Una de las primeras cosas que aprendes en Prehistoria es que los modelos de expansión de la cultura celta basados en series de invasiones están abandonados casi por completo. Durante los últimos siglos se especuló con la posibilidad de que oleadas de pueblos provenientes del este de Europa habían difundido la cultura celta por el continente en un proceso en el que participaron millares de personas que aportaron su huella genética, su lenguaje y sus costumbres en los territorios conquistados.

La teoría invasionista está pasada de moda

El problema de esta teoría es que las pruebas arqueológicas son prácticamente nulas, por tanto nos encontramos con que hay que buscar otra explicación para averiguar cómo llegó la cultura celta a expandirse por Europa. Esa «nueva» respuesta es la de la transmisión de culturas por imitación, y creo que sería justo añadir, que con la incorporación de gentes a una escala más reducida, eso si, que la que requiere un modelo invasionista.

En el caso de la Península Ibérica es complejo ya que los territorios del noroeste, que tradicionalmente son considerados celtas, en ningún momento son nombrados como tales por las fuentes clásicas, salvo algunos pueblos, una minoría, entre los Galaicos, y algunas costumbres comunes a los pueblos del Cantábrico, y sin embargo, los autores clásicos hablan de celtas «más allá de las columnas de Hércules» refiriendose a los pueblos del extremo suroccidental del territorio.

El caso de las Islas Británicas

El caso de las islas del noroeste de Europa es quizá el más significativo, ya que países como Irlanda, Escocia, Isla de Man, etc. son consideradas indiscutiblemente celtas, sin embargo las pruebas arqueológicas, y últimamente genéticas, demuestran que no vivieron invasiones masivas en la Edad del Bronce ni del Hierro. Además en ninguna fuente clásica se menciona la existencia de celtas en ellas, pero eso no quita que tengan un idioma céltico, y que su cultura material lo sea…

Algo parecido para en el noroeste de la Península Ibérica, donde encontramos lenguas, a través de nombres propios, toponimia, etnónimos, etc… de clara raiz celta, además de un estilo artísitico de tipo celta.

Los nombres propios de los habitantes de las islas británicas son celtas, y en el momento de la invasión romana su arte mueble era la Tène, por tanto podemos decir que si hablaban lengua celta y tenían objetos materiales celtas, pues eran celtas. Supongamos que sí. Entonces, la duda es ¿cómo llegaron esos celtas allí?. Como os digo, las teorías predominantes hasta el siglo pasado eran que los celtas de centro Europa habían invadido las islas llevando con ellos la lengua, la religión y el arte celta. Pero la realidad es que no hay pruebas.

Te puede interesar   Peña del Castro. Agricultura de la Edad del Hierro en la montaña oriental leonesa.
Sin embargo no hay pruebas de una invasión celta en el occidente de Europa

Sigamos con las islas. Primero, como ya os adelanté, no hay ningún autor latino que llame celtas a los habitantes de las islas británicas, ese nombre estaba reservado a los Galos (y algunas tribus germanas) de la Europa continental en una época concreta. En cuanto a la lengua, en realidad no hay una sola lengua celta en las islas, sino dos, el britónico y el goidélico. El primero hablado en la actual Inglaterra y el goidélico en la actual Irlanda.

Los lingüistas creen que el goidélico se desarrolló antes que el britónico. Si es así, entonces tendríamos un problema porque deberíamos hablar de dos invasiones distintas en dos periodos distintos. Esa idea fue la que imperó durante el siglo pasado. Se consideró que un pueblo de lengua goidélica pasó a Inglaterra y posteriormente a Irlanda. Le siguió otra invasión celta que sólo llegó a Inglaterra pero no pasó a Irlanda…

Si, a mi también me parece improbable, y a los investigadores actuales, con las pruebas en la mano, más aún.

No tenemos pruebas arqueológicas de movimientos de personas a gran escala. Normalmente, cuando tenemos un gran movimiento de población, vemos muchos aspectos básicos de la vida cambiando en consecuencia, cosas como el estilo de casa que se está construyendo, o los tipos de animales que se están criando, o los tipos de cultivos que se están cultivando. No vemos eso en Gran Bretaña. En cambio, vemos mucha continuidad a través de la Edad de Hierro y hasta las invasiones romanas en los siglos I a.C. y I d.C.

Exactamente pasa lo mismo en el noroeste de la Península Ibérica, donde la arqueología castreña, por ejemplo, nos habla de un continuismo entre la Edad del Bronce y la Edad del Hierro, al menos en el aspecto material.

Así que tenemos tres objeciones hasta ahora a la hipótesis de la invasión. La primera se basa en la falta de evidencia escrita de que se llamaran celtas, la segunda se basa en la evidencia lingüística, y la tercera se basa en la evidencia arqueológica. La cuarta objeción a la idea de una invasión celta proviene de una técnica moderna: el estudio del ADN. Si la hipótesis de la invasión es cierta, entonces deberíamos ser capaces de ver una conexión en el ADN de los celtas modernos con el ADN de los europeos centrales alrededor de las áreas de Hallstatt y La Tène.

