro de viajes del siglo IV d.C.

Pensaréis que me he equivocado con las fechas si os hablo de siglos oscuros y os menciono un libro de viajes escrito más de 300 años después de que los astures fueran conquistados. No, lo cierto es que Avieno es un compilador de viejas historias que en realidad utiliza a los llamados «interpoladores», como Éforo (siglo V a.C.) que sí que beben de fuentes verdaderamente antiguas, y en el siglo I a.C. otro interpolador del que desconocemos el nombre pero que también aparece citado por otro autor, Escimno.

Avieno, aparte, tuvo a su disposición un compendio de escritos con rutas de navegación así como primitivas referencias históricas y etnográficas como las de Hecateo de Mileto, Escilax, Heródoto o Tucídides. Entre los textos que se interpolan en el periplo está también el viaje del cartaginés Himilcon que navegó al norte en busca de estaño y seguramente pasó por estas costas. Sin embargo lo hace una vez que los tartesios ya no recorren estas rutas por lo que es un añadido posterior.

¿La Ora Maritima de Avieno como fuente para el estudio de los astures?

El relato tiene forma de periplo, es decir un viaje, con la consiguiente descripción de las costas que recorre. En algunos de ellos sólo se habla de puntos útiles para la navegación, una especie de derroteros que sirvan de apoyo a otros navegantes. En este caso tenemos la suerte de que se añaden otros datos, que describen a las gentes y la historia del territorio tierra adentro.

En su excepcional recopilación de fuentes antiguas sobre la península ibérica, Schulten hace un estudio interesantísimo sobre este escrito. De su análisis deduce sin duda que el periplo original en el que se basó Avieno, tuvo que ser Massaliota (es decir de la colonia griega de Marsella) y ser escrito entre el 500 y 537 a.C. aportando varias razones para ello. Las dos más importantes son estas:

-La riqueza de nombres e informaciones que proporciona cuanto más cerca de Massalia discurre la narración. Incluso empieza a ser «esquemática» a medida que se supera el golfo del Tajo, frontera para los navegantes griegos en el momento en que fue escrito.

-La referencia o ausencia de ella a colonias fenicias o que competían con Massalia, o la riqueza de detalles que emplea en las que dependen de ella, etc.

Sin embargo, Avieno no nos proporciona el nombre del navegante que la compuso originalmente. Se ha propuesto que fuera Eutimenes, basándose en que otro autor más conocido, Éforo (uno de los interpoladores como dije más arriba) que solía citar obras de este autor. En 900 años de antigüedad de la fuente, os podéis imaginar que se entremezclan aportaciones de autores posteriores, refundidos de obras, y añadidos más o menos verosímiles. Pero el periplo se considera que nos ha llegado más o menos entero.

¿La Ora Maritima de Avieno como fuente para el estudio de los astures?
Aquí el autor en la Pointe du Raz. Al fondo la isla de Sein.

La  extensión del viaje abarca desde las costas de Bretaña, en Pointe du Raz y la isla de Sein, epicentro de la distribución metalúrgica del noroeste de Francia, hasta la colonia mediterránea. Por otro lado, toda la información que recoge más allá de la desembocadura del Tajo es de «segunda mano», no es fruto de la observación directa, como sucede en todo el trayecto entre este punto y Massalia 3.

¿De quién la recoge?, pues de los navegantes que llegaban hasta esas costas del norte desde Tartessos, que es el eje comercial entre el Atlántico y el Mediterráneo en esos siglos. Los datos de lugares más al norte, como las islas Británicas, parecen ser ya de «tercera mano», es decir, de los navegantes con los que comerciaban los tartesios en el norte. Por tanto Schulten nos habla de tres tipos de fuentes dentro del relato: masaliotas (que llegan hasta el Tajo), tartesios que suben hasta Bretaña y oestrimnios que comerciaban entre Bretaña y las islas.

