Actualizada:5 de Mayo 2020

A pesar de que la noticia está saltando a los medios estos días, el descubrimiento de los dos campamentos ya tuvo lugar en 2018, cuando a través de la exploración láser se documentó la existencia de dos recintos amurallados en las proximidades del castro de las Labradas.

El oppidum está considerado como uno de los más grandes del territorio astur, y por primera vez se tienen evidencias directas de que fue atacado por tropas romanas. Además, este descubrimiento viene a confirmar la teoría de que el famoso tesoro de orfebrería celta descubierto en Arrabalde, es fruto de un ocultamiento, con toda probabilidad motivado por el asedio militar que ahora se pone de manifiesto.

Dos campamentos, uno a 200 metros de la muralla

El equipo multidisciplinar, de Cantabria y León, que realiza el estudio que va a ser publicado próximamente por la ULE en su revista Estudios Humanísticos. Historia, revela que hubo dos campamentos. Uno, el de la Mina, con una extensión de seis hectáreas, estaba situado en una colina a 750 metros de la parte oriental del asentamiento astur. Tenía capacidad para 3000 hombres y su perímetro es irregular, adaptado al lugar donde se ubica. «Sus defensas consisten en un terraplén de tierra y piedras, denominado ‘agger’ por los romanos, que se combina con los afloramientos rocosos y cortados naturales y presenta una puerta en clavícula interna en su lado occidental», dicen los arqueólogos del equipo.

El otro, más pequeño de algo menos de una hectárea, estaba a 200 metros de la muralla y se confirma que su finalidad era la de atacar con artillería de torsión (escorpiones, catapultas, etc) el asentamiento astur.

Un gran castro, enorme. ¿El más grande de los astures?

No sólo eso, el estudio confirma la hipótesis de otro de los participantes, Julio Manuel Vidal, que planteaba que Las Labradas y el asentamiento de El Marrón constituían dos partes de un mismo castro de más de 40 hectáreas de superficie, lo que convertiría a este oppidum en el más grande de los astures de los conocidos hasta la fecha ya que otros asentamientos del norte como el de Villasabariego en León tiene 33 has.

El castro de Las Labradas ha dado fechas de ocupación desde la Edad del Bronce, plena Edad del Hierro, época romana y Edad Media. No es extraño, su posición estratégica y su extensión hacen ver que pudo ser un lugar con importante influencia política y socioeconómica. Hasta ahora no se han encontrado necrópolis, al igual que otros poblados de los astures, sin embargo las joyas encontradas, correspondientes a un pleno estilo celtibérico nos hacen pensar en un territorio entre dos culturas.

Debió albergar en su momento de mayor auge a unas 4000-5000 personas, periodo que se cree que corresponde al siglo I a.C.

El LIDAR pone al descubierto dos campamentos militares en torno al oppidum de las Labradas, Zamora
Entrada principal Castro de Las Labradas. Foto. Viator Imperii. https://viatorimperi.es/arrabalde/

Precisamente este hecho vuelve a poner en la palestra la discusión que se desató desde que en los años 70 del siglo pasado Francisco Jordá, que era director de las excavaciones en León en aquel momento, planteara dudas de que ese yacimiento fuera la Lancia de los astures. En aquel momento, se rebatió aquella nueva teoría argumentando que los campamentos de Petavonium y Castrocalbón no se podían asociar al ataque al castro de las Labradas ya que no había pruebas arqueológicas de ello. Actualmente la mayoría de expertos considera el yacimiento leonés de Villasabariego como el lugar donde se asentaba Lancia, apoyándose en la existencia de una gran ciudad romana, cosa que en Las Labradas no existe, aparte de la toponímia y la documentación medieval.

Más recientemente, en 2017, se presentó una prueba numismática que determinaría que la ocupación de este castro fue posterior a la toma de Lancia.

Este último descubrimiento presentado estos días viene a confirmar el hecho de que existen asentamientos militares romanos directamente relacionados con el asedio del castro de las Labradas, sin la necesidad de que los citados más arriba intervinieran en este asedio. Por ejemplo Petavonium está a más de 7 km de distancia y es muy improbable que tuviera parte en el ataque. Es más, los arqueólogos plantean que seguramente era necesaria la creación de otros campamentos adicionales a los descubiertos en 2018 por lo que habrá que estar atentos a futuras prospecciones en los alrededores.

¿Ante qué estamos entonces?

Pues sin duda alguna ante una gran ciudad astur compuesta de los dos asentamientos, el de El Marrón y Las labradas que fue asediado por el ejército romano a través de campamentos militares temporales levantados en los alrededores. Posiblemente ante un gran oppida al estilo de los meridionales del mundo galaico con un potencial arqueológico muy importante, como ya puso de manifiesto la aparición del tesoro de Arrabalde el siglo pasado.

Para mi vendría a confirmar que los Astures, al igual que los Galaicos en su momento estaban alcanzando el grado de organización social y de poblamiento en oppidas de grandes dimensiones, que se vinieron a truncar con la conquista romana.

El sistema de murallas de Las labradas además presenta características muy avanzadas, por ejemplo, como comentan los expertos, en la sección más fácilmente atacable del asentamiento se construyó un sistema de murallas dobles, con la línea defensiva interna en forma de triángulo o semicírculo. Un sistema defensivo visto en el mediterráneo pero que constituye una excepción entre los poblados del norte de la Península. Por tanto estaríamos ante un oppida que habría alcanzado niveles de desarrollo altos para la época, en contraste con la imagen propagandística romana de que los pueblos del norte eran bárbaros ignorantes.

Por las piezas numismáticas encontradas en el tesoro de Arrabalde, una de ellas del 23 a.C.  (1 as de Emerita de P. Carisio, del 23 a.C.) se ha supuesto que el conjunto fue enterrado en un momento posterior a la toma de Lancia, que se supone en el 25 a.C. por lo que el castro de Zamora no podría corresponderse con la ciudad de los astures citada por los historiadores romanos.

Posiblemente Las Labradas se corresponde a los procesos de revueltas posteriores que se produjeron en torno al 22 a.C. lo que pondría de manifiesto quizá un gran castro en el que se refugiaran astures de distintas procedencias dentro de estos sucesos de conflicto bélico, lo que estaría en consonancia con las fechas de levantamiento, o refuerzo de las murallas y nos daría una pista sobre el grado de independencia de los astures, incluso después de la supuesta pacificación del territorio, lo que cada vez está más en cuestión a raiz de los nuevos hallazgos arqueológicos de los últimos años, tanto entre los astures cismontanos como en los transmontanos.

El estudio de conjunto de los enclaves romanos y el castro de las Labradas pondrá de manifiesto cómo fue el proceso de conquista del pueblo astur, y junto con las previstas excavaciones en Lancia, en León, darán una información increiblemente valiosa del mundo astur antes del 25 a.C.

Poco después de la aparición de los descubrimientos a través de LIDAR se publica en la prensa regional el impulso de nuevas excavaciones en el castro de las Labradas con motivo de los citados hallazgos arqueológicos. Os dejo el link a la noticia

https://www.laopiniondezamora.es/zamora/2020/05/04/psoe-pedira-cortes-proyecto-investigacion/1241615.html

INFORMACIÓN ADICIONAL

MARCOS CONTRERAS, Gregorio J. et alii. 2014. El Castro de Las Labradas (Arrabalde, Zamora): Un ejemplo excepcional de la defensa de un territorio ante la amenaza de Roma. En FORTIFICACIONES EN LA EDAD DEL HIERRO: CONTROL DE LOS RECURSOS Y EL TERRITORIO. Congreso Edad del Hierro, Zamora

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