El fin de semana pasado tuve la gran suerte de que contaran conmigo para realizar una actividad con la arqueología industrial de Oviedo como motivo central. La Escuela Municipal de Sostenibilidad del Ayuntamiento, organizó unas visitas cargadas de buenos contenidos para dar a conocer en primicia, antes de su apertura oficial, el complejo fabril de El Fulminato en la Manjoya. El lugar será un nuevo espacio verde del concejo en el que las ruinas de la fábrica de pólvora instalada allí en el siglo XIX y una masa forestal de una riqueza biológica notable, se unirán para deleite de los visitantes.
A mi me tocó guiar a la gente que acudió, a través de un recorrido no sólo por los restos de la fábrica, sino también por un periodo de nuestra historia que, a pesar de esta muy cerca de nosotros, a veces es tan desconocido o más que los momentos más antiguos de nuestro pasado.

Le hablé de Dionisio Thiry, el ingeniero belga que trabajó en varias minas de Asturias y que posteriormente se lanzó a la aventura de montar una factoría que proporcionara explosivos a la minería o las fábricas de armas de la región.
Sólo os dejo constancia de la actividad porque se escapa completamente del objetivo de este proyecto de divulgación, pero quería subir unas fotos y agradecer a la Escuela y a la gente que acudió el haber pasado una mañana entretenida.
Os dejo una galería.