Descripción y accidentes de la costa cantábrica según la Ora Marítima

Pero vamos con el motivo central de este artículo y una advertencia. Hay varias interpretaciones sobre donde esta Oestrimnia y las Casitérides. Hay una escuela de historiadores gallegos que la ubican allí. La escuela francesa la pone en Bretaña. ¿Quién tiene razón?.

Tucídides y Herodoto dicen que un barco de la época era capaz de navegar a 6 nudos a la hora, es decir recorría aproximadamente seis millas. Avieno dice que de Oestrimnia a la isla Sagrada (Irlanda, que dice está al lado de las islas de los Albiones) hay 2 soles, es decir, dos días completos de 24 horas. El cálculo relativo es sencillo. 48hx6millas=288 millas. Si entre Galicia e Irlanda hay al menos 700 millas, y teniendo en cuenta que los mapas de entonces no podían ser exactos, el resultado es de al menos 400 millas más que las que dice Avieno. No me cuadra.

La distancia entre la isla de Sein, donde Schulten decía que se producía el intercambio hasta la costa suroeste de Irlanda es de 260 millas náuticas lo que encaja casi perfectamente con el cálculo de 288 millas anterior. Bueno, es sólo mi opinión.

¿La Ora Maritima de Avieno como fuente para el estudio de los astures?
Ruta del periplo massaliota. Créditos en la imagen

Suponiendo por tanto que el periplo empieza en Bretaña y no en Galicia, es interesante percibir cómo el autor original divide la península ibérica a la medida de un navegante. Lo mismo que en tierra se utilizan ríos o montañas para delimitar espacios étnicos y territoriales, en la mar utiliza como referencia los cabos principalmente, luego las montañas y desembocaduras de los ríos.

Divide el viaje en varias costas. La Oestrimnia, Ofiusa, etc… En referencia a la costa cantábrica, a la que no da un nombre específico, la sitúa entre el cabo de Venus (se cree que es Higuer, en Hondarribia) donde dice que hay dos islas desérticas, y el cabo Aryium o Arvio (Ortegal, en el norte de Galicia) del que dice específicamente que está orientado al norte. Entre ellos está toda la costa donde habitan los pueblos de los que medio milenio después encontramos a  várdulos, caristios, autrigones, cántabros, astures y galaicos. Esta costa, como digo más arriba era recorrida por los tartesios en sus naves, parece por tanto que los oestrimnios (bretones) no llegaban hasta aquí, ni los griegos subían más allá del Tajo.

Los nombres de los cabos son llamativos. El Aryium recibe el nombre de la tribu que lo poblaba, mientras que el de Venus, es la traducción al griego, y posteriormente al latín con Avieno, de una diosa indígena, una Venus del mar, protectora de los navegantes.

Evidememente no indica todos los cabos. Es notable la ausencia de Cabo Peñas, precisamente entre los Astures, y uno de los más prominentes de la costa con un fondeadero de esa época, precisamente en un tramo largo que no ofrece muchos puntos de abrigo. Lo mismo que rías como la del Eo, Avilés, o Villaviciosa. ¿Podemos pensar que no comerciaban en estas costas?, lo veremos más adelante, pero sirva de referencia que los navegantes fenicios no gustaban de rías donde las barras de arena pudieran hacer embarrancar, ni de puertos difíciles. Eso reduce mucho las posibilidades de atraque seguro.

El periplo nombra otros accidentes geográficos. Esta costa está dentro del golfo de Vizcaya que refiere vagamente a él como atlanticus sinus, como «un gran golfo de extenso mar hasta Ofiusa» (que parece que ocupa desde el Tajo hasta Galicia). Además su arranque en el cabo de Venus, está muy cercano al itsmo que separa la península del resto del continente, que también es mencionado.

Referencias tempranas a las gentes que pueblan estos sitios en el siglo VI a.C.