Te puede interesar   Acuerdo para una posible excavación en 2023 en la Punta de Jarri. Llanes

Sin embargo, estudios recientes han demostrado que los habitantes de Gran Bretaña, por ejemplo, no están estrechamente relacionados con los habitantes de Europa central. Así que si los celtas eran de la región de Hallstatt y La Tène, no fueron los que invadieron Gran Bretaña. Es más, la afinidad suele estar con países como España por lo que es probable que la base genética, es decir, la gente, llegara en un periodo anterior al de los celtas, como estamos viendo.

En cuanto al arte aunque no vemos evidencia de gente que venga de Europa central a las islas británicas sí vemos la llegada del arte de estilo La Tène. En los últimos años, los estudiosos han sustituido la hipótesis de la invasión por un modelo totalmente diferente. Ahora creen en un proceso de «Celtización» por difusión en lugar de por invasión. Este estilo de arte se convirtió en una «moda» muy popular en Gran Bretaña. Aparentemente había muchos aspectos de la cultura celta que atraían a los britones, y lentamente los adoptaron, incluyendo el idioma.

Es posible que la llegada de esa «moda» a la Península Ibérica se produjera hacia la mitad del primer milenio a.C. y que desencadenara el clímax de la cultura celtibérica, y que la cultura celta del noroeste quedara al margen de esa moda. Algo parecido a lo sucedido en Irlanda.

El modelo de difusión frente al de invasión

¿Qué significan estos dos términos? El modelo de invasión es bastante obvio. Es la idea de que los estilos de arte se difunden con la gente, como la gente se difunde desde una patria original. Este modelo podría permitirnos explicar la celticidad del oeste de Europa, ya que, aunque no tenemos pruebas de una especie de afluencia destructiva de personas tal vez fue un asentamiento pacífico, pero aún así, tuvo que ser un movimiento genuino de un número sustancial de personas. Del que, os recuerdo, no tenemos pruebas.

El modelo de difusión es completamente diferente. En lugar de que la gente trajera el estilo de arte con ellos, el estilo de arte se extendió sin que la gente se moviera de un lugar a otro. Es similar a como un meme hoy en día se extiende por Internet, sin que nadie se involucre en absoluto en la migración. Un posible mecanismo de cómo sucedió podría haber sido a través del comercio.

Te puede interesar   ¿Cuántos castros hay en Asturias? (y por qué)

¿Entonces cómo llegó la cultura celta al Atlántico europeo?

Las islas británicas eran un importante centro productor de metales, sobre todo estaño, cobre y hierro, de las zonas de Cornualles y Gales. Hasta ellos llegaron los fenicios a comienzos del primer milenio a.C. comerciando con estaño británico en todo el Mediterráneo. Esa minería está bien documentada arqueológicamente en las islas.

Probablemente el comercio de metales creó una élite mercantil a lo largo de la costa atlántica europea. Estas zonas tenían lengua celta, por lo que sabemos, la Europa de los finisterres atlánticos. Es posible que tanto la lengua como algunos aspectos de la cultura celta llegaran así a las islas.

Por otro lado el arte de La Tène no parece haber seguido esta vía. Posiblemente este sí llegó a través de Europa Central. Una prueba sería la menor difusión de este estilo en la Península Ibérica en comparación con las islas. Por tanto podríamos decir que el conjunto de la cultura celta se creó a través de la suma de estas vías.

En la Península Ibérica se dió otra circunstancia, y en este caso, además de cierta producción metalúrgica, al menos en una primera fase, le sucede una etapa comercial importante. El punto fuerte del noroeste es que es un territorio que se encuentra a medio camino entre dos mundos, el Atlántico y el Mediterráneo, por lo que está en una posición estratégica para comunicar estos dos universos.

Estoy convencido que al menos este modelo está en el centro del surgimiento de la cultura castreña, sobre todo porque su epicentro está en el lugar donde se produjeron los focos del comercio atlántico en la costa portuguesa y gallega. Probablemente esta cultura se difundió hacia el interior de la Península (sobre los astures principalmente, productores de cobre y estaño, por cierto) de la misma forma que estamos definiendo para el conjunto de los celtas de Iberia.

Los dos modelos que examinamos aquí son claramente diferentes uno del otro. El modelo de invasión o el modelo de la diáspora es más simple de pensar y explicar, pero hay una falta de evidencia. El modelo de difusión o modelo de meme es mucho más complicado pero proporciona una posible explicación de cómo el arte del estilo de La Tène llegó a Gran Bretaña por ejemplo, y de cómo se difundió la cultura celta en el centro peninsular en nuestro país.

¿Es correcto llamar «celtas» a los habitantes las costas atlánticas?

Pues si, siempre y cuando sepamos lo que queremos decir con este término.

Artículo anteriorFuentes literarias sobre migraciones entre el Cantábrico y las islas británicas en época altomedieval
Artículo siguienteEl caldero de Gundestrup

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí