Castro de Mohías

Desde que se aprobó la elaboración del Plan de Castros del Principado de Asturias estábamos pendientes de la materialización de los objetivos del mismo. Ya comentamos en alguna ocasión el desequilibrio entre investigación y mantenimiento de «lo actualmente excavado», que por otra parte me parece lógico ya que permitirá sentar una base firme sobre la que sustentar la investigación en años posteriores, pero aún así es una pena que no podamos aprovechar esta financiación en mirar hacia adelante e investigar tantos yacimientos inéditos como hay en la región.

Pero no todo es consolidar y restaurar, en concreto, durante los meses de septiembre y octubre se están llevando a cabo intervenciones en castros del valle del Navia. Dentro de esta dinámica, el director de Patrimonio, Pablo León declaró ayer a la prensa regional que el castro de Mohías será visitable en 2023.

Sin duda es una buena noticia, pero me gustaría profundizar un poco sobre lo que significa esta declaración.

Existe un plan específico para Mohías que fue diseñado en 2020, llamémosle un «plan director». Fruto de ese plan son los desbroces periódicos que se están llevando a cabo, y que comenzaron tras la denuncia popular del abandono en el que se encontraba un castro que, además, ha sido declarado BIC. (Toca reflexionar sobre la importancia de que declaren un yacimiento con esa categoría si luego no se mira para él). Sea como sea, el Principado ha tomado nota y se están haciendo las cosas según el programa previsto, y es cierto lo que decía el director de Patrimonio ayer, que el cambio es evidente.

No obstante, algunos problemas «estructurales» de la gestión del asentamiento arqueológico aún siguen presentes. Por ejemplo, la propiedad de los terrenos donde está, que pertenecen tanto al ayuntamiento de Coaña como al Principado. Deberán ponerse de acuerdo en la gestión de esos espacios en beneficio de la conservación del castro.

Modelo digital LiDAR del castro de Mohías. Elaboración propia

Cuando visitamos el castro el invierno pasado, el propio Ángel Villa, encargado junto a otros arqueólogos de las excavaciones de estos castros del occidente de Asturias, como Rubén Montes, que es quien está excavando ahora Mohías, nos contaba que era necesario hacer una revisión de lo excavado hasta ahora en varios puntos:

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-Determinar el estado de las estructuras (cabañas, fosos, etc) para tener un conocimiento exacto de las necesidades de restauración, consolidación, etc…

-Reexcavar e investigar en ciertas partes del castro con el objetivo de documentar el alcance de las intervenciones anteriores, y determinar qué hacer con posterioridad. Es posible que determinadas estructuras u objetos arqueológicos deban ser trasladados al Museo Arqueológico de Asturias para su conservación, al menos hasta la consolidación del yacimiento.

-Otro factor a tener en cuenta, y que nos explicó el arqueólogo del museo, es que en el transcurso de las excavaciones anteriores se procedió en algunos lugares al recrecido de los muros. Es algo que no todo el mundo comprende, o no sabe. Las estructuras que se ven actualmente en los castros, incluidos algunos tan conocidos como Coaña, o el propio Mohías, no son las que se encontraron originalmente los arqueólogos en las escavaciones. Tras la intervención arqueológica se procedió a la restauración de los derrumbes de los muros de las cabañas, dándole el aspecto actual que podemos ver en ellos. En algunas ocasiones, tanto la reconstrucción (por ejemplo la gran cabaña oblonga de Mohías) como el alcance de altura de los muros es objeto de cierta «suspicacia» en el sentido de que se cuestiona el criterio seguido por los especialistas en cuanto a la restauración de esas paredes.

Parte de la investigación prevista está relacionada precisamente con determinar la estratigrafía de esas cabañas, con el objetivo de determinar cuánto hay de «real» y cuanto de «inventado» por parte de los investigadores.

Además, se da la circunstancia, de que falta material que hoy en día sería obligatorio entregar a la administración, como por ejemplo memorias de excavación, etc… que ayudarían mucho a completar esta tarea. En este sentido los técnicos de la Consejería de Cultura tienen un arduo trabajo por delante, y espero, por el bien de todos que dentro de poco tengamos buenas noticias en ese sentido.

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Piedra de cazoletas descubierta durante las excavaciones de la cabaña C10 en octubre 2022. En la fotografía el arqueólogo Rubén Montes. Foto LNE

En este sentido, por ejemplo, se están viendo obligados a recontextualizar los materiales extraídos en excavaciones anteriores, e incluso algo tan simple como hacer un inventario detallado de todo lo recuperado en esas excavaciones.

-En cuanto al futuro, lo cierto es que el plan es ambicioso. Actualmente el castro está rodeado de explotaciones agrícolas y de especies arbóreas foráneas. Sería un gran complemento que el exterior del castro permaneciera despejado, lo que choca frontalmente con los intereses de la propiedad de esos campos de cultivo (maizales principalmente, pero también montes de eucaliptos, etc…).

-En las inmediaciones se procederá a la creación de un aparcamiento como anunció ayer el director de Patrimonio, algo que es básico para comenzar a ofertar este lugar como atractivo turístico. No podemos olvidarnos de la señalización, paneles explicativos etc, que será necesario diseñar y colocar en el asentamiento, que a día de hoy está completamente sin señalizar.

-Difusión del yacimiento una vez que se haya decidido su uso como reclamo turístico, pero también tendrán en mente futuras investigaciones en el mismo. En este sentido sería interesante saber cómo va a gestionar el Principado ese famoso catálogo de asentamientos, y ver su disponibilidad online, etc…

Actualmente la información que ofrece la administración sobre nuestros castros es bastante lacónica, si exceptuamos la sección específica de Turismo de Asturias en la que sólo se recoge información de 9 castros asturianos y todos ellos del occidente de Asturias.

En resumen. Como os habréis dado cuenta los que conozcáis un poco el yacimiento, los planes previstos y actuaciones necesarias en el yacimiento son variadas, complejas y sobre todo necesarias. El anuncio de que el castro será visitable en 2023 puede significar que todas estas actuaciones se han llevado a cabo o que solamente se haga un aparcamiento y se pongan algunas señales.

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El plan necesitará no sólo de una intervención en el castro (de la que las excavaciones que se están llevando a cabo son un buen indicio) sino de un plan de gestión cara al futuro, que por desgracia, como hemos visto recientemente en yacimientos como el de Coaña, o el propio Mohías, parece no cumplirse como se debiera. Y esto en dos de los castros más excavados de la región.

Seamos pacientes, ya que estas cosas siempre van despacio. Escribo este post sólo con la intención de poner en contexto las declaraciones de Patrimonio sobre las acciones previstas en el castro, con la confianza puesta en quienes lo investigan y quienes tienen que dotar al proyecto de la articulación presupuestaria y legal, para llevarlo a cabo. Estamos para sumar.

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