El periplo nos cuenta que Ofiusa (aproximadamente la mitad norte de Portugal y Galicia en tiempos del periplo) era conocida como Oestrimnida, por el nombre de los habitantes de esa tierra. Son los mismos oestriminios que se encuentra en Bretaña, con lo que parece hacer referencia a un gran territorio entre Bretaña y el Atlántico gallego y portugués al que atribuye una etnicidad compartida. Debemos tomarlo con cautela. Es una clara imprecisión, en un relato donde lo étnico no ocupa el lugar principal y menos de una zona que no entra dentro de su estricta jurisdicción.

Recoge que se llama Ofiusa por la plaga de serpientes que los expulsó del territorio vaciándolo y cambiándole hasta el nombre. Schulten es el primero que interpretó que esas serpientes son los celtas, y los oestrimnios los ligures, a quienes aquellos desplazaron.

El relato nos deja algunos nombres de las tribus de las serpientes. Al norte de los cempsos (en el sur de Portugal y que aparecen en las fuentes clásicas como Cempsi) y los Saefes (en la Ofiusa propiamente dicha) hay elevadas colinas, y cerca de ellos (siguiendo hacia el norte) el «ágil luso y la prole de los Draganos colocaron sus lares hacia el septentrión nevado».

¿La Ora Maritima de Avieno como fuente para el estudio de los astures?

Este verso ha sido tomado por autores como J. M. González y otros como la primera referencia a los habitantes de las montañas astures en la Historia. Draganos que habitan el nevado septentrión parece ajustarse a la descripción que hicieron incluso los historiadores latinos de la época de las guerras cántabras del pueblo astur. Además de rebote nos deja otra característica geográfica. El septentrión nevado. Los picos de Europa no pasarían inadvertidos a un navegante, que cabotara por el Cantábrico. No hace falta señalar que se llaman así porque era lo primero que se veía desde la mar al acercarse al continente

Pero aún podemos sacar un poco más de información

En una parte del relato nos dice que desde el cabo de Aryium hasta Tartesso hay 5000 estadios, y que se tardan 5 dies en completar el trayecto.  Avieno diferencia entre soles que son días completos con sus noches, y díes que son sólo singladuras con luz solar y atracando de noche.

Sin embargo es muy parco en información sobre la duración de la navegación entre Oestrimnia y Ofiusa, mientras que entre Oestrimnia (Bretaña) y la isla Sagrada (Hibernia/Irlanda) nos dice que la singladura es de dos soles. No se puede dar una respuesta a esta ausencia de datos sin entrar en la especulación. ¿Los tartesios no querían revelarle esa información al creador original del periplo?, o simplemente no tenía importancia comercial y por eso no lo detallaron. ¿emplearían una ruta distinta, sin cabotaje entre la costa gallega y la bretona?.

Sabemos que la costa cantábrica mide unos 800 km, y que la atlántica tiene aproximadamente la misma extensión o un poco más en línea recta. A priori, si no tenemos en cuenta vientos y corrientes, podríamos pensar que se tardaría lo mismo en recorrer el cantábrico que la costa atlántica, por lo que como valor aproximado está bien, pero siempre que lo tomemos con prudencia. Es decir, se tardarían 5 días en recorrerla, por lo que sería necesario hacer al menos 5 paradas y es probable que recalaran en los habituales puertos del cantábrico prerromanos.

Se han realizado análisis sobre clima en torno a las fechas iniciales del primer milenio a.C. y parece que el clima era distinto. El régimen de vientos costeros de la fachada atlántica de la península ibérica favorecía la navegación sur a norte por ella.

Arqueología en castros de Asturias sobre este tema

¿Nos dice algo la arqueología en este sentido?, pues de momento poco. Es más, aparte de los materiales púnicos aparecidos en Coaña, en el resto de puertos antiguos de Asturias no hay evidencias. Las ánforas griegas aparecidas en la Campa Torres, por ejemplo, nos hablan de un comercio que tiene su origen en Aquitania, no en el occidente cantábrico.

¿Existía esta ruta en la antigüedad?, antes de Roma, o es el fruto de la activación del comercio naval una vez controlado el norte peninsular tras la conquista 4.

Quizá tengamos que tener en cuenta que la dirección del comercio es de este a oeste y no a la inversa para los puertos astures, lo que encaja a la perfección con las corrientes y regímenes de viento en época estival, que es la recomendable para navegar a vela por estas costas. Un apunte más. Avieno comienza su narración en el norte y baja hasta el Tartesso con destino a Massalia. En realidad nos está hablando indirectamente de lo mismo.

¿No pudieron comerciar los fenicios y púnicos con los draganos?, sinceramente creo que las futuras excavaciones arqueológicas nos darán más información sobre este y otros aspectos, soy muy reacio a creerme sin más los vacíos arqueológicos. Al contrario, tenemos evidencias de que los pueblos que habitaban el septentrión en aquel momento vienen de una tradición de apertura comercial y cultural que se mantiene en los primeros siglos del Hierro. El propio hierro es una evidencia de esa apertura cultural.

Un resumen de lo visto hasta ahora

La información que podemos rescatar de la Ora Marítima en lo geográfico apenas nos supone datos sobre los accidentes geográficos que la delimitan, y que se reduce a la existencia de un gran sinus atlanticus cuyo vértice está en el itsmo que separa la peninsula de Iberia del continente. Los cabos de Venus en el este y el de Aryium en el oeste la delimitan. Es una tierra montañosa, con altas cumbres cubiertas de nieve, que parecen extenderse por todo el septentrión cerca de la costa. En este territorio habitan los Draganos, llegados, según la leyenda, después de la época en que «las serpientes» desplazaron a los Oestrimnios que habitaban todo este gran sinus, desde Bretaña hasta Ofiusa, en el Atlántico portugués.

Sabemos que calculaban aproximadamente uno 5000 estadios de extensión de esta costa, pero aunque no nos dice si navegaban por soles o dies en ella, lo razonable sería pensar que tocaran al menos los grandes puertos cantábricos. 5

La arqueología no nos ha dado evidencias de este comercio hasta el momento en territorio astur, pero si conocen a los Draganos y el nevado septentrión es que han tenido algún tipo de contacto con ellos. Si se produjo ese contacto hubo de ser sin duda en Noega, en la Campa Torres, que sabemos que estaba habitada en este periodo así como en los puertos seguros del Cantábrico, en Cantabria y país vasco. ¿Pudo haber ido adquiriendo Noega su jerarquía sobre otros asentamientos astures gracias a ser un punto de intercambio ya desde esta época?, o es posterior.

Lo que si nos dice la arqueología es que el comercio naval inmediato a la época romana tiene un sentido predominante este-oeste, y proviene mayoritariamente de Aquitania en un periodo prerromano pero con la presencia romana ya inferida en las mercancías y procedencia de los intercambios. ¿Sustituyeron los romanos las viejas rutas?, o simplemente las reaprovecharon… Sigo investigando.

Notas al pie y bibliografía

  1. Schulten, A. (Ed.). (1922). Fontes Hispaniae Antiquae. 1, Avieno; Ora maritima (periplo massaliota del Siglo VI a. de JC) junto con los demás testimonios anteriores al año 500 a. de JC. Librería Universitaria de A. Bosch, Barcelona.
  2. González y Fernández Valles, J. M., & Ojeda, G. (1978). Asturias protohistórica. Historia de Asturias2.
  3. Bernard, G. y Guillaumin, JB (2019). El Lejano Oeste y las Columnas de Hércules a través de la Ora maritima de Avieno. El Lejano Oeste y las Columnas de Hércules a través de la Ora maritima de Avienus , 71-90.
  4. Fernández Ochoa, C., & Morillo Cerdán, Á. (1993). La ruta marítima del cantábrico en época romana.
  5. La única referencia a soles es para llegar a una isla, lo que hace imprescindible navegar por mar abierto
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Fon S.P.
Apasionado por la arqueología e historia del pueblo astur. Pateando museos y yacimientos entre el Cantábrico y el Duero. Excavando cuando puedo.

